VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Tyra Banks demandó a Netflix por su participación en Reality Check: Inside America’s Next Top Model, alegando que la serie editó su entrevista para crear una narrativa falsa y difamatoria. La modelo busca un juicio con jurado para determinar la compensación por los daños sufridos. La demanda señala que su participación buscaba una conversación honesta sobre el programa, pero que la producción tergiversó sus respuestas. Banks acusa que la serie insinuó que permitió una agresión sexual a una concursante y que la editaron para no reflejar su verdadera opinión. También cuestiona la representación de su relación con un exjuez del programa.

Tyra Banks llevó a Netflix a la justicia tras su aparición en Reality Check: Inside America’s Next Top Model, la serie documental que abordó el legado y las controversias del famoso programa de modelaje que ella creó y condujo durante 22 ciclos.

Según documentos judiciales obtenidos por People, la modelo y empresaria presentó una demanda el sábado 13 de junio, donde acusa que la producción editó su entrevista para construir una narrativa falsa y difamatoria. Banks pide un juicio con jurado para definir el monto “apropiado” por los daños que, asegura, sufrió a raíz del documental.

La demanda sostiene que Banks aceptó participar porque quería ofrecer una conversación honesta sobre America’s Next Top Model, tanto sobre sus aciertos como sobre sus errores.

“Tyra Banks participó en la serie documental de Netflix America’s Next Top Model (‘ANTM’) porque creía que los espectadores merecían una conversación sincera sobre el legado del programa, sus éxitos y sus deficiencias”, señala el escrito judicial.

La demanda de Tyra Banks contra Netflix

De acuerdo con la acción legal, Banks concedió una entrevista de tres horas y media, pero la serie solo incluyó 16 minutos de ese material. La demanda afirma que los productores “despojaron de contexto” sus respuestas y las reorganizaron para sostener una versión que no reflejaba lo que ella realmente expresó.

Uno de los puntos más graves apunta al caso de Shandi Sullivan, concursante del ciclo 2, quien en el documental relató una situación ocurrida en Italia y la calificó como una agresión sexual. Según Banks, la serie insinuó que ella permitió ese episodio, que luego explotó el trauma de la participante por rating y que ni siquiera recordaba la historia.

“La implicación es devastadora y deliberada: que Tyra Banks ni siquiera puede recordar la historia de la mujer que fue agredida en su programa”, indica la demanda. Sin embargo, el escrito sostiene que las imágenes completas muestran que Banks sí reaccionó al tema y dijo: “Recuerdo su historia”, frase que, según acusa, quedó fuera del montaje final.

La acción judicial también aborda la relación de Banks con Miss J. Alexander, exjuez del programa, quien sufrió un derrame cerebral en 2022. El documental mostró declaraciones que, según Banks, daban a entender que ella no lo contactó ni lo visitó.

La demanda afirma que la animadora vivía en Australia en ese periodo y que intentó comunicarse con él mediante mensajes, llamadas y contactos con su entorno.

Edición falsa y difamatoria

Banks asegura que Netflix, EverWonder Studio, Wise Child Studio y los realizadores no le dieron la oportunidad de responder a varias acusaciones que otros entrevistados hicieron en la serie.

Por ello, acusa una representación “falsa y difamatoria” que le habría provocado pérdida de oportunidades comerciales, disminución de ingresos y una “angustia mental significativa”.

La demanda también cuestiona declaraciones de la directora y productora Mor Loushy, quien afirmó que Banks tuvo la oportunidad de “compartir su versión de la historia” y que “todo está en el programa, de verdad”.

Para la exconductora de America’s Next Top Model, aquello no ocurrió: sus respuestas, sostiene, quedaron subordinadas a la historia que los productores decidieron contar.