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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El ministro de Transportes, Louis de Grange, plantea rebajar hasta un 30% las tarifas de autopistas urbanas en Santiago, buscando aliviar el costo del TAG para los usuarios. Las negociaciones con las concesionarias serán clave para implementar esta medida. La presidenta de COPSA, Gloria Hutt, destaca la necesidad de discutir caso a caso, mientras el académico Rafael Delpiano señala la importancia de la opinión pública en las decisiones de las empresas. Usuarios y la Confederación Nacional de Transporte de Carga Terrestre ven positiva la rebaja, aunque el sector concesionario advierte sobre posibles impactos en inversiones futuras.

Tras la posibilidad planteada por el ministro de Transportes, Louis de Grange, de rebajar las tarifas de las autopistas urbanas en Santiago, serán claves las negociaciones con las concesionarias para analizar si esta medida puede traducirse en una disminución de los cobros por TAG a los usuarios.

En este sentido, desde el gremio de concesionarias COPSA ya señalaron que por la diversidad de contratos, cada caso tendrá que analizarse de forma individual.

Por ello, advirtieron complejidades en las eventuales negociaciones.

Un nuevo frente económico del Gobierno: bajar las tarifas del TAG

La iniciativa busca reducir el impacto económico por este concepto hasta un 30%. El secretario de Estado aseguró que la rebaja es una prioridad para el Gobierno y afirmó que existe una oportunidad de mejora muy significativa.

Actualmente, usar las autopistas urbanas de Santiago puede implicar un gasto mensual importante. En mayo de 2026, un usuario frecuente puede desembolsar entre $35 mil y $120 mil mensuales en TAG, dependiendo de la cantidad de viajes y horarios en que circula.

Según explicó la autoridad, una de las fórmulas que se analiza apunta a renegociar ciertos contratos de concesión. Entre las alternativas evaluadas aparecen cambios en los polinomios que fijan las tarifas y un eventual rediseño del sistema a largo plazo.

Concesionarias advierten complejidad del sistema

Desde los privados, la presidenta de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública A.G. (COPSA), Gloria Hutt, señaló que cada contrato “es diferente, y en cada caso hay que tener una discusión particular”.

Por ello, la exministra de Transporte dijo que que las conversaciones deben ajustarse a las condiciones particulares de cada autopista y considerar además el impacto de otras entidades.

Ante esto, el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes y doctor en Transporte, Rafael Delpiano, señaló que la respuesta de las concesionarias no depende únicamente de factores económicos, sino también de la presión de la opinión pública.

“Es natural que la concesionaria no solo se fije si le conviene financieramente o no, sino también en un tema de relaciones públicas; de cara a la opinión pública, a la autoridad, también a veces hay disposición a transar por asuntos menos materiales”, afirmó el experto.

Diego Martín | Agencia UNO

Quienes trabajan y transitan diariamente en autopistas valoran positivamente la medida, ya que las empresas contratistas no siempre asumen el pago del TAG.

Desde la Confederación Nacional de Transporte de Carga Terrestre, su presidente Sergio Pérez, aseguró que esto sería un alivio para los automovilistas: “Si el Gobierno rebaja los cobros en las autopistas concesionadas es un alivio para todas las actividades, y particularmente para las personas que ocupan su vehículo para ir a trabajar”.

Desde el sector concesionario advirtieron que eventuales rebajas deben evaluarse técnicamente para no afectar el funcionamiento ni futuras inversiones en infraestructura vial.

Por ahora, el Ministro evitó comprometer plazos para una eventual disminución de las tarifas, debido a las diferencias entre contratos y condiciones de cada autopista urbana.