Internacional
Miércoles 03 julio de 2019 | Publicado a las 17:23
Alimentar a los hijos o a los abuelos: ancianos son abandonados en asilos de Venezuela por la crisis
Por Paola Alem√°n
La información es de Deutsche Welle
visitas

Alguna vez Virginia tuvo una familia numerosa, cuatro hijos, nueve nietos y siete hermanos. Pero ahora, a los 81 a√Īos, no le queda nadie, y hasta los recuerdos de aquellos d√≠as mejores la abandonan por los estragos del tiempo.

Hace cinco meses su hijo mayor la trajo a esta casa hogar al este de Caracas, pagó tres mensualidades por adelantado, y se marchó para no volver.

Cuando el personal del hogar de ancianos trató de ubicarlo, no contestó los correos, había cambiado de teléfono, y la dirección que dejó, aunque existía, no era la suya. Abandonó a su madre.

La historia de Virginia es la de decenas de ancianos venezolanos, quienes son abandonados por sus familiares asfixiados por los rigores de una crisis desproporcionada. Y es que el c√≥ctel de infortunios que aqueja al pa√≠s ‚Äēuna mezcla de hiperinflaci√≥n de siete d√≠gitos, desempleo, y escasez de alimentos y medicinas‚Äē deja a muchos ante una dolorosa encrucijada: alimentar a los hijos o a los abuelos.

Crónica Uno / Hogar María Teresa de Calculta
Crónica Uno / Hogar María Teresa de Calculta

Seg√ļn datos del gobierno, en Venezuela hay m√°s de cuatro millones y medio de pensionados, quienes reciben 40 mil bol√≠vares mensuales. “Eso no alcanza para nada ‚Äēdice Rosa, de 72 a√Īos‚Äē, porque un cart√≥n de huevos cuesta 30 mil bol√≠vares, y un kilo de carne 26 mil‚ÄĚ.

Los precios aumentan a diario a causa de una inflaci√≥n cuya cifra oficial ascendi√≥ a 130.060% en 2018 (la oposici√≥n habla de 1.698.000%). N√ļmeros que se traducen en una dram√°tica realidad: ya para finales de 2017, un estudio realizado por la asociaci√≥n civil Convite determin√≥ que los adultos mayores perd√≠an en promedio hasta 1,3 kilos de peso por mes, mientras la Encuesta de Condiciones de Vida 2018 indica que la esperanza de vida en el pa√≠s se redujo 3,5 a√Īos.

“El resultado son ancianos muy mal alimentados‚ÄĚ, afirma Luis Francisco Cabezas, presidente de Convite, que se encarga de levantar estad√≠sticas en torno a la situaci√≥n de la tercera edad en el pa√≠s.

“La mayor√≠a depende de las cajas CLAP, que nutricionalmente son un desastre‚ÄĚ, a√Īade, refiri√©ndose al programa de distribuci√≥n de alimentos subvencionados por el gobierno de Nicol√°s Maduro.

“Esa caja los llena, pero no los alimenta‚ÄĚ, agrega. En efecto, en su reporte de junio de 2018, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos denunci√≥ que el programa CLAP no satisface las necesidades nutricionales de los venezolanos, por su contenido bajo en prote√≠nas y vitaminas, y alto en grasas, az√ļcares y carbohidratos.

Aciprensa
Aciprensa

Combinación fatal

Y a las dificultades para conseguir alimentos se suma otra calamidad: la falta de medicinas. La Federaci√≥n Farmac√©utica Venezolana afirma que al menos 400 farmacias cerraron sus puertas en el pa√≠s durante los √ļltimos dos a√Īos, y estima en 85% la escasez de medicamentos en el territorio nacional.

“As√≠ que los elementos est√°n all√≠ ‚ÄĒmala alimentaci√≥n y falta de medicinas‚ÄĒ para la tormenta perfecta‚ÄĚ, apunta Luis Francisco Cabezas.

Una tragedia cotidiana especialmente para quienes padecen demencia senil: la falta de medicinas para controlar sus patolog√≠as los conduce ‚ÄĒa ellos y a sus familiares‚ÄĒ a un callej√≥n sin salida. As√≠ estaba Alcira. Tiene 77 a√Īos y sufre de esquizofrenia: “Hace un a√Īo mi hija me abandon√≥ en este ancianato‚ÄĚ, dice.

De acuerdo con las √ļltimas cifras publicadas por el gobierno de Maduro, en 2013 hab√≠a en el pa√≠s 160 mil personas con Alzheimer. Pero c√°lculos de Mira Josic Hern√°ndez, presidenta de la Fundaci√≥n Alzheimer de Venezuela, sugieren que los n√ļmeros se han duplicado. “Es un tema de salud p√ļblica. Pero aqu√≠ a nadie le importa‚ÄĚ, lamenta.

Solos y vulnerables

La ONU estima que desde 2015 unos cuatro millones de venezolanos han emigrado. Se llevan lo que les cabe en una maleta. Y el resto lo dejan atr√°s, incluyendo los padres y abuelos. “En Caracas ya hay barrios donde solamente viven viejos. La familia se fue y los dej√≥ solos con un caser√≥n vac√≠o‚ÄĚ, relata Luis Francisco Cabezas.

Con la soledad llega para muchos la depresión. Y de nuevo se levanta la tormenta perfecta, con una escasez de 85,2% en el rubro de los antidepresivos. Incluso los suicidios entre los ancianos han aumentado: en 2017 hubo 25; en 2018 hubo 28.

Y quienes no se quedan solos, son internados en ancianatos. Ante la falta de subvenciones del Estado, la mayor√≠a sobrevive gracias a donativos. Tal es el caso de la Casa Hogar Madre Teresa de Calcuta, en una populosa barriada de la capital. “A diario recibimos cien litros de sopa, y con eso resolvemos el almuerzo‚ÄĚ, dice Baudilio Vega, director del centro. Cuenta que de los 164 pacientes que antes ten√≠an, solo les quedan 80. ¬ŅEl gobierno les da algo?, pregunto. “S√≠: nos da l√°stima‚ÄĚ, responde.

Dada la falta de personal, los ancianos que est√°n en mejor estado cocinan, limpian y ayudan a los m√°s d√©biles a ba√Īarse. “Si esta casa no existiera, estos se√Īores se habr√≠an muerto‚ÄĚ, dice.

Mientras la pugna de poderes contin√ļa en el pa√≠s, otro abuelo es abandonado en la puerta de un hogar de ancianos, otro recorre la ciudad en busca de sus pastillas, y otro m√°s cuenta la pensi√≥n antes de ir al supermercado.

Para ellos la crisis no entiende de diálogos ni de presión internacional, porque el tiempo apremia, porque las enfermedades no esperan, y porque la política va a un ritmo que la emergencia humanitaria no conoce.

Antena3
Antena3
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos
Tendencias Ahora