La designación del árbitro argentino Facundo Tello para dirigir el duelo de cuartos de final del Mundial 2026 entre Francia y Marruecos, que se disputará este jueves, ha despertado comentarios por el recuerdo de la final de Qatar 2022.
Sin embargo, dentro del vestuario galo el mensaje es unánime y es de ninguna distracción y máxima confianza en el colegiado elegido por la FIFA.
La elección de un árbitro argentino alimentó algunas suspicacias por la histórica rivalidad surgida tras la definición por el título de la pasada Copa del Mundo, en la que la selección de Lionel Scaloni se impuso a la de Didier Deschamps en la tanda de penales.
Pese al ruido exterior, los internacionales franceses rechazaron alimentar la controversia.
Dayot Upamecano, defensor del Bayern Múnich, fue claro al restar importancia a la designación. “No me fijo en quién es el árbitro. Nunca lo he hecho. Queremos ganar este partido, eso es lo único que nos importa”, dijo.
En la misma línea se expresó Jean-Philippe Mateta, delantero del Crystal Palace. El ariete indicó que la designación de Tello “no cambia nada”. “Mantenemos la concentración. Si estos árbitros están aquí, es porque están a la altura de esta competición“, apuntó.
Y el mensaje más rotundo llegó de Robin Risser, tercer arquero de Francia, que llamó a evitar cualquier tipo de especulación.
“No debemos caer en la paranoia. Hubo amargura tras la final del último Mundial. Pero esto es parte del juego. Pero si estos árbitros están aquí, es porque están a la altura de esta competición. Debemos concentrarnos en lo que podemos controlar para avanzar a la siguiente ronda”, aseveró.
Con este discurso, el conjunto de Didier Deschamps busca evitar cualquier debate sobre el arbitraje y centrar toda su atención en el choque ante los marroquíes.