VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El reconocido periodista de farándula y espectáculos, Andrés Caniulef, falleció a los 48 años. En 2025, Caniulef reveló públicamente su diagnóstico de VIH, explicando los ocho años de silencio por miedo al estigma. Su decisión de hablar desde una plataforma pública buscaba romper tabúes y concienciar sobre la importancia de enfrentar la enfermedad. Tras un periodo de aislamiento, Caniulef inició tratamiento y destacó la importancia de la pronta intervención.

La noche de este viernes falleció el periodista de farándula y espectáculos, Andrés Caniulef. El comunicador, de 48 años, era un rostro reconocido de la farándula nacional. Uno de los momentos en TV que marcaron su vida fue cuando confesó su diagnóstico de VIH, detallando el miedo al estigma que lo mantuvo en secreto y explicando cómo el tratamiento le permitía una vida normal e indetectable.

Su revelación sobre su salud ocurrió el 11 de febrero de 2025, en el programa “Hay que decirlo!” de Canal 13. Allí, el comunicador de entonces 47 años decidió compartir por primera vez su experiencia.

Caniulef explicó que mantuvo su diagnóstico en secreto durante 8 años por temor a los juicios sociales. El periodista afirmó que el miedo lo paralizó en el momento de enfrentar la noticia. “El miedo me detuvo por completo. Yo no supe enfrentarlo, no lo hablé con nadie, nadie supo en ese momento lo que yo estaba viviendo”, confesó.

Relató que el proceso comenzó cuando una compañera de trabajo notó que su salud decaía y le recomendó ver a un médico. Tras varios exámenes, incluyendo uno de VIH debido a su sistema inmunológico comprometido, recibió la llamada para recoger los resultados. “Eso ya me indicaba cuál era el resultado, porque no te lo dicen en ese momento, porque el resultado te lo dan en persona”, señaló en esa oportunidad.

Decisión de Andrés Caniulef de revelar que vivía con VIH

En la instancia, Caniulef indicó que quiso revelar su condición en el reality show “Palabra de honor”, pensando en el impacto y la visibilidad que podía tener. “Nosotros estamos en un lugar de privilegio, que es esta pantalla. A veces uno se cuestiona, ¿cuál es mi aporte real dentro de este espacio que yo tengo?”, reflexionaba el comunicador.

El periodista también aprovechó de abordar el estigma que rodea a la enfermedad. “Porque efectivamente el VIH no te mata. Lo que te mata es la vergüenza, es el miedo, es lo que te hacen sentir otros. Y es ahí donde finalmente yo quise poner el acento”, agregó durante la entrevista.

Mencionó que conoció casos de personas que fallecieron por no enfrentar su diagnóstico a tiempo. S

Aislamiento

Tras conocer el resultado, Caniulef entró en un periodo de introspección. Dijo que se mantuvo “completamente silencio” y “completamente aislado”. “El primer miedo, más que lo que te puede pasar a ti, es el miedo social. Es cómo te va a responder el resto”, estableció.

Asimismo, confesó que luego de que supiera su diagnóstico “incluso dejé de ir a la casa de mis papás porque yo no sabía cómo enfrentarlo”, relató. Sus padres se enteraron de su condición por casualidad, 5 años después, durante una hospitalización por otro motivo, y no por boca de él.

El comunicador tardó 8 meses en asimilar la noticia antes de iniciar el tratamiento. Una vez que comenzó, su salud mejoró. Caniulef aseguró que gracias a la medicación se encuentra indetectable, lo que significa que no transmite el virus y puede llevar una vida normal. “El VIH es una palabra muy fuerte, pero finalmente es algo que no significa nada más en tu vida que una pastilla al día“, manifestó aquella vez.

“Qué ganas de haber sabido y de haber tenido alguien que me dijera, no pasa nada”, sumó. Enfatizó la importancia de iniciar el tratamiento rápidamente: “porque una vez que tú comienzas a tomar tu tratamiento, un mes después estás sano. Y tu vida comienza a ser normal nuevamente”.

Su mensaje final fue un llamado a la contención y a romper la soledad. “Tú no puedes vivir con esto en secreto, porque ese secreto te termina carcomiendo y haciendo daño. Es vivir encarcelado (…) Siempre debe haber alguien, siempre hay alguien que te va a apoyar y siempre hay alguien que te va a escuchar”, concluyó Andrés Caniulef.