El cierre de la fábrica argentina de neumáticos Fate dejó mucho más que 920 despidos. En cuestión de días, se impuso como el contundente ejemplo del cambio de paradigma económico en el país, con menor proteccionismo, más competencia y un avance de las importaciones, especialmente chinas, sobre la industria local. También abrió una paradoja: parte del predio donde se fabricaban neumáticos nacionales será utilizado para almacenar baterías importadas desde… China.
La planta de San Fernando, en la provincia de Buenos Aires, pertenecía a Fate, controlada por el grupo del empresario Javier Madanes Quintanilla. Tras el cierre, Aluar, propiedad también de Madanes y cuyo negocio principal es el aluminio, compró 12,7 hectáreas del inmueble por 27 millones de dólares. De ese total, 1,1 hectáreas se destinarán a la instalación de un parque de baterías por 30 MW de potencia y 150 MWh de capacidad de almacenamiento, con una inversión estimada en US$20 millones y puesta en marcha prevista para fines de 2026.
Según reveló el medio El Post Energético, el proyecto se enmarca en la licitación “Alma-GBA”, orientada a reforzar el suministro eléctrico en el área metropolitana bajo concesión de Edenor y Edesur, donde vive cerca del 40% de la población de Argentina y se concentra la mayor demanda energética en los calurosos veranos.
Las baterías serían de litio ferrofosfato (LFP), tecnología cuya producción global está fuertemente concentrada en China. Justo el mismo gigante que hoy explica buena parte del aumento de importaciones de neumáticos en Argentina y que presiona a la baja la producción local -y precios- será proveedor de los equipos que ocuparán el terreno donde antes se fabricaban cubiertas nacionales.
Según los datos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), las importaciones desde China crecieron de 809,6 millones de unidades en 2024 a 1.464 millones en 2025, un salto del 81%. Como ya resaltó BioBioChile en otros análisis económicos, el fenómeno también alcanza a sectores como el textil, el calzado y la siderurgia.
En ese contexto, algunos fabricantes comenzaron a reconvertirse en importadores, reduciendo o directamente discontinuando la producción local. En octubre pasado, la filial argentina de SFK, la compañía sueca de repuestos automotrices, cerró sus operaciones y se quedó solamente con la importación de productos.
Milei eliminó un beneficio del que gozaba el dueño de Fate y Aluar
En paralelo, el gobierno de Javier Milei avanzó esta última semana con una medida que impactó de lleno a Aluar, la empresa del mismo dueño de Fate. El Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, dejó sin efecto el arancel antidumping del 28% que regía sobre las importaciones de hojas de aluminio (foil) provenientes de China.
La protección comercial había sido establecida en 2020, durante la gestión del peronista Alberto Fernández, y vencía en marzo. Aunque Aluar solicitó extender el esquema, el Gobierno rechazó el planteo y oficializó la decisión mediante la resolución 172/2026.
El texto oficial subrayó que Aluar es la única productora local de aluminio primario y de foil, y que durante la vigencia del arancel las importaciones chinas redujeron su participación a menos del 3% entre 2022 y 2025. Así, la empresa incrementó su cuota de mercado del 64% en 2019 al 91% en 2024. Al mismo tiempo, el precio del foil en el mercado interno subió entre 5% y 7%, mientras que el valor internacional del aluminio cayó un 16%.
Con la eliminación del arancel, Aluar perdió un resguardo que le permitió durante cinco años competir con menor presión externa.
Otro que metió polémica al conflicto fue el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien afirmó que el dueño de Fate actuó en complicidad con la “vieja política” al considerar como “sugestivo” el cierre de la compañía de neumáticos en medio del debate de la reforma laboral y paro general de la Confederación General del Trabajo (CGT) el pasado 18 de febrero.
Polémica por los sobreprecios gracias al proteccionismo y la reacción de Milei
La discusión escaló cuando Roberto Méndez, CEO de la distribuidora Neumen, admitió públicamente que en el pasado el mercado de neumáticos operaba con márgenes muy elevados. En una entrevista sostuvo que “multinacionales y empresarios” estaban marcando con rentabilidades del 60% o 70%, en un mercado que definió como “no real”.
El presidente Milei replicó el video en redes sociales y apuntó contra quienes, según su visión, utilizaron el proteccionismo para mantener precios altos.
“Delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien”, manifestó el mandatario a través de X.
Lejos de bajar el tono, dijo luego: “Agradezco profundamente con toda mi alma las contribuciones enormes que han hecho Don Chatarrín de los Tubitos Caros (por Paolo Rocca, de Techint), Don Gomita Alumínica (por Madanes Quintanilla, de Fate y Aluar) y el Señor Lengua Floja (por Roberto Méndez, de Neuemen) en los últimos 30 días”.
“Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de bien. Muchas gracias por este gran aporte al despertar de un país que, pese a estos delincuentes, quiere ser grande nuevamente”, cerró el libertario.