El Sindicato N°2 de Supervisores y Staff de Minera Escondida consideró insuficiente la respuesta entregada por la compañía en el marco del proceso de negociación colectiva que ambas partes iniciaron durante este mes.
La organización, que actualmente cuenta con 1.020 socios, sostuvo que una parte mayoritaria de sus requerimientos no fue acogida en esta primera etapa y se prepara ahora para avanzar a la negociación directa, cuya mesa está prevista para comenzar este jueves 27 de agosto.
El proceso se inició formalmente el 13 de agosto, cuando el sindicato presentó su nuevo proyecto de contrato colectivo. Entre sus principales planteamientos se encuentra un reajuste salarial de 5%, además de la mantención y mejora de bonificaciones vigentes y la creación de nuevos mecanismos de compensación.
Una de las demandas apunta a incorporar un bono asociado a producción para los supervisores, con el objetivo de acercar su estructura de incentivos a la que poseen otros estamentos de la operación. El petitorio también aborda aspectos relacionados con las jornadas laborales, tiempo destinado a actividades que se realizan una vez terminado formalmente cada turno y condiciones asociadas a la maternidad de las asociadas mujeres.
El presidente del Sindicato N°2, Alexis Barrera, afirmó que la empresa fundamentó su posición en las actuales condiciones económicas, señalando que estas no permitirían mejorar remuneraciones, beneficios y bonos. Sin embargo, el dirigente cuestionó ese argumento a la luz de los resultados financieros reportados por BHP.
“La respuesta ha sido negativa a cada una de las peticiones que ha hecho esta organización sindical”, sostuvo Barrera.
De acuerdo con los antecedentes citados por el sindicato a partir del Annual Report 2026 de BHP, Minera Escondida registró “una utilidad después de impuestos de US$6.732 millones, frente a US$4.237 millones del ejercicio anterior. Los ingresos alcanzaron US$17.054 millones y el EBITDA subyacente llegó a US$12.440 millones”.
El mismo reporte consigna una disminución de los costos unitarios de Escondida desde US$1,19 a US$1,07 por libra, una reducción cercana al 10%.
Para la organización sindical, estos indicadores constituyen “un antecedente relevante” al momento de evaluar la capacidad de la compañía para mejorar las condiciones planteadas en la negociación.
El precedente de 2023
El proceso actual también tiene como referencia la negociación colectiva desarrollada en 2023.
En aquella oportunidad, supervisores y empresa estuvieron cerca de una paralización luego de que el 98,77% de los trabajadores respaldara inicialmente la huelga.
Las conversaciones avanzaron posteriormente mediante un proceso de mediación y concluyeron con un acuerdo que fue aprobado por el 94% de los socios, con una vigencia de 36 meses.
Uno de los elementos que concentró mayor atención fue el bono asociado al cierre de la negociación, que alcanzó $17,8 millones por trabajador. A ello se sumaron aproximadamente $3 millones en créditos blandos y otras prestaciones.
Ese resultado constituye un “punto de comparación” para las bases del Sindicato N°2 en el actual proceso.
Con la primera respuesta de la compañía, las partes iniciarán la etapa de negociación directa.
La mesa está programada para comenzar mañana 27 de agosto, instancia en la que deberán abordar las diferencias existentes entre el proyecto presentado por los supervisores y la propuesta formulada por Minera Escondida.