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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente José Antonio Kast llega a los 100 días de austeridad en La Moneda con anuncios de recortes presupuestarios, el lanzamiento del proyecto de ley de Reconstrucción Nacional y cambios en su gabinete. Destaca la creación de 50 mil empleos en cuatro meses y una comisión de expertos para abordar la crisis de natalidad, con la tasa de fecundidad más baja de la región.

La austeridad con la que el presidente José Antonio Kast arribó a La Moneda ya cumplió 100 días.

El inicio de su gestión estuvo marcado por anuncios de recortes presupuestarios, el “bencinazo”, el cambio de gabinete más temprano de la democracia y el lanzamiento de su proyecto de ley más emblemático, el de Reconstrucción Nacional, que apunta a una serie de reformas en materia económica.

Ahora, también en ese ámbito, el Ejecutivo anunció que buscará crear 50 mil empleos en cuatro meses; y conformó una comisión de expertos independientes para analizar la histórica crisis de natalidad que vive el país, que hoy en día es la más baja de la región y una de las menores del mundo.

50 mil empleos en cuatro meses

En las últimas horas, el Plan de Reconstrucción fue aprobado en general por la Comisión de Hacienda del Senado.

El proyecto -no exento de críticas- responde a una preocupación concreta: el bajo crecimiento y el deterioro del empleo.

Chile lleva 12 años creciendo en torno al 2%; miles de personas buscan trabajo sin encontrarlo y el desempleo se mantiene sobre el 8% de forma ininterrumpida desde hace más de 30 meses.

La iniciativa -subrayó Hacienda- se estructura sobre cinco ejes: la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios en Ñuble, Bío Bío y Valparaíso; la reactivación del sector de la construcción; la recuperación de la competitividad tributaria; la agilización regulatoria para destrabar inversiones paralizadas; y la responsabilidad fiscal.

En la misma línea, ayer el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, anunció la creación de la Mesa por el Empleo, una iniciativa de coordinación interministerial destinada a impulsar “medidas concretas para enfrentar la emergencia laboral” que mantiene a más de 940 mil personas desempleadas.

Mas, junto a otras autoridades, plantearon como meta la creación de 50 mil nuevos empleos en los próximos cuatro meses, con especial énfasis en la reducción del desempleo femenino, cuya tasa alcanzó el 10,5% en el trimestre móvil febrero-abril.

“Hoy más de 940.000 personas no tienen empleo, hay más de 2 millones de personas trabajando en la informalidad y esto es un drama, una angustia tremenda para una enorme cantidad de familias. Como Gobierno queremos llegar con una solución rápida y estamos pensando en implementar 50 mil empleos en los próximos cuatro meses”, señaló el biministro Mas.

El ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, complementó que los ministerios involucrados se reunirán semanalmente.

“Como Gobierno nos estamos haciendo cargo de la emergencia laboral, pero las soluciones no son automáticas ni espontáneas (…). Esta reunión marca ese hito para empezar a trabajar con sentido de urgencia, con esta meta concreta de 50.000 empleos en 4 meses”, dijo.

Tanto Mas como Rau relevaron la importancia de generar mayor ocupación en las regiones, considerando que las tasas de desempleo más altas se presentaron en Valparaíso (10,3%), Bío Bío (9,8%) y Metropolitana (9,7%).

Para lograr los objetivos mencionaron que el trabajo conjunto con los municipios “será clave”.

Crisis de natalidad

También en las últimas horas, el Gobierno conformó una comisión de expertos independientes -integrada por 16 especialistas con trayectorias en economía, demografía, políticas públicas, género, salud y sociología- para analizar la histórica crisis de natalidad que vive el país y elaborar recomendaciones para frenar la caída sostenida en la tasa de fecundidad, que hoy en día es la más baja de la región y una de las menores del mundo.

Chile registró el año pasado la tasa de fecundidad más baja de su historia, que por primera vez se ubicó por debajo de un hijo por mujer (0,99 nacidos promedio por mujer), según el Instituto Nacional de Estadísticas.

Kast ya había adelantado medidas al respecto, argumentando que “la situación es compleja y no tiene soluciones fáciles”.

“Hay países que han invertido un porcentaje muy alto de su presupuesto y no han logrado revertir la tendencia (de baja natalidad)”, agregó.

La ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, indicó que la comisión buscará determinar “qué funciona y qué no funciona” y forma parte de un plan más amplio, llamado Chile Renace, que tiene varios objetivos.

“El primero, es remover las barreras que hoy impiden tener hijos a quienes sí desean tenerlos; barreras económicas, de vivienda, laborales, de cuidado y de salud. El segundo, es acompañar las condiciones que rodean la decisión de formar algún tipo de familia”, añadió.

Con una tasa actual comparable a la de naciones asiáticos como Japón y Corea del Sur, el país cruzó en 1999 la barrera técnica del reemplazo generacional (2,1 hijos por mujer) y lleva más de veinticinco años sin alcanzar el número de nacimientos mínimos requeridos para renovar su población de forma natural.

La población actual supera los 20,1 millones de habitantes y se estima que, de mantenerse esta tendencia, se reducirá a menos de 17 millones para 2070, aproximadamente la cifra poblacional de hace casi una década.

Meses complejos

No han sido meses fáciles para el país, publicó el medio alemán DW.

Apenas doce días después de asumir el poder, el Gobierno anunció un importante aumento en el precio de los combustibles, impulsado por el conflicto en Medio Oriente y un cambio en el mecanismo de estabilización de los precios.

“Eso golpeó directamente el bolsillo de los chilenos y supuso un revés en la popularidad del Gobierno”, redactó.

El citado medio agregó que “las críticas que cosechó Mara Sedini como vocera -que terminaron con ella fuera del cargo poco más de dos meses después de asumir- los recortes presupuestarios que han afectado a diversos ministerios y el reconocimiento de parte de Kast de que su promesa de expulsar a los inmigrantes era lo que él mismo definió como “metáfora”, han sido elementos que han llamado la atención de la opinión pública”.

Así como ha habido errores y tropiezos, hay también un trasfondo discursivo que puede tener arrastre.

“Hay un porcentaje de apoyo que cree que muchas decisiones del Gobierno son exhibición de carácter, como el registro de vándalos para castigar incivilidades o incluso el bencinazo, que para algunos es una muestra de interés por ordenar las finanzas, porque había que ordenar la casa, ordenarla fiscalmente, moralmente”, comentó Cristóbal Bellolio, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Bellolio analizó, en diálogo con DW, que el plan en economía es claro.

“Te puede gustar o no, pero hay un plan que obedece a una doctrina bastante clara, que es que el gran empresariado tenga condiciones más favorables para hacer negocios, invertir y generar empleo formal. En ese sentido, yo creo que el Gobierno sí ha sido súper consistente”, opinó.