La fiscalía de Brasil denunció este lunes a la estatal Petrobras y a dos de sus empleados por “crimen ambiental”, a raíz de derrames continuados durante años en una refinería del estado de Rio de Janeiro (sudeste) que contaminaron la bahía de Guanabara y un río cercano.

El Ministerio Público Federal (MPF, fiscalía) de Sao José de Meriti (Río de Janeiro) se pronunció, en un comunicado, sobre el “depósito irregular de efluentes de petróleo” provenientes de la refinería de Petrobras Duque de Caxias (Reduc), en la ciudad del mismo nombre, a 15 km de la capital carioca.

“La Reduc actuó con completa negligencia. Ya sabían desde 2007, por lo menos, que las estaciones de tratamiento estaban obsoletas, sin funcionar de forma adecuada y nada hicieron. Desde diciembre de 2010, de diversas maneras, se constató la contaminación, y aun así la empresa” no se adecuó, lo que es inaceptable”, dijo el fiscal general Renato Machado, autor de la denuncia.

Los efluentes –que incluyeron grasa, fósforo, fenol, sólidos sedimentables y amoníaco en niveles superiores a lo permitido– contaminaron “el río Iguazú, la bahía de Guanabara y los manglares que los cercan”, señaló el MPOF en un comunicado.

La fiscalía no precisó las sanciones que solicita para la petrolera estatal y para dos de sus gerentes, que “no tomaron ninguna acción para evitar la degradación ocurrida, dejando de cumplir correctamente sus funciones”.

En junio de 2009, según el MPF, Petrobras obstruyó la labor fiscalizadora del Instituto de Ambiente del estado de Rio (Inea), que de todas maneras la procesó por contaminación del Iguazú y los manglares.

La petrolera tampoco informó a la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) y al Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) de los derrames, indicó.

Consultada por la AFP, Petrobras aún no se pronunció sobre el caso.