Fabrizio Copano conversó con BiobioChile sobre su gira "Escápate", su vida en Nueva York y cómo, cual Hannah Montana, vive entre lo mejor de dos mundos.

Algunas entrevistas pueden ser incómodas, como la que tuvimos esta semana con Fabrizio Copano, uno de los comediantes más top de Chile, que se conectó por Zoom desde Nueva York para conversar con la prensa. Pero parece que no tenía muchas ganas.

Quizás el calor del verano estadounidense lo tenía “chato”, en buen chileno (las máximas superaron los 30°C esta semana); ya estaba cansado de responder tantas preguntas o bien simplemente es una diva.

Escueto y sin encender su cámara, nos contó que estará 10 días en Chile para presentar su gira Escápate en distintas ciudades y teatros del país.

Según él, el show es como una película. “Entonces, tiene escenas, tiene personajes, hay un asesino; como que está envuelto en una suerte de película de acción”, explicó.

Nos adelantó que incluso hay un plot twist, “donde ocupamos una cámara en vivo y salimos del mismo teatro con alguien del público”.

Fabrizio Copano internacional

Como se trataba de una eminencia del humor, quisimos saber más y le preguntamos por su vida en USA, a ver si nos contaba alguna anécdota de su éxito en Norteamérica, pero no tenía mucho que decir.

En Chile siempre lo esperan sus fans, pero allá todavía lo están conociendo. “El público que va a los clubes de comedia está súper dispuesto a cualquier tipo de humor, como que le gustan los chistes”, dijo.

Hace poco, unos simpatizantes de Donald Trump le gritaron que se dejara de hablar de política durante uno de sus shows, por un inofensivo chiste sobre el presidente. Copano se ofuscó, los invitó a retirarse y después compartió la anécdota en redes sociales.

Pero dice que no fue tan grave. “En general, nunca hay mucha resistencia. Y eso fue un caso particular, pero también un poco sentí yo que se sobredramatizó, cuando en realidad, no es nada que no te podría pasar en Chile tampoco. O sea, también alguien del público se puede enojar, se para o te dice algo, ¿cachái? Y no es nada”.

“Quizás es más curioso, porque, claro, este tema de Trump y todo, la gente como que se apasiona mucho. Pero sí, no, fue una anécdota”, se animó a reflexionar, bajando el perfil a una situación que explotó en redes el día que lo publicó.

En la sensible atmósfera de Estados Unidos, con las detenciones de ICE persiguiendo a miles de migrantes que viven en el país, Copano hace chistes y los llama racistas en sus caras. Por suerte, está en Nueva York.

Acá en Nueva York no está polarizado, porque toda la gente odia a Trump”, señaló, “es muy raro encontrar gente que esté a favor”.

En el caso de Chile, analizó, la situación fluctúa. “Mira, sí, uno puede decir: la gente está polarizada, pero luego en el día a día yo creo que todos convivimos con todo, con los que piensan de una forma y la otra. Cada día uno, no sé, pues, tiene amigos de todos lados y conversa con gente de todos lados, ¿no? Yo creo que es más la sensación térmica”.

Viviendo la fama máxima

Se puede decir que Fabrizio Copano ha llegado más lejos que cualquier comediante chileno porque en 2024 estuvo en el Late Late Show de James Corden, uno de los programas de TV más célebres de los United States.

Todas las decisiones que tomó desde los 16 años, cuando debutó en la TV chilena, lo llevaron allí; puso en alto a su país y hasta Boric salió a colación. Para él, un check más de su lista.

No estoy buscando hacer otra de esas apariciones”, zanjó, “como que lo tomo ya un poco como un check en lo que, o sea… estoy más preocupado de escribir los chistes, la verdad”, aseguró.

El comediante está fluyendo: “no tengo como un objetivo a corto plazo. No lo he pensado”.

De hecho, fluye tanto que cuando a la colega de La Radio –que lo entrevistó el mismo día– se le cortó repentinamente la videollamada e intentó reconectarse, le dijeron que Copano se había marchado, para buscar a su querubín in the school (en el colegio, para los que no saben inglés).

“Es que mi meta siempre es la misma, un poco como escribir chistes, sentir que funcionan, que sean originales, y después eso me va llevando a otro objetivo”, nos comentó.

Allá sus conocidos saben que es famoso, o se dan cuenta porque tiene casi un millón de seguidores en Instagram. “No es tanta sorpresa para nadie”, aseguró.

Dice que sus amigos se alegran mucho de su éxito: “yo creo que están muy orgullosos y contentos de que yo tenga estas dos carreras”.

Un joven humilde

Diva o no, no nos importa, pues Copano creció bajo los reflectores y parece que ha sido algo esquivo con la prensa desde siempre. Otro colega dijo que una vez que lo entrevistó en persona, se presentó con lentes de sol y nunca dejó de mirar su celular.

En la TV chilena también ha tenido algunas salidas raras, como aquella vez que invitó a Kenita Larraín a su late solo para humillarla. La prensa después aseguró que la susodicha se retiró llorando del lugar y más tarde ella misma dijo que su único recurso era “denigrar a la gente”.

Supuestamente era un chiste.

Pero de todas maneras, el comediante es crítico con su pasado. “Creo que cuando uno es más niño, sobre todo adolescente más que niño, claro, uno es más bueno para el bullying, ¿no?”, reconoció.

“Como que uno es más de no sé, el físico del otro compañero curso, o de cosas más hirientes. Y, claro, eso ya no me da mucha risa, porque uno ya es más maduro, da un poquito de vergüenza nomás cuando hacen chistes tan de 4º medio”, planteó.

-¿Qué consejo le darías al Fabrizio de esa época?

R: Nada, ¿qué le podría decir? Que las cosas se demoran, que toman su tiempo, que hay que tener paciencia. Quizás son las cosas que en ese momento te cuestan más ver. Yo creo que el mejor consejo es como: enfócate en lo que puedes controlar, no en lo que no, y entretente en el camino.