Adolfo Hidalgo Echevarría es un chileno, natural de Santiago, que ha hecho su vida en Perú. Llegó a Lima hace casi diez años, se casó con una peruana y tuvo un hijo. En el camino decidió emprender en YouTube, creando el canal Chileno.pe, mientras construía su carrera como experto en marketing deportivo. Hoy trabaja de manera independiente y habla de las oportunidades que le dio el país vecino.
Adolfo se hizo conocido en las redes sociales peruanas por su canal Chileno.pe, donde hablaba del fútbol peruano desde la perspectiva de un migrante chileno. Su propuesta fue creciendo hasta superar los 100 mil seguidores. Recuerda que, cuando comentaba los partidos de la selección peruana, ha logrado reunir hasta 12 mil usuarios en vivo.
El influencer explica que su permanencia en Perú no fue planificada, pues al principio estuvo conociendo la cultura como turista. Luego llegaron las oportunidades profesionales y la formación de su familia, que lo llevaron a echar raíces. “No busqué quedarme aquí para siempre, pero se dio y bueno, Dios me regaló una señora maravillosa y un hijo hermoso, entonces era acá”, expresa en declaraciones para BioBioChile.
Experiencia en Perú
Según cuenta, al principio lo que más le llamó la atención del Perú fue la tranquilidad con que las personas hacían sus quehaceres. Lo notaba cuando iba al centro de Lima y caminaba apresuradamente, a diferencia de los peruanos.
“Yo veía que caminaba y caminaba rapidísimo, parecía Fórmula 1 pasando uno a otro y me di cuenta: ‘¿Por qué estoy tan acelerado?’. Y sí, en Chile, sobre todo Santiago, es como que estoy apurado. ‘¿Para dónde vas?’, te preguntan. ‘No sé, pero estoy apurado’, respondes. Es como que no tienes tiempo. Acá sí la gente se da esa pausa”, relata el chileno.
En Chile, Adolfo ha vivido en Ñuñoa y La Reina, pero destaca que en Perú “hay mucho más vida de barrio”, en referencia a los parques con juegos para niños que encontró en los distritos limeños de Miraflores y San Isidro.
Asegura que Perú lo ha tratado de la mejor manera, aunque recuerda una anécdota relacionada con su nacionalidad. Ocurrió cuando tomó un taxi y, tras conversar durante el trayecto, el conductor dejó de hablarle al enterarse de que era chileno.
“Veníamos conversando de fútbol con el taxista y todo chévere, todo buenísimo y ya como a los últimos cinco minutos de trayecto me pregunta: ‘Discúlpeme, ¿y usted de dónde es? ¿De Argentina, de España?’. Dije: ‘No, no, yo soy de Chile’… Se molestó porque era chileno nada más”, recuerda.
La creación de Chileno.pe
Hidalgo ganó popularidad por su apoyo a la selección peruana durante las Eliminatorias desde su canal Chileno.pe. “El nombre fue básicamente que soy un chileno a la peruana”, cuenta. También le tocó informarse para comentar partidos del fútbol local.
Esta experiencia le permitió conocer de cerca el cariño de la comunidad peruana, que representaba el 80% de sus seguidores. “Varios me decían: ‘Pucha, no paso los chilenos, pero tú me caes muy bien, causa’”, recuerda.
En este camino le ha tocado tener el corazón dividido cuando se jugaba un Clásico del Pacífico: “He llegado en algunos partidos a preferir que gane Perú (por ejemplo cuando Eduardo Berizzo dirigía La Roja), hoy te digo, soy mitad y mitad, pero si me toca un partido en condiciones normales, un amistoso, sí, quiero que gane Chile”, se sincera.
Por ahora, su proyecto en YouTube está en pausa, pues se encuentra más enfocado en el marketing deportivo, especialidad a la que llegó tras su formación en Ingeniería Comercial.
Además, según comenta, estudió para ser director técnico de fútbol y es licenciado por Conmebol. Aparte viene trabajando en un libro sobre el Clásico del Pacífico. “El verdadero Clásico, no el que te venden en la tele para tener más interacciones”, adelanta.
Oportunidad en Perú
Adolfo se identifica con la frase “Nadie es profeta en su tierra” por el éxito que alcanzó fuera de su patria. Aunque ve difícil retornar a Chile, no descarta hacerlo si en algún momento se presenta la oportunidad. “Hoy mi realidad es Perú, mi casa está acá, mi familia está acá”, dice.
“Varios de los chilenos que vivimos en Perú no volvemos porque nos va mucho mejor acá o porque no veníamos de una familia acomodada en Chile y no tenías los contactos como para subir”, explica.
“Una ventaja que tienes cuando sales es que nadie te pregunta de qué colegio eres porque vienes de Chile, salvo que sea algo específico (…) Entonces, ahí sí hay una ventaja porque empiezas de cero”, agrega sobre las relaciones sociales.
Amor por el Perú
Adolfo conoce diferentes ciudades peruanas, pero su favorita es Arequipa, ubicada al sur del país. “De hecho hasta incluso siento que hay un acento muy parecido al chileno allá. El clima también es rico, no es húmedo, es como Santiago, un poquito más alto claramente, pero con mucho viento, entonces rico, me encanta”, comenta.
Recuerda que, durante una visita reciente, un seguidor arequipeño lo reconoció, pese a que lleva tiempo sin subir contenido a su canal. “Se siente el cariño todavía”, expresa.
Por otro lado, aprovechó para elogiar la gastronomía peruana, que ya había probado en Chile antes de migrar. “La diferencia es muy notoria y el sabor, la calidad es mucho más rica acá, por mucho que allá te cocine un peruano”, dijo. No obstante, aclara que también extraña la comida chilena y que cada vez que viaja regresa con unos kilos de más: “Nuestros sándwiches son inigualables, el pastel de choclo es exquisito”, destaca.
Aunque quiere mucho al Perú, no idealiza su realidad y reconoce sus deficiencias, por ejemplo, en el transporte. “Falta un metro de la calidad que tenemos en Chile, falta un transporte público mejor, una educación vial también mejor. Hay hartas cosas que se pueden mejorar, pero se vive un poquito más tranquilo”, señala.
Finalmente, revela que ha iniciado los trámites para obtener la nacionalidad peruana. Sin embargo, la demora para conseguir un documento ha retrasado el proceso. “Siento que Perú es mi lugar en el mundo, estoy muy contento acá, muy feliz y doy gracias a Dios de haber llegado a esta tierra bendita”.