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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Hace un año, la filial chilena de la empresa china CWE, Rucalhue Energía SpA, sufrió un ataque incendiario en Santa Bárbara, perdiendo al menos $4.000 millones ante la quema de 50 vehículos. Para recuperar la construcción de la central hidroeléctrica, solicitan extender horarios de trabajo nocturnos, que implicarían avanzar en tareas críticas de la construcción. La empresa busca determinar si esta extensión requerirá una nueva evaluación de impacto ambiental para implementar un turno que correría de 21:00 a 07:00 horas.

Hace un año, Rucalhue Energía -filial del conglomerado “China International Water & Electric Corp CWE”- fue víctima de un ataque incendiario en la comuna de Santa Bárbara, región del Bío Bío.

Desconocidos maniataron a guardias de la hidroeléctrica y quemaron al menos 50 vehículos, generando pérdidas de al menos $4.000 millones.

Considerando el golpe que significó aquel incidente, la compañía busca ahora una nueva fórmula para recuperar el tiempo perdido en la construcción de la central hidroeléctrica.

De acuerdo a información publicada por Diario Financiero, a través de una consulta de pertinencia ingresada al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA), la empresa liderada en Chile por Zhou Haibo busca determinar si extender sus horarios de trabajo requiere -o no- someterse nuevamente a una evaluación de impacto ambiental.

¿El objetivo? Implementar una jornada nocturna que iría desde las 21:00 hasta las 07:00 horas.

Según el documento ingresado el pasado 21 de abril, esta extensión horaria permitiría avanzar en tareas críticas de la fase de construcción de la casa de máquinas, tales como confección e instalación de enfierradura y colocación de moldajes para el posterior vertido de hormigón.

Ahora, la autoridad ambiental deberá resolver si ese turno de noche constituye un cambio de consideración.

Mientras tanto, el proyecto Rucalhue sigue siendo una de las obras energéticas más vigiladas del sur del país, marcada tanto por su potencial técnico como por la conflictividad que la rodea.

El actual proyecto en la región del Bío Bío proyecta una capacidad instalada de 90 megawatts renovables y una inversión total de US$240 millones. Está ubicado a unos 50 kilómetros al suroriente de Los Ángeles y a 10 kilómetros, aproximadamente, de las comunas de Santa Bárbara y Quilaco.

La firma de capitales chinos no es una desconocida en el sector: también fue subsidiaria de los creadores de la central Las Tres Gargantas, el complejo hidráulico más grande del mundo.