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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Electrobuses Marga Marga S.A. cuestionó una licitación en Gran Valparaíso por exigir experiencia previa en manejo de flotas de buses, argumentando que limitaba la competencia. La Fiscalía Nacional Económica (FNE) defendió ante el TDLC que esta condición es válida, no perjudica la libre competencia y se ajusta a criterios del tribunal. La FNE explicó que la experiencia considerada abarca la gestión de flotas interurbanas y rurales, valorando el conocimiento necesario para operar la magnitud de buses requerida.

Electrobuses Marga Marga S.A. presentó una consulta -dejando entrever reparos- porque en una licitación para operar buses en el Gran Valparaíso se exigía que las empresas tuvieran experiencia previa manejando flotas de buses.

Dicha empresa consideró que esa condición podía impedir que nuevos competidores participaran.

No obstante, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) respondió que ese requisito sí estaba justificado y no perjudicaba la libre competencia.

FNE: Exigir experiencia en licitación de transporte público de Gran Valparaíso tiene justificación técnica

La FNE sostuvo ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que el requisito de experiencia contemplado en las Bases de Licitación elaboradas por el Ministerio de Transportes para contratar el servicio de transporte público de pasajeros mediante buses eléctricos y diésel en la conurbación de Valparaíso, sí resulta compatible con la libre competencia.

En el marco de la consulta presentada al TDLC por Electrobuses Marga Marga S.A., la FNE señaló que dicha exigencia responde a una “justificación técnica objetiva y razonablemente vinculada con las características del servicio licitado” y que, además, se ajusta a los criterios desarrollados por la jurisprudencia del TDLC para evaluar este tipo de procedimientos licitatorios.

El abogado de la División Antimonopolios de la FNE, Nicolás Abarca, explicó que las bases consideran toda la experiencia relevante para la adecuada ejecución del servicio, sin restringirla exclusivamente al transporte público urbano.

En este sentido, indicó que el diseño permite la participación de empresas con experiencia acreditada en la operación de flotas de buses interurbanos y rurales, lo que resulta consistente con el objetivo de evaluar el know how necesario para administrar una flota de la magnitud exigida por la concesión.

Asimismo, la FNE destacó que el requisito de experiencia no tuvo un efecto exclusorio sobre la concurrencia de participantes, ya que acudió un número de oferentes similar al observado en procesos similares desarrollados en la región Metropolitana y que, posteriormente, todas las ofertas superaron la evaluación técnica y avanzaron a la etapa de evaluación económica, sin que alguna resultara excluida como consecuencia de dicho requisito.

Además, la FNE señaló que la exigencia de experiencia, su ponderación y la asignación de puntajes se sustentan en una consultoría especializada elaborada para el diseño del proceso licitatorio y que, al comparar las recomendaciones de esa consultoría con las bases definitivas, se observa que Transportes adoptó un estándar más flexible que el originalmente propuesto, reduciendo el umbral de experiencia recomendado e incorporando mecanismos adicionales que favorecen la participación, como la posibilidad de conformar consorcios y una evaluación que considera tanto el tamaño de la flota como los años de operación.

Por último, la FNE añadió que el estándar finalmente establecido guarda relación con la magnitud y complejidad operacional de las unidades licitadas (aproximadamente 300 buses), programas de servicio considerablemente más exigentes que los existentes y la incorporación de flotas eléctricas con infraestructura de carga y operación.