Internacional
Viernes 31 mayo de 2019 | Publicado a las 12:01
¬ŅCambio de rumbo?: el dilema de Iv√°n Duque al no poder modificar acuerdo de paz con las FARC
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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El presidente Iván Duque perdió su audaz apuesta por reformar el acuerdo de paz de Colombia. Con nueve meses en el poder y las encuestas en contra, la derrota a manos de los jueces podría forzar un temprano punto de quiebre de su gobierno.

Timonazo o radicalización

Sin una mayoría consolidada en el Congreso, Duque enfrenta a ojos de los analistas el dilema de dar un giro o seguir apegado a una moribunda bandera de gobierno por la presión de su partido de derecha, el Centro Democrático, que insiste en modificar lo pactado en 2016 con la que fuera la guerrilla más poderosa de América, pese al alto costo político y las críticas internacionales.

Cualquiera sea el rumbo que tome el gobierno impactar√° en un pa√≠s a√ļn polarizado por el acuerdo con las FARC -involucradas en delitos atroces a lo largo de medio siglo de lucha armada- y acosado por el narcotr√°fico y la violencia de varias organizaciones que suman al menos 6.300 hombres en armas, poco menos de los 7.000 que ten√≠a la disuelta guerrilla.

Una coyuntura agravada además por asesinatos de excombatientes, activistas de derechos humanos y las críticas y exigencias de Estados Unidos ante la falta de resultados en la lucha antidrogas.

Desgaste

Elegido para un √ļnico periodo de cuatro a√Īos, Duque est√° en el “peor de los mundos”, se√Īala Carlos Arias, experto en comunicaci√≥n pol√≠tica de la Universidad Externado.

El miércoles la justicia le propinó una estruendosa derrota por partida doble.

Por un lado, dejó sin piso sus objeciones al sistema de justicia de paz acordado con las FARC y, por el otro, excarceló a un excomandante rebelde pedido en extradición por Estados Unidos bajo sospecha de haber planeado un envío de cocaína después de que depuso las armas.

El Congreso rechazó los reparos planteados por Duque y la justicia, al validar la votación que era cuestionada por el oficialismo, le ordenó promulgar la ley que sustenta el sistema que juzgará los peores delitos cometidos durante el conflicto.

Quienes digan la verdad, reparen a sus víctimas y se comprometan a nunca más ejercer la violencia recibirán penas alternativas a la cárcel.

Duque se hab√≠a empecinado en sacar adelante los cambios a un acuerdo que seg√ļn √©l promueve la impunidad, pese a los llamados de fuerzas pol√≠ticas a pasar la p√°gina e implementar los compromisos respaldados por la ONU.

Tambi√©n convirti√≥ en una cuesti√≥n de honor la extradici√≥n de Jes√ļs Santrich, que qued√≥ en suspenso mientras concluye la investigaci√≥n en la Corte Suprema.

“Ha sido un desgaste muy fuerte para √©l (…) y eso ha debilitado al gobierno ante la opini√≥n p√ļblica”, se√Īala Yann Basset, analista de la Universidad del Rosario. Aunque, agrega, la “derrota” podr√≠a permitirle ocuparse de otros asuntos y “dejarle a su partido la oposici√≥n al acuerdo de paz”.

As√≠ tambi√©n lo cree √Ālvaro Forero, de la Fundaci√≥n Liderazgo y Democracia. El fracaso le servir√≠a como “evidencia para decirle a su partido: no me presiones m√°s con las banderas del No (al acuerdo) porque eso divide, polariza y nos frena la agenda legislativa”.

Violencia en ciernes

No obstante, es poco probable que el presidente se zafe de la camisa de fuerza que le puso el Centro Democr√°tico que lidera el expresidente √Ālvaro Uribe, feroz cr√≠tico de los acuerdos con las FARC y quien catapult√≥ a Duque hacia el poder.

El presidente quisiera “tomar esas distancias o por lo menos pasar a otros temas, pero la verdad es que no tiene el piso pol√≠tico para hacerlo”, se√Īala Basset.

Así, coinciden analistas, lo que queda esperar es que el mandatario insista en ajustar el acuerdo en un ambiente ensombrecido por el asesinato de 128 excombatientes de las FARC desde la firma de la paz y la decisión de algunos excomandantes de apartarse de los compromisos, alegando incumplimientos estatales.

“Toda esa ret√≥rica antiproceso de paz lo que hace es generar inestabilidad y fortalecer a las disidencias (de las FARC). En unos a√Īos los temas de orden p√ļblico van a ser muy delicados”, advierte Forero.

El pacto de paz redujo sensiblemente la violencia.

Duque ya desliz√≥ la opci√≥n de “corregir las cosas que no est√°n saliendo bien” para asegurar una “paz con legalidad y sin impunidad”, aunque a√ļn es incierta la f√≥rmula para conseguirlo. L√≠deres de su partido apoyan una Asamblea Constituyente para reformar la justicia y el acuerdo de paz.

Los intentos de reformas sacaron a flote “la falta de compromiso con la implementaci√≥n de los acuerdos (…) y eso implic√≥ una alarma a nivel de la comunidad internacional, produjo una cohesi√≥n pol√≠tica de los partidos que hab√≠an apoyado (el acuerdo) y mostr√≥ un talante poco democr√°tico, porque en el fondo reformar los acuerdos es ir en contra de leyes y sentencias”, se√Īala Forero.

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