El actor estadounidense-francés Timothée Chalamet quedó en el centro de una controversia en el mundo cultural luego de realizar destempladas críticas al ballet y a la ópera, comentarios que provocaron la respuesta de diversas instituciones artísticas a nivel internacional.
El intérprete —quien suena como favorito en la carrera a los premios Óscar por su rol en la película Marty Supreme— participó el mes pasado en una charla junto al actor Matthew McConaughey, organizada por CNN y Variety, donde abordaron el futuro de las salas de cine en medio del auge del streaming.
En ese contexto, Chalamet sostuvo que cuando una película realmente interesa al público, este hará el esfuerzo por verla en la pantalla grande.
“Si la gente quiere ver algo —como ocurrió con Barbie o Oppenheimer— irán a verlo y harán lo imposible por demostrar con orgullo que están allí”, comentó.
Sin embargo, fue otra parte de su intervención la que encendió la polémica. “No quiero trabajar en el ballet, la ópera o cosas donde el lema sea: ‘Oigan, mantengan esto vivo aunque a nadie le importe ya’. Con todo el respeto para la gente del ballet y la ópera”, dijo entre risas del público, para luego añadir: “Simplemente ataqué sin motivo”.
Respuesta desde el mundo de la ópera y el ballet tras polémicos dichos de Timothée Chalamet
Las palabras del actor no pasaron inadvertidas en el circuito cultural internacional.
Desde Nueva York, la institución lírica Metropolitan Opera publicó un video detrás de escena donde incluyó la cita del actor sobreimpresa, acompañada del mensaje: “Esto va por ti, @tchalamet…”.
En Europa, la Ópera de París respondió con humor aludiendo a Marty Supreme, filme en el que el actor interpreta a un jugador de tenis de mesa de los años 50. “Giro de guion: también hay ping-pong en la ópera”, escribieron en Instagram junto a un fragmento de la obra Nixon en China, actualmente en cartelera.
La Ópera Estatal de Viena también reaccionó, invitando directamente al intérprete a conocer su escenario: “Considera esto como tu invitación personal a Viena”.
Por su parte, el English National Ballet de Londres publicó un mensaje más directo: “Para cualquier celebridad que crea que a nadie le importa el ballet o la ópera… nos complace informar que el ballet no solo está vivo y coleando, sino que está prosperando”.
La controversia se produce justo cuando Chalamet vive uno de los momentos más destacados de su carrera, en medio de la temporada de premios que culminará con la próxima ceremonia de los Óscar. Mientras tanto, sus palabras siguen generando debate entre quienes defienden la vigencia de las artes escénicas tradicionales.