En un movimiento estratégico del mercado industrial nacional, CAP S.A. comunicó -a través de un hecho esencial enviado a la Comisión para el Mercado de Financiero (CMF)- un acuerdo vinculante con Aceros AZA S.A. para fusionar sus activos siderúrgicos.
El negocio se cerrará por un monto total de US$130 millones, sujeto al cumplimiento de una serie de condiciones regulatorias y comerciales, que deberán ser revisadas por la Fiscalía Nacional Económica (FNE).
Aceros AZA, por su parte, detalló que la compra consiste en 91 hectáreas de las 443 ha de Compañía Siderúrgica Huachipato (CSH), para complementar así las plantas que posee en las regiones Metropolitana y Bío Bío.
El objetivo es implementar el modelo productivo de Acero Verde de Aceros AZA, “basado en acería eléctrica de bajas emisiones, economía circular y uso de chatarra reciclada como materia prima”.
Desde la suspensión de su actividad siderúrgica en septiembre de 2024, CAP afirmó que planeaba la reconversión del complejo ubicado en la comuna de Talcahuano, sin antes aludir a la competencia china por “competencia desleal” y un producto hasta 40% más barato, presionando al Ejecutivo de ese entonces para que levantara medidas y apoyos al respecto.
AZA va por el acero verde chileno
Aceros AZA acordó la compra de 91 hectáreas de las 443 ha de Compañía Siderúrgica Huachipato (CSH), para seguir implementando su modelo productivo de Acero Verde, basado en acería eléctrica de bajas emisiones, economía circular y uso de chatarra reciclada como materia prima.
La transacción por US$130 millones contempla el ingreso de CAP a la propiedad de AZA, con una participación de 15% y derecho a un director.
“Adicionalmente, contempla la activación de un laminador en AZA Huachipato, con una inversión del orden de US$20 millones, completando un monto total inicial de US$150 millones, dijo la empresa.
Jorge Matetic, presidente de Aceros AZA, explicó que proyectan activar mejoras en el laminador de la planta AZA Huachipato hacia 2028, “con una inversión del orden de US$20 millones y la generación de cerca de 200 empleos”.
Esta inversión permitirá producir un acero verde chileno que emitirá cerca de 10 veces menos de CO2 que el promedio de la industria, gracias a chatarra reciclada y uso de energía limpia, indicó el ejecutivo.
Próximamente, y según las condiciones del mercado, se evaluará la construcción de una nueva acería eléctrica en AZA Huachipato, que entraría en producción en 5 a 7 años plazo. Eso, mencionó Matetic, requeriría una inversión estimada de US$250 millones “para la reconversión tecnológica del proceso productivo y que produciría cerca de 500 mil toneladas anuales”