VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Expertos descartan una fase de mayor actividad sísmica a nivel global pese a los recientes terremotos de magnitud superior a 7 en distintos puntos del planeta. Se han registrado eventos en Venezuela, Japón, Colombia e Indonesia, pero no tienen relación entre sí.

Ante los recientes sismos de magnitud superior a 7 que han ocurrido en distintos puntos del planeta en los últimos meses, muchos se preguntan si es que la Tierra está viviendo una etapa de mayor actividad sísmica que pueda estar causando una oleada de terremotos.

Sin embargo, los expertos han descartado que algo esté ocurriendo a escala planetaria. María Berito Oterino, doctora en Ciencias Físicas y catedrática de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), habló recientemente sobre este tema en un artículo para The Conversation.

Allí explicó que “la respuesta corta es que no tenemos evidencias de que la Tierra atraviese una fase de mayor actividad tectónica global. El hecho de que varios terremotos grandes coincidan en pocas semanas puede resultar llamativo, pero la proximidad temporal no implica que estén físicamente relacionados”.

De acuerdo con la experta, las placas tectónicas y los procesos que causan grandes sismos no están sincronizados a escalas planetarias, ya que las fallas dispersas por todo el mundo responden a contextos tectónicos diferentes.

“No conocemos ningún mecanismo capaz de acelerar simultáneamente el movimiento de las placas tectónicas a escala planetaria y desencadenar, en cuestión de semanas, una oleada mundial de grandes terremotos”, asegura.

Los terremotos son una cuestión de azar

Recapitulando, desde junio se han registrado 4 eventos sísmicos de importancia. El 24 de ese mes, un doblete sísmico afectó a Venezuela, de magnitudes 7,2 y 7,5; en julio, un terremoto 7,1 afectó a Japón; en agosto, otro terremoto 7,4 impactó Colombia; y el viernes pasado se registró otro evento telúrico en Indonesia.

Si bien pareciera que estos sismos se han concentrado en los últimos meses, Berito dice que esto es más una cuestión de azar y lo ejemplifica de una manera muy simple. Por ejemplo, al lanzar una moneda, la probabilidad de obtener cara en la misma que sello, es decir, 50-50, pero de igual forma pueden ocurrir varias caras seguidas o varios sellos.

“Con los terremotos ocurre algo parecido. Puede haber periodos con varios grandes eventos y otros relativamente tranquilos sin que haya cambiado la tasa de actividad sísmica global“, señala.

Hay terremotos que sí pueden estar relacionados si es que son muy próximos, como el caso de doblete sísmico en Venezuela, pero no a una magnitud planetaria. Pero el de Colombia, si bien también ocurrió en el Caribe, no tiene nada que ver con este.

La experta dice que también es una cuestión de percepción. De hecho, en promedio hay alrededor de 16 terremotos de magnitud 7 o superior anualmente, pero muchos de estos ocurren en el océano, en profundidad o en zonas que no están habitadas, entonces pasan desapercibidos.

En cambio, ahora, generaron impacto en varias poblaciones. “Varios terremotos han afectado a zonas pobladas y han causado daños importantes. Si esos mismos eventos hubieran ocurrido en regiones no habitadas, probablemente habrían recibido mucha menos atención“, plantea.

Y concluye que “la reciente sucesión de terremotos en Venezuela, Japón, Colombia, Indonesia o Granada no indica, por sí misma, que la Tierra haya entrado en una fase de mayor actividad sísmica, especialmente convulsa. Nuestro planeta es tectónicamente activo y seguirá generando grandes sismos, pero eso no significa que haya comenzado una inesperada ‘temporada de terremotos"”.