Aunque ahora está en la cima con nominaciones a importantes premios como los Globos de Oro gracias a Saltburn, la historia de Barry Keoghan partió con una dura infancia, donde auguraban todo menos éxito.

La historia detrás del rostro duro y los ojos azules de Barry Keoghan es mucho más difícil de cualquiera de sus compañeros en la mayoría de los elencos en los que participó.

El joven irlandés de 31 años tuvo una dura infancia, marcada por el abandono y su paso por casas de acogida.

Su entorno familiar no era el mejor y sufrió una traumática pérdida cuando era un niño aún, por lo que creció rápidamente y encontró en la actuación un refugio.

Sin embargo, mucho antes de sus nominaciones a los premios más importantes de la industria cinematográfica, la vida de Barry Keoghan dictaba mucho del glamour que vive actualmente.

Barry Keoghan, el actor irlandés que le dio la vuelta al destino
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La infancia de Barry Keoghan

Aunque ahora su imagen está en los carteles que se cuelgan en los cines para promocionar las producciones de las que es parte, la verdad es que hace no mucho, era él quien se colaba en las salas para acceder a ver películas gratis.

Eso era lo que contaba hace algunos años a The Guardian, cuando explotaba el encanto por Barry Keoghan luego de ser elegido para ser parte de una de las películas más populares de Christopher Nolan, Dunkerque.

El joven nació en la zona de Summerhill en Dublín, en un ambiente vulnerable, con una madre adicta a la heroína que no podía cuidarlo a él ni a su hermano, por la que tuvo que vivir en 13 hogares de acogida entre los 5 y 12 años.

La vida hasta ese momento era difícil viviendo en hogares de acogida, aunque veía a su mamá los sábados y tenían momentos tranquilos como ir a McDonald’s o salir, el actor indicó: “Cuando eras niño, estás ahí, ‘Ahí está mi mami’, pero también estás siendo protegido por esta familia, así que en realidad no lo estás, es extraño”.

Eso hasta que su madre murió a causa de las drogas y su abuela y tía se hicieron cargo de su hermano y de él, quien ya tenía 12 años.

Confesó que el día que se lo dijeron es el peor día de su vida, indicando a Joe: “Tenía alrededor de 12 años pero había algo en mí que simplemente lo tomé y me hizo más fuerte”.

Sin embargo, mantiene intacto el orgullo por su origen y la historia junto a su madre y familia, siendo consciente de que eso lo llevó a ser quien es ahora.

Su cercanía a su hermano Eric

En conversación con The Guardian, el actor mencionó: “Que tu madre muera por las drogas no es fácil para ningún niño. No es fácil morir para nadie, pero tampoco para una madre. Mi hermano y yo nos mantuvimos unidos”.

La vida que llevaron en la infancia y adolescencia lo acercó profundamente a su hermano, sobre todo cuando se trataba de actuar, que es donde Barry Keoghan encontró un refugio.

La historia es relativamente conocida, comenzó su camino en la actuación después de ver un aviso de casting para un drama criminal irlandés llamado “Between the Canals”, obteniendo un pequeño papel.

Eso lo llevó a estudiar en el taller local “The Factory”, pero también ver películas de los grandes, como Paul Newman, aprendiendo el oficio de la actuación. Aquí es donde lograba ser otra persona y encontrar esa terapia que buscaba.

Al respecto, manifestó que Eric, su hermano, es clave en su proceso de crecer como actor, indicando: “nunca se burló de mí. Porque de donde soy no se oye hablar de actuar. Siendo uno más de los muchachos y todo eso, no dices simplemente: ‘Oh, quiero ser actor’. Se reirían y bromearían al respecto. No de una manera mezquina, sino como tomando el pelo. Pero una vez que obtienes el sello de aprobación de tu hermano, lo sabes”.

Comenzó a tomar sus primeros papeles en proyectos importantes, aunque manteniéndose en el estereotipo de chico malo. De ahí que intentara buscar roles distintos, visualizando una carrera como actor que partió con un pequeño taller y avanzó tanto que en pocos años estaba en el teatro Dolby para los premios Oscar.

Una carrera que pasa solo por grandes producciones

Para muchos, Barry Keoghan apareció recién en sus vidas por su trabajo en la popular película de Amazon Prime Video, Saltburn, con la que obtuvo una nominación a los premios Globos de Oro, sin embargo, la realidad es que trabaja en producciones de renombre y con los mejores, en todas las áreas.

Dunkerque, con Christopher Nolan; Chernobyl, la premiada producción de HBO; El caballero verde; Eternals, de Marvel; The Batman, donde es el Joker; y The Bansheees of Inisherin, donde logró el Bafta a Mejor Actor de Reparto y una nominación a los premios Oscar.

Una carrera meteórica detrás de esos ojos azules, que posan para las revistas más importantes del mundo como Esquire o GQ, donde fue portada durante las primeras semanas de este 2024.

El chico irlandés se metió en la elite de Hollywood y es uno de los actores con el futuro más prometedor de la industria, sobre todo considerando los arriesgados papeles que toma, sin importarle nada con tal de llevar a cabo su trabajo de una excelente forma.

El lado que no conoces de Barry Keoghan

Sin embargo, la fama y las portadas no lo nublan. Siempre está pendiente de su hijo, Brando, que tuvo con su expareja, la ortodoncista Alyson Sandro, de quien señaló que “ha hecho un gran trabajo y es una madre increíble”, consignó Hola!.

También tiene momento para sus sobrinas, familia y amigos, sin olvidar su origen, así como también a su madre.

Vanitatis recogía las palabras que tuvo para su madre en 2019, cuando la recordó indicando con una imagen de su madre, su hermano y él cuando eran pequeños, escribiendo: “16 años hoy. Y desde ese día siento tu presencia junto a mí en este viaje. ¡Tus pequeñas niñas Lyra & River y tus 2 niños están orgullosos y te aman!”

Ese amor también reflejó su discurso en los premios Bafta 2023, cuando concurrió al escenario a recibir su premio y lo dedicó a su madre, pero también a todos los chicos que como él vinieron de un origen complejo, sin embargo, los sueños se pueden realizar.

Algo que también recordó cuando publicó un mensaje por su primera nominación para los Oscar, señalando: “Y solo una nota para el pequeño Barry, te dije que llegaríamos allí”.

El lado que pocas veces se ve del actor que constantemente sorprende con su historia de vida, porque cuando tenía todo en contra, trabajó incansablemente hasta lograr el éxito.