Meghan Markle volvió a poner sobre la mesa el costo personal que, según relató, paga por su exposición pública desde que inició su relación con el príncipe Harry. En medio de su gira de cuatro días por Australia junto a Enrique de Inglaterra, la duquesa aseguró que durante años vivió un nivel de hostigamiento que la marcó profundamente.
La declaración llegó durante una charla con estudiantes en la Universidad Tecnológica Swinburne de Melbourne, centrada en los peligros de las redes sociales y su impacto en la salud mental.
Allí, y frente a un tema que ambos han convertido en una bandera de trabajo, Meghan habló desde su propia experiencia. “Puedo hablar de eso muy personalmente”, advirtió.
Luego fue más allá: “Durante 10 años, todos los días, he sufrido acoso y ataques. Fui la persona más acosada de internet del mundo entero”, aseguró en Australia Meghan, aludiendo a la exposición que enfrentó tras comenzar su relación con el príncipe Harry, con quien se casó en 2018, recogió El País.
En la misma actividad, Meghan también cargó contra la lógica que, a su juicio, domina el ecosistema digital. “Esa industria multimillonaria, basada en la crueldad para conseguir clics, no va a cambiar. Tenemos que ser más fuertes que ellos”, comentó ante los estudiantes, reforzando el mensaje que la pareja ha impulsado en los últimos años sobre el efecto de internet en el bienestar de los jóvenes.
La visita de Meghan y Harry a Australia
Harry, que también asistió al encuentro, complementó esa mirada con una advertencia sobre la doble cara de las plataformas. Según planteó en ese contexto, en redes sociales hay “muchas cosas buenas”, pero alertó que “el problema es que una vez que abres esa puerta, también te expones a todo lo malo”.
La salud mental ha marcado buena parte de esta visita a Australia, pero el príncipe también abordó otro asunto delicado: su lugar dentro de la familia real. Más tarde, durante la cumbre InterEdge, Enrique reconoció que durante años evitó enfrentar lo que implicaba su rol institucional. “Después de que mi madre falleciera justo antes de cumplir 13 años, pensé: ‘No quiero este trabajo. No quiero este puesto, sea cual sea el rumbo que tome esto, no me gusta’”, compartió con el público.
En ese mismo discurso, el hijo menor de Carlos III vinculó esa resistencia con la historia de Diana. “Aquello mató a mi madre, y yo estaba totalmente en contra, y me negué a aceptarlo durante años y años. Finalmente me di cuenta: ¿qué querría mi madre que hiciera? Y eso realmente cambió mi perspectiva”, señaló sobre la exposición que conlleva pertenecer a la familia real.
La polémica los persigue
Pese al tono íntimo de sus intervenciones, la visita no ha estado exenta de ruido. Enrique y Meghan han recibido una acogida mixta en Australia, donde Carlos III es jefe de Estado. Aunque el viaje se financia con fondos privados, medios locales informaron que algunos costos policiales y de seguridad correrían por cuenta de los contribuyentes, lo que motivó una protesta firmada por más de 45 mil personas.
Además, se generó una polémica en torno a los eventos a los que asistió la pareja, puesto que su presentación elevó las tarifas para la asistencia, aunque se explicó que tanto Meghan como Harry no recibieron dinero por participar.