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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estados Unidos ha impedido el paso por el estrecho de Ormuz de 38 embarcaciones, a petición de Donald Trump, quien ordenó mantener el bloqueo naval a Irán a pesar del alto el fuego y la incertidumbre sobre futuras negociaciones. La medida busca presionar a Irán cortando sus vías de financiación, afectando al 90 % del comercio marítimo del país.

El Comando Central de EEUU ha impedido el paso de 38 embarcaciones por el Estrecho de Ormuz a petición del presidente Donald Trump que, a pesar del alto el fuego, ordenó mantener el bloqueo naval.

“Las fuerzas estadounidenses han dirigido a 38 barcos a dar la vuelta o regresar al puerto”, indicó este lunes en X el Comando Central, en referencia al bloqueo impuesto por Washington desde el pasado el 13 de abril.

Con esto, Trump pretende aumentar la presión sobre Irán, al acortar sus vías de financiamiento ya que, según el departamento del Tesoro estadounidense, el bloqueo sobre los puertos iraníes estaría perjudicando al 90% del comercio marítimo.

Trump ordenó el bloqueo total tras una primera ronda de negociaciones, la que terminó sin resultados en Islamabad y después de que Teherán interrumpiera el paso por el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo mundial.

Islamabad fue sede de las negociaciones entre Washington y Teherán el 11 de abril, las primeras conversaciones entre ambos países en 47 años, con Pakistán como mediador. Las delegaciones conversaron más de 20 horas sin alcanzar acuerdo.

Se esperaba que las negociaciones retomaran durante el fin de semana, cuando el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, visitó la capital y después de que asegurara en X que había presentado a los mediadores un “marco viable” para poner fin a la guerra.

Trump, por su parte, aseguró que no tiene prisa por alcanzar un nuevo acuerdo con Irán, mientras subrayó que la estrategia de presión de su Administración está asfixiando la economía de Teherán y ha “diezmado” su capacidad operativa.