Las Juventudes Comunistas de Chile (JJCC) emitieron una declaración pública tras la agresión que sufrió la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral de Chile (UACh), en Valdivia, donde la secretaria de Estado fue increpada, empujada y rociada con agua en medio de una manifestación estudiantil.
El hecho, ocurrido el miércoles 8 de abril, generó amplio rechazo desde el mundo político. De hecho, el subsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, calificó lo ocurrido como un acto de “barbarie” y pidió la expulsión de los estudiantes involucrados.
A través de un comunicado, las JJCC afirmaron que “las acciones violentas no forman parte” de su línea política, desmarcándose de los hechos ocurridos en el campus valdiviano con la ministra Lincolao.
En esa línea, aseguraron que como organización “no hemos convocado ni auspiciado este tipo de iniciativas”, incluyendo a su expresión local en Valdivia.
No obstante, el colectivo señaló que comprende el contexto en que se desarrolló la manifestación, apuntando a la “angustia y descontento” que —a su juicio— han generado anuncios del actual gobierno en la población.
JJCC hace llamado al Gobierno tras agresión a ministra Lincolao
En su declaración, las Juventudes Comunistas también emplazaron al Ejecutivo a “escuchar las demandas y preocupaciones” del movimiento estudiantil a través de sus representantes, poniendo el foco en el trasfondo del conflicto.
Asimismo, manifestaron su rechazo a eventuales sanciones contra los involucrados sin un proceso previo, señalando que estas deben contar con “investigación seria, transparencia y pleno respeto a las garantías”.
Finalmente, criticaron lo que calificaron como “amenazas y persecución” hacia quienes se manifiestan, defendiendo el derecho a la libertad de expresión en el marco de las protestas.
Cabe recordar que la agresión a la ministra Lincolao se produjo en medio de una actividad oficial en la UACh, episodio que abrió un debate sobre la seguridad de las autoridades en espacios universitarios y las medidas disciplinarias frente a hechos de violencia.