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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El reconocido actor argentino Nicolás Maiques envió un sincero mensaje al recordar el bullying y discriminación que sufrió por su orientación sexual desde muy pequeño, incluso siendo enviado a terapia para "curarse". Maiques, famoso por su participación en teleseries como "Rebelde Way" y "Floricienta", reveló que ha enfrentado agresiones desde los cuatro años, incluyendo comentarios denigrantes de compañeros y presiones para ocultar su orientación. Destacó la importancia de la terapia y animó a jóvenes en situaciones similares a ser libres y aceptarse. Enfatizó en la identidad más allá de las etiquetas, declarando: "Uno es una persona. Soy Nicolás.

Un sincero mensaje envió el actor argentino Nicolás Maiques al recordar el bullying y discriminación que sufrió por su orientación sexual desde muy pequeño, incluso estando en la etapa preescolar, donde una profesora lo envió a terapia “para curarse”.

El intérprete trasandino de 45 años de edad es reconocido por papeles en teleseries argentinas juveniles como “Rebelde Way” y “Floricienta”, producciones que tuvieron una adaptación en este lado de la cordillera.

Actor Nicolás Maiques y discriminación por orientación sexual

Maiques, cuyo nombre aparece en los créditos de más de 30 producciones, ya había abordado en el 2018 los problemas que tenía él para asumir públicamente su orientación sexual. “Toda la vida tuve mucho miedo a que me preguntaran si soy gay, porque la respuesta era sí”, afirmó en la oportunidad.

Pero ahora, tras llegar a Perú a promocionar una nueva obra, fue más allá y afirmó que “a mí me han hecho mucho bullying por mi sexualidad”. Agresiones que, según explicó, comenzaron cuando apenas tenía cuatro años.

“Me mandaron a terapia para ‘curarme’, y eso fue pedido de la directora del jardín de infantes”, recordó, además de afirmar que el acoso continuó durante su etapa escolar e incluso dentro del mundo artístico.

“Mis compañeros me decían barbaridades, cosas denigrantes”, continuó. “La gente tiene la idea de que el gay elige serlo, pero tienen un pensamiento muy retrógrado”, afirmó también.

“No es una enfermedad, es un deseo”

En conversación con nuestro medio asociado RPP, Maiques contó que para él, lo más útil fue la terapia que “sirvió no solo para el tema de la sexualidad, sino para todo”.

Finalmente, envió un mensaje a los jóvenes que atraviesan situaciones similares. “Que vaya a terapia. Que sea libre, que todo lo que le pasa está bien. No es una enfermedad, es un deseo”, expresó.

Por último, tuvo una reflexión sobre la identidad más allá de las etiquetas. “Uno no es una sexualidad, uno es una persona. Soy Nicolás. No soy un gay”, sentenció.