A pocas semanas de que los duques de Sussex, el príncipe Harry y su esposa Meghan Markle, viajen a Australia, un experto en la realeza encendió la polémica al asegurar que la también actriz estaría utilizando su título para obtener beneficios económicos, lo que rompería una promesa hecha a la difunta reina Isabel II.
Una de las principales críticas al viaje a ciudades como Sídney y Melbourne, donde participarán en distintos eventos filantrópicos, empresariales y de desarrollo profesional, es que no se trata de una visita oficial de la realeza británica, pero, aun así, sacarán buenos réditos económicos.
Al respecto, el autor especializado en la monarquía Tom Bower cuestionó duramente el propósito del viaje. El también escritor del libro “Traición: Poder, engaño y la lucha por el futuro de la familia real”, afirmó que Meghan estaría “monetizando su condición de realeza”.
El criticado viaje comercial de Harry y Meghan a Australia
Esta actitud del príncipe y su esposa indigna al experto, según citó The Mirror, a quien le parece una actitud “bastante despreciable porque le prometió a la reina que no haría eso”, aseguró Bower, quien también calificó la visita como “turbia”.
Parte de la controversia gira en torno a un retiro femenino de fin de semana en Sídney donde Meghan será invitada de honor y ofrecerá discursos. Las entradas parten desde unas 1.439 libras esterlinas (más de 1 millón 700 mil pesos chilenos) e incluyen alojamiento frente al mar, cenas de gala, sesiones de yoga y meditación, además de actividades sociales donde los asistentes podrán tomarse fotografías con la duquesa.
Mientras tanto, Harry participará como expositor en una cumbre de liderazgo y bienestar laboral en Melbourne. Las entradas para ese evento, centrado en salud mental y liderazgo, comienzan en 1.054 libras esterlinas (casi un millón 300 mil pesos chilenos). Eso sí, parte de la recaudación destinada irá a la organización benéfica Lifeline Australia, aclara el medio.
¿A promocionar su marca a Australia?
En paralelo, también surgieron señales de que Meghan podría aprovechar el viaje para expandir su marca propia, As Ever. Resulta que, de acuerdo a los registros de propiedad intelectual australianos, la duquesa solicitó inscripción y protección de la marca en el país oceánico.
Eso último, para el consultor de relaciones públicas Dermot McNamara, podría ser clave para redefinir el futuro profesional de los duques de Sussex. “Es su última oportunidad para determinar dónde encajan y hacia dónde quieren ir”, afirmó.