Artes y Cultura
Crítica de cine: "La puerta abierta", toda la luz de la medianoche
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La directora argentina Marina Seresesky, y en su debut como realizadora de un largometraje de ficci√≥n, construye una capital espa√Īola llamativamente sin luz y atravesada por el deseo de comuni√≥n de unos personajes desarraigados, entre inmigrantes latinos, eslavos, travestis asesinos, prostitutas rom√°nticas y ni√Īas hu√©rfanas, que recuerdan al Pedro Almod√≥var en su mejor cosecha.

Por Enrique Morales Lastra

‚ÄúMe voy, como te digo, a vacunarme de mis amarguras a la mism√≠sima calle de la Amargura, trabalenguas que no deja de tener su miga sarc√°stica. La vida, hasta cuando la vemos m√°s negra, puede ofrecernos estas compensaciones ling√ľ√≠sticas capaces de arrancarnos una sonrisa moment√°nea‚ÄĚ. Carmen Mart√≠n Gaite, en Nubosidad variable

La grata sorpresa tiene por nombre Marina Seresesky (Buenos Aires, 1969), y con su √≥pera prima, esta cinta que rese√Īamos, obtuvo dos nominaciones para los premios Goya fallados hace casi un a√Īo justo, a la mejor actriz principal y a su colega femenino de reparto. Porque una de las caracter√≠sticas principales de este filme se desprende de la calidad de su elenco interpretativo, anotemos al pasar: Carmen Machi, Terele P√°vez y Asier Etxeandia.

Cedida
Cedida

El √ļltimo de los mencionados, por ejemplo, encarna a una travesti (Lupita) en lo que signific√≥ un esfuerzo mayor, sin duda, para sus habilidades art√≠sticas y profesionales, acerca de un personaje que recuerda a primera vista, a la sensacional Lola encarnada por Toni Cant√≥ en ‚ÄúTodo sobre mi madre‚ÄĚ (1999), de Pedro Almod√≥var, una pel√≠cula √≠cono de esa d√©cada de final de siglo.

Clase media baja y de esfuerzo, familias monoparentales conducidas por prostitutas que se disponen y se ofertan en la calle, para recibir a sus clientes, en las inmediaciones de lo que parece ser el c√©ntrico barrio de La Latina, hoy ‚Äútomado‚ÄĚ pr√°cticamente por la di√°spora de inmigrantes venidos desde Am√©rica y √Āfrica en b√ļsqueda de una nueva historia personal y biogr√°fica, a fin de escribir junto a sus descendientes, en un Madrid como el de ‚ÄúLa puerta abierta‚ÄĚ (2016), sin luz, y donde prevalecen los planos y encuadres capturados en la noche de invierno, cercana a la Navidad y a la Noche Vieja, como denominan a la fiesta de A√Īo Nuevo los espa√Īoles. Pura ilusi√≥n angustiante.

La orfandad y la pobreza, entonces, son acompa√Īadas por una banda sonora que recalca letras y notas de honda y bailada melancol√≠a, con acordes de boleros y otras baladas sentimentales, que describen la p√©rdida, amores imposibles, y despechos criminales. El cine de Marina Seresesky referencia al de un autor espa√Īol que nos conmovi√≥ y sorprendi√≥ a inicios de la d√©cada pasada por la dureza de sus argumentos y tem√°ticas: Benito Zambrano, el cual con ‚ÄúSolas‚ÄĚ (1999), describi√≥ magistralmente el desamparo y el aislamiento de un grupo familiar integrado exclusivamente por mujeres.

Drogas, vulnerabilidad, falencia de estructuras filiales y antropol√≥gicas primarias, confluyen en el escenario de una c√°mara que registra la cotidianidad de un conventillo habitado por n√ļcleos identitarios, transformados en la rebeld√≠a y en la apuesta por un futuro m√°s amable. Los blancos pobres que se a√ļnan con los inmigrantes de ‚Äúcolor‚ÄĚ, en la vivencia de una experiencia dotada de √©pica y de lucha por la sobrevivencia, pero tambi√©n de hermandad y de una latente emoci√≥n de la posibilidad, que la directora expresa a trav√©s, insistimos, de esa nost√°lgica y escogida banda sonora, y de di√°logos desnudos, hechos de puro ‚Äúnervio‚ÄĚ y velados por miradas grises y golpeadas, en las actuaciones de ese tr√≠o fenomenal que componen los ya anotados Carmen Machi (Rosa), Terele P√°vez (Antonia) y Asier Etxeandia (Lupita).

Cedida
Cedida

A lo largo del filme, el montaje une planos y encuadres cerrados y medianos, que se disponen a relatar esa historia de dolor extasiado y de anhelos vitales truncos, en la cual una ni√Īa persigue el evento improbable de ser adoptada por una familia desconocida, y una prostituta que cerca del retiro, espera la ocurrencia del milagro que condone su pasado y las deudas afectivas y emocionales que guarda consigo misma y con su entorno.

La transgresi√≥n f√≠lmica de la clandestinidad y de la marginalidad, as√≠, se expanden en una reverberaci√≥n audiovisual que recoge esas malas noches sobre el espacio dieg√©tico y ficticio de ese Madrid dibujado en base a l√≠neas cardinales exclusivamente vespertinas, rayadas con las l√°grimas y las esperanzas de un clan de mujeres azotado por el abandono, y due√Īas de una genealog√≠a que confunde y se pierde dentro de brazos apurados, besos gastados, apretados, sin saliva, y un deseo satisfecho y abonado con la lujuria del dinero escaso y proletario.

En la liberaci√≥n final, sin embargo, cuando los sue√Īos ceden a los hechos verdaderos, se asume un cuadro, una plasticidad de pura luz, m√ļsica po√©tica, l√°nguida y feliz a la vez, con el sol, con el fondo del mar, venidero, se√Īalando un horizonte que se llama libertad.

URL CORTA: http://rbb.cl/ivl8
Tendencias Ahora