Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communications, reveló la presencia de vida microbiana que subsiste a partir de gases de azufre en la fosa de Atacama.
Recordemos que esta es una fosa oceánica de más de 8.000 metros de profundidad, donde convergen la placa de Nazca y la placa Sudamericana. Allí hay tipos de vida que pueden sobrevivir en condiciones extremas: sin luz solar y con una presión hidrostática inmensa.
El hallazgo corresponde a la expedición Living Fossils of the Atacama Trench, que fue parte del programa de 2024 del Schmidt Ocean Institute (SOI), que exploró la zona.
De acuerdo con Agencia Sinc, uno de los objetivos de esta expedición fue buscar nuevas emanaciones de gases, o “cold seeps”, como las llaman los científicos. Se trata de ambientes donde gases y líquidos (principalmente metano y otros hidrocarburos) emanan del subsuelo marino hacia el agua.
En estos lugares se pueden encontrar ecosistemas altamente especializados, es decir, donde las condiciones para sobrevivir son extremas, muy limitadas o únicas.
La rara vida microbiana en la fosa de Atacama
Así encontraron una zona de sedimentos inusualmente oscuros, con formas de vida propias de las emanaciones de gases, como moluscos simbióticos que se alimentan de bacterias y microorganismos que pueden oxidar azufre. En simple: pueden obtener energía de estos gases.
Los investigadores extrajeron ácido ribonucleico (ARN) de las muestras obtenidas en la expedición, caracterizaron a estos raros tipos de vida y descubrieron que en esta zona de emanación abundan los procesos basados en azufre.
Miguel Arribas Tiemblo, autor principal del estudio e investigador del Centro de Astrobiología (CAB), explica que “la superficie de la emanación está cubierta por biopelículas de organismos oxidadores de azufre, mientras que el subsuelo alberga abundantes bacterias reductoras de sulfato. En conjunto, estos procesos apuntan a un ciclo del azufre muy activo“.
Además, los análisis demostraron que en este entorno casi no había metano y tampoco microorganismos consumidores de este, un componente clave en el ciclo del carbono, que es esencial para la vida.
“Aunque el ciclo del azufre es relevante en las emanaciones de gases a nivel global, sus fluidos asociados suelen contener también hidrocarburos como el metano. Este no parece ser el caso aquí, lo que convierte a este lugar en un ecosistema único y especialmente interesante”, agrega Arribas.
El hallazgo es notable porque estos entornos se consideran similares a otros lugares del Sistema Solar donde los científicos teorizan que podría haber vida. Por ejemplo, Encélado, la Luna fría de Saturno, así como Europa, de Júpiter.
Referencia:
Miguel Arribas Tiemblo y otros autores. Carbon, nitrogen, and sulfur cycling unveil deep-sea microbial niches in the Atacama Trench. Revista Nature Communications, 2026.