Artes y Cultura
Sábado 25 abril de 2020 | Publicado a las 08:39 · Actualizado a las 08:39
Padre Antonio Casarín: Cuando la bondad y la caridad son una forma de vida
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En 1992 conoc√≠ al Padre Antonio en el Cottolengo de Rancagua. Deb√≠a ver si esa instituci√≥n cumpl√≠a con ciertos requisitos para recibir una donaci√≥n para ampliar sus instalaciones. En ese momento, si recuerdo bien, ten√≠an a unos 120 ancianos y ancianas y a m√°s de 250 ni√Īos y ni√Īas con discapacidades severas, como microcefalia, autismo grave, etc.

El Padre Antonio me mostr√≥ las instalaciones, los planos del proyecto y el lugar donde se construir√≠an los nuevos pabellones. Y me llev√≥ a recorrer los distintos lugares donde estaban las personas que acog√≠an. Una vivencia fuerte que me llev√≥ a tener pesadillas durante dos noches seguidas. Un alt√≠simo porcentaje de las familias de los ni√Īos que ah√≠ viv√≠an los hab√≠a abandonado luego de dos a√Īos de estar en lista de espera, sin ser posible ubicarlas, y obligando al Cottolengo a grandes esfuerzos para darles una atenci√≥n digna. A pesar de ello, el Padre Antonio s√≥lo mostraba resignaci√≥n y esperanza. Y nunca me dijo una palabra de m√°s, sobre la urgencia de recibir esa ayuda, ni recurri√≥ a chantajes emocionales‚Ķ

La bondad y cari√Īo con el que el Padre Antonio se dirig√≠a a los ancianos como a los ni√Īos, algunos con discapacidades severas, sabi√©ndose el nombre de cada uno de ellos(aunque muchos de ellos no pod√≠an hablar y s√≥lo respond√≠an con, por ejemplo, una leve insinuaci√≥n de sonrisa), me conmovi√≥. ¬ŅC√≥mo alguien pod√≠a entregar tanto en un ambiente de tanta precariedad y necesidad? ¬ŅC√≥mo se manten√≠a en pie frente a seres humanos que no ten√≠an casi posibilidades de mejorar su situaci√≥n?

El lunes reci√©n pasado falleci√≥ Antonio Casar√≠n Manz√°n (1935, Visnadello, Treviso, Italia), sacerdote que lleg√≥ como misionero a Chile en 1973 a trabajar con ni√Īos con discapacidades severas en el Cottolengo de Cerrillos, Santiago.

El Padre Antonio, ordenado sacerdote en 1964, fue responsable del Cottolengo de Rancagua durante 12 a√Īos, durante los cuales lo pudo ampliar y mejorar de manera importante.

En Los √Āngeles estuvo 16 a√Īos, ampliando el Hogar de Ancianos de esa ciudad para aumentar su capacidad de 16 cupos a poder albergar a 110 personas. Tambi√©n construy√≥ el Comedor Fraternal para recibir 140 ni√Īos y repar√≥ la Iglesia del Perpetuo Socorro de esa ciudad, con orden de demolici√≥n por parte del municipio producto del terremoto de 1960.

La lista de sus obras es larga y diversa, e incluye orientar a perseguidos pol√≠ticos para que fueran al Comit√© Pro Paz o para exiliarse, o construir la Parroquia Nuestra Se√Īora de Villa M√©xico.

Padre Antonio Casarín, iglesia.cl (c)
Padre Antonio Casarín, iglesia.cl (c)

Más allá de creencias, de su profunda fe, de sus ideas políticas (que no conocí), el verdadero misterio para mí es la fuente de energía y de convicción tan profunda para poder entregar tanto amor al prójimo, en especial a aquellos que tenían tan pocas posibilidades de retribuir. Y el hacerlo manteniendo un perfil tan bajo, tan alejado de las luces, de las cámaras, de los halagos

En especial me sorprende que haya mantenido esa energ√≠a, esa vocaci√≥n y fe a pesar de los innumerables casos de abusos al interior de la Iglesia Cat√≥lica ‚Äďque afect√≥ incluso al Cottolengo de Rancagua, a√Īos despu√©s de su partida a Los √Āngeles-, que significaron dolores profundos para √©l. O el no sucumbir a pesar de la poca respuesta de los familiares de las personas que atend√≠an, de las dificultades para lograr financiamiento o los escas√≠simos recursos que les entrega el Estado por hacerse cargo de personas con grandes dificultades.

Sin ser cat√≥lico, el Padre Antonio -que recibiera la nacionalidad chilena por gracia el a√Īo 2002- es para m√≠ un ejemplo de consecuencia, de fe, al transformar la bondad y el amor al pr√≥jimo en una forma de vida.

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