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Autor de fotos a Karadima: “¬°No s√≥lo estaba celebrando misa, si no que daba la comuni√≥n!”
Publicado por: Eduardo Woo
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Cristian Latrille Tagle es el abogado de 39 a√Īos, quien fotografi√≥ al cura Fernando Karadima celebrando misa, a pesar de estar imposibilitado tras ser condenado por el Vaticano por abusos sexuales a menores.

Seg√ļn relat√≥ a Ciper, el hecho ocurri√≥ el mi√©rcoles 4 de diciembre, en la residencia del Convento de las Siervas de Jes√ļs de la Caridad, lugar donde asist√≠a al funeral de su abuela, quien falleci√≥ en ese lugar.

Fue un familiar quien le advirtió haber visto a Karadima celebrar una misa en la capila del recinto, razón por la que fue, encontrándose con la sorpresa.

“Tom√© la decisi√≥n de ir a ver si efectivamente era Karadima qui√©n estaba celebrando la misa. Entr√© a la capilla y me sent√© a escuchar la misa (…). Cuando me sent√© y mir√© hacia el altar, lo reconoc√≠ de inmediato. Verlo celebrando la misa me provoc√≥ ira y una sensaci√≥n de impotencia. Pero me trat√© de calmar. Respir√© profundamente, y mirando la estatua de la Virgen Maria, trat√© de tener claridad y de calmar mis emociones. Al final, consegu√≠ calmarme y decid√≠ mantenerme como un testigo objetivo de la situaci√≥n”, dijo el profesional.

Latrille recordó que el condenado religioso leyó el Evangelio y realizó comentarios de las lecturas, como lo hace cualquier sacerdote que oficia una misa. Sin embargo, fue el momento de la comunión, cuando su molestia aumentó.

Karadima estaba con las vestimentas que los curas usan en Adviento y en Cuaresma (diciembre y Semana Santa): de color morado que justamente significan la humildad y la penitencia. El momento en que vi a Karadima entregar la comuni√≥n fue lo m√°s impactante: ¬°no s√≥lo estaba celebrando misa, si no que ahora daba la comuni√≥n!”, agreg√≥.

Producto de ello, se acerc√≥ hasta el cura abusador y lo enfrent√≥, dici√©ndole que lo que hac√≠a sobrepasaba todo dictamen del mismo Vaticano, cuya sentencia le prohib√≠a encabezar misas p√ļblicas.

“Le digo que √©l no pod√≠a estar celebrando misa porque fue condenado por abusos sexuales reiterados contra j√≥venes adolescentes. Su respuesta me dej√≥ perplejo: me dijo que eso no era cierto. Le replico que s√≠ es cierto, que fue condenado por el Vaticano y que √©l estaba incumpliendo la sentencia que se le impuso. Me dice: ‘eso es una mentira’. Y mirando una imagen de Jes√ļs que est√° en la capilla, me dice que no hable delante de Jesucristo de esa forma”, detall√≥.

Finalmente, dijo, la escena concluy√≥ cuando una anciana presente en el culto religioso, le reproch√≥ sus palabras, calificando a Karadima como un “m√°rtir de la Iglesia Cat√≥lica”. Posteriomente se acerc√≥ la monja superiora subrogante, quien le pidi√≥ salir del lugar.

“Le expliqu√© lo mismo que ya le hab√≠a dicho al cura: que Karadima hab√≠a sido condenado y que, en virtud de ello, no pod√≠a estar haciendo misa, que si ella lo avalaba estaba siendo c√≥mplice del desacato a una prohibici√≥n impuesta por el Vaticano. Tambi√©n le dije que esa no era su casa, sino un asilo de ancianas, bastante caro por lo dem√°s, y que mi abuela hab√≠a llegado antes que Karadima. Que desde que √©l lleg√≥, la vida en la residencia perdi√≥ por un tiempo la paz, ya que hab√≠an tirado huevos, hab√≠an pintado las paredes externas, pasaba gente gritando‚Ķ Por √ļltimo, le dije que a nosotros se nos hab√≠a asegurado que √©l no iba a celebrar misa en la capilla y tampoco iba a bajar al piso de las residentes”, dijo Cristian Latrille.

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