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Sernac detecta diferencias de hasta 134% en avances en efectivo
Publicado por: Sernac
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Un avance en efectivo parece dinero fácil, pero es un crédito por el que puede terminar pagando más del doble. En general, un avance en efectivo puede resultar más caro que usar la tarjeta.

Considerando la cercanía de marzo y la gran cantidad de gastos que trae asociado, el SERNAC entrega recomendaciones para orientar a los consumidores que se vean tentados con pedir un avance en efectivo para enfrentar estos costos.

Por un avance en efectivo de $100 mil a 12 meses, un consumidor puede pagar desde $103.880 (Coopeuch) hasta $243.354 (Banco Santander), lo que representa una diferencia de $139.474 o 134% de aumento. Es decir, puede terminar pagando más del doble de los $100 mil que pidió si accede a las condiciones menos convenientes.

Pero, ¿Da lo mismo qué tipo de cliente sea?. No, pues por ejemplo, en Banco Santander, dos consumidores que pidan el mismo monto y plazos, pagan hasta $124.755 o un 105% de diferencia, con un mínimo de $118.599 y un máximo de $243.354 dependiendo del tipo de cliente que sea para la empresa. Esto es, de acuerdo a la evaluación económica que haga la institución del cliente, los productos asociados que tenga, el riesgo que represente, las condiciones de la operación (si considera costos fijos) etc.

Las Cajas de Compensación tienen el menor costo promedio de $108.344 (y costo único) por un crédito simple de $100 mil en 12 cuotas. Le siguen (considerando los mínimos) los avances con tarjetas de crédito bancarias con un mínimo promedio de $113.243 y un máximo de $175.154 y los avances con tarjetas de crédito del Retail con un promedio mínimo de $127.228 y un máximo de $155.816.

Ahora, ¿es más conveniente pedir un avance o usar la tarjeta?. Para responder a esta pregunta, el Sernac comparó el costo de un avance en efectivo o crédito simple de $100.000 a 12 meses con la simulación de la compra de un televisor de ese valor.

En el 92% de los casos, considerando los costos mínimos, es al menos igual o más económico realizar una compra con tarjeta que efectuar un avance en efectivo para adquirir el mismo producto. En el caso de los totales máximos esto llega a un 88% de los casos.

Una razón que explica la mayor conveniencia de la compra con tarjetas versus los avances en efectivo, es la vigencia de varias ofertas de compra con tarjeta sin pago de interés ni comisión.

No obstante, en el caso de Hites, considerando los precios mínimos, el costo del avance en efectivo y la compra con tarjeta es igual, pero en los máximos, es hasta $52 mil más barato sacar un avance que usar la tarjeta. Por eso es importante preguntar qué tipo de cliente es y por lo tanto a qué precio del crédito final accederá y cotizar la mejor alternativa con ese valor.

Tabla

Tabla | Sernac

En cuanto a los intereses, ¿es necesario sólo fijarse en ellos?. No, pues el costo final del crédito está formado también por comisiones e impuestos, por lo que la institución que cobre menos intereses, no será necesariamente la más económica en el costo total. Sólo las comisiones (gastos de mantención o administración de la cuenta más aquellas aplicadas por el tipo de operación) pueden llegar a representar hasta el 46% del costo total del crédito.

Dependiendo de la tarjeta que se utilice y del tipo de cliente, al realizar un avance en efectivo se puede pagar por concepto de comisiones asociadas a dicha operación (comisión variable) desde $0 (Banco Falabella) hasta $32.301 (Hites). Es decir, cada vez que pase por la caja y use la tarjeta le pueden cobrar hasta más de $32 mil sólo por concepto de comisiones.

Las comisiones por cobros fijos de mantención anual, es decir, lo que le cobran por usar la tarjeta, puede ir desde $11.076 (Coopeuch) hasta $100.488 (Banco Santander), lo que representa $89.412 de diferencia o bien un incremento del 807% respecto al total más bajo.

Conclusiones:

Prefiera la compra al contado, pues por un avance en efectivo de $100 mil a 12 cuotas puede terminar pagando más del doble de lo que pidió.

Recuerde que un avance en efectivo aunque parezca dinero fácil, es un crédito y no hay crédito gratis. Si decide comprar a crédito, no pida más de lo que pueda pagar.

“Vitrinee” los créditos, pues por un avance existen diferencias de 134% entre el más caro y el más barato, o casi $140 mil.

Exija una cotización y compare considerando a otros actores como las Cajas de Compensación que tienen un costo único por los créditos simples.

En general, es más barato usar la tarjeta de crédito que pedir un avance en efectivo; y es más económico usar las tarjetas bancarias que del Retail.

Si va a usar la tarjeta, es mejor pagar las compras con una sola y es recomendable concentrar todas las compras en una sola transacción. Cada vez que usted pase por la caja le estarán cobrando comisiones que pueden superar los $32 mil.
No da lo mismo la tarjeta que saque del bolsillo. Sólo por el costo de mantener la tarjeta, un consumidor puede pagar más de $100 mil si accede a la opción más cara.

Fíjese en el costo final no sólo en la cuota y no mire sólo en los intereses, pues el costo final está formado también por comisiones e impuestos.

No se fije sólo en el “desde” y pregunte por el “hasta” o el precio que le cobrarán a usted dependiendo del tipo de cliente que sea para la institución. Dos clientes que pidan un avance de $100 mil en 12 meses en un mismo banco pagan más de $124 mil de diferencia.

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