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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La fotografía oficial de José Antonio Kast generó debate entre fotógrafos y especialistas, quienes analizaron elementos como iluminación, encuadre y retoque digital. Se comparó con la imagen de Gabriel Boric, notando diferencias en concepto y ejecución. Se cuestionó la integración del sujeto con el entorno y el polémico recorte de las manos, además de la percepción de autenticidad frente al nivel de retoque. Se destacó la tradición versus ruptura en el retrato presidencial, reflejando distintas visiones de liderazgo.

La fotografía oficial del presidente electo José Antonio Kast, de Republicanos, recién difundida, no pasó inadvertida. Apenas comenzó a circular, se instaló un debate en redes sociales y también entre fotógrafos y especialistas en imagen política.

Las críticas y análisis apuntaron a varios elementos: los colores, el contraste, el encuadre, la sensación de movimiento e incluso comentarios sobre un supuesto uso de inteligencia artificial.

Fotógrafos expertos desmenuzan imagen presidencial de José Antonio Kast y la comparan con la de Boric
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Para profundizar en la discusión, cuatro fotógrafos profesionales (entre ellos retratistas políticos y colaboradores de medios nacionales) revisaron técnicamente la imagen y la compararon con el retrato oficial del actual mandatario, Gabriel Boric.

Las diferencias coinciden y abarcan desde la iluminación hasta el concepto detrás de cada fotografía.

Fotógrafos expertos desmenuzan imagen presidencial de José Antonio Kast y la comparan con la de Boric
Wikipedia Commons

Luz, integración y temperatura de color

Uno de los puntos que generó comentarios fue la iluminación. Sergio López Isla, artista y fotógrafo que ha trabajado con expresidentes como Sebastián Piñera y Michelle Bachelet, observa que tanto la imagen de Kast como la de Boric optan por luz natural y escenarios vinculados a la naturaleza. Sin embargo, en su opinión, el resultado es más sólido en el caso del actual mandatario.

Según plantea, la locación elegida para Kast es atractiva, pero pudo aprovecharse mejor, por ejemplo, “con un cielo más trabajado o un apoyo mayor de iluminación artificial para equilibrar el retrato”.

López también advierte que la intención de mostrar al presidente electo en movimiento, como si avanzara caminando, “es clara”, aunque el efecto no termina de integrarse del todo con el entorno. “A diferencia de la de Boric, que él se ve claramente que está posando para la foto”, comentó.

En la misma línea, el fotógrafo Andrés Ibarra, colaborador de BioBioChile, apunta a un problema de integración con el fondo. A su juicio, las diferencias en temperatura de color, sombras y niveles de luz hacen que Kast se perciba separado del paisaje, “casi como si hubiera sido recortado y montado posteriormente”.

“Aunque tengo entendido que no fue así, el trabajo de luz que hicieron se traduce en que se ve así (pegado o montado). Eso básicamente es porque la luz ambiental está en cero”, explicó, aclarando que no existe evidencia de manipulación con IA.

Ibarra también menciona un contraste frío pese a tratarse de una escena a plena luz solar, lo que, en su opinión, “rompe con la expectativa de una imagen más cálida y coherente con el entorno natural”. En comparación, destaca que la fotografía de Boric presenta tonos más armónicos y “variaciones naturales en el mar y mejor conservación de texturas”.

El polémico recorte de las manos

El encuadre es otro de los aspectos más comentados, especialmente el corte de las manos en la imagen de Kast.

Felipe, fotógrafo político con experiencia en prensa escrita, sostiene que en retrato las manos cumplen un rol clave en la composición. “Se debe decidir qué se hace con ellas, o dejarlas fuera por completo o incluirlas, pero debe haber una decisión clara en esto”, señala.

Desde su perspectiva, el plano no termina de definirse con claridad (no es completamente americano ni totalmente cerrado), lo que afecta la lectura visual. El corte a la altura de la cintura, dejando parte de las manos fuera de cuadro, dice que genera “ambigüedad” sobre la intención: “no deja clara la idea de si está realmente caminando o si tiene la chaqueta arrugada”.

Ibarra coincide en que el corte resulta invasivo, especialmente en el sector inferior izquierdo, lo que “desequilibra el peso visual de la fotografía y afecta la simetría general”. A su juicio, mostrar las manos completas habría reforzado mejor la idea de movimiento.

Por su parte, Habib Hassan, fotógrafo con trayectoria en medios nacionales, enfatiza que las manos funcionan como “un segundo rostro” en fotografía, ya que transmiten intención y carácter. En ese sentido, considera que el corte no es solo técnico, sino también simbólico.

“Más que natural, la pose me parece algo arrogante, si se puede decir”, añadió.

Retoques y naturalidad

El nivel de retoque digital también fue parte del análisis. Ibarra observa que la piel del presidente electo luce muy uniforme, con una “textura poco natural”, y que en el escudo presidencial se pierden detalles finos.

En contraste, destaca que en la fotografía de Gabriel Boric se aprecian con mayor claridad las texturas: “la barba, la tela de la camisa y los colores de la banda presidencial muestran variaciones naturales y mayor detalle”. Esa diferencia, señala, influye directamente en la percepción de autenticidad.

Felipe, en tanto, menciona posibles inconsistencias en la temperatura de color entre el fondo y la figura de Kast, además de un brazo iluminado de manera distinta, lo que podría dar cuenta de problemas en la mezcla de fuentes de luz.

Tradición versus ruptura

Más allá de los aspectos técnicos, Hassan propone una idea conceptual. A su juicio, ambas imágenes responden a modelos distintos de retrato presidencial.

“La tradición chilena ha privilegiado frontalidad, simetría, fondos institucionales e iluminación uniforme para transmitir autoridad y estabilidad del Estado”, explica. Desde esa lógica, considera que la fotografía de Kast se mantiene dentro de un canon clásico que incluye composición centrada, símbolos visibles y estética institucional.

La imagen de Boric, en cambio, introduce “asimetría” y un paisaje con mayor carga narrativa, con una pose menos rígida “que dialoga con un lenguaje editorial contemporáneo”. Aunque conserva la banda presidencial, “rompe parcialmente con la solemnidad tradicional”.

Para Hassan, el retrato de Kast intenta combinar ese estilo clásico con una idea de movimiento, coherente con un mensaje de avance o de “dar un paso hacia adelante”. Sin embargo, advierte que esa apuesta también puede percibirse como más rígida y menos cercana.

Los especialistas coinciden en que una fotografía oficial no es solo un registro, sino también una declaración visual sobre cómo se entiende el liderazgo.

López subraya que, más allá de las críticas, siempre es importante considerar las condiciones de producción, por ejemplo el tiempo disponible, la locación y las decisiones editoriales que influyen en el resultado final.