“Era un sueño que tenía desde chico”, con esta frase, Matías Lara explica su principal motivo para radicarse en Hokkaido, la prefectura japonesa ubica al norte del país asiático.

Matías Lara, quien es puentealtino, reside en Japón desde principios de año. Además de dedicarse a la programación, el chileno es el conductor de su canal de YouTube Cachai Japón, un espacio que siempre quiso tener. “En Chile es muy difícil dedicarse a las cosas más artísticas”, precisa a nuestro sitio web. “Soy de una familia de clase media; o sea, normal, de la clase media tirando a pobre. Para nosotros, la clase media, el poder elegir algo artístico es muy complicado porque uno tiene que pensar más en cómo ganar dinero. Por eso elegí estudiar programación”.

El ingeniero de software relata que tiene una propuesta diferente, donde muestra una realidad pausada y ajena al bullicio de la capital. “Quería mostrar lo que es vivir en Japón de una manera más realista y no tan fantasiosa”.

“Verme a mí viviendo en Japón con las cosas buenas y las cosas malas es algo que podrías vivir. En cambio, viendo a Mr. Beast, gastando millones de dólares es algo que sí, es entretenido de ver, aunque para una persona normal, no es algo alcanzable, no es realista”, agrega.

La vida de un chileno en el extranjero

Antes de establecerse en Japón, Lara llegó a Australia en 2022. “Me fui a Sydney con la intención de encontrar trabajo de ingeniero de software en programación”, afirma al principio de la conversación.

“Estuve con una visa de estudiante y después de un año más o menos dominé un poco el lenguaje y encontré trabajo de ingeniero de software allá en Australia. Me ofrecieron hasta la visa de trabajo y todo para quedarme”.

No obstante, para lograrlo Lara primero trabajó en el rubro de la construcción y posteriormente halló un trajo como ingeniero, donde se desempeñó por un año. “En Australia, cuando yo encontré trabajo de ingeniero de software, me tuve que cambiar de Sydney a Brisbane”.

“En ese momento, estaba conociendo a Mayu, quien ahora es mi esposa”, explica el chileno. “Al final, ella decidió mudarse conmigo. Dimos ese paso y empezamos a vivir juntos y me acuerdo que por el 2024, mi visa se iba a vencer. Yo le dije a Mayu, me gustaría igual vivir la experiencia de vivir en otro país y aprovechando que tengo un trabajo remoto y la empresa me dio el permiso para trabajar en otro país, incluso me dieron la facilidad de postular a la visa de trabajo cuando quisiera”.

“Nos fuimos de Australia, dejando todas las cosas, porque pensábamos en volver. Y me fui a recorrer todo Asia con Mayu. Estuvimos en Japón, Malasia, las islas Filipinas y Tailandia. Trabajando y viajando”. Sin embargo, un anuncio repentino cambio sus planes. “En un momento la empresa se queda sin fondos y me despidieron. Y ahí fue donde yo dije: ‘¿qué hacemos?’”.

La aventura de Hokkaido

Después de vivir en Australia, la pareja decidió volver a la prefectura natal de Mayu, en Hokkaido.

Aunque para el chileno, este lugar representa un paisaje bastante conocido, pues afirma que “Hokkaido es muy similar al sur de Chile”. “Pero si yo comparo Hokkaido con Tokio me pasa algo muy similar comparado, por ejemplo, con alguien del sur de Chile a Santiago. En Santiago la gente es mucho más fría”.

Así las cosas, para el matrimonio también la prefectura era una elección natural. “Como tiene muchas áreas verdes y lagos, decidimos vivir la aventura”. También Matías declara que Hokkaido, tiene un plus que otras ciudades japonesas no tienen. “En comparación con Tokio, donde hay 37 millones de personas, mientras Hokkaido tiene cerca de 5 millones de habitantes”.

“En Tokio, cuando he ido, hay gente por todos lados; todo está lleno. En cambio, acá está todo vacío. Si vas a un pueblo… Yo he ido a varios en mis videos de YouTube. He estado en pueblitos donde apenas se ve gente caminando”.

A lo que agrega: “Si quieres vivir una vida más tranquila, tienes que salir un poco de la ciudad y alejarte un poco de lo que es el centro. Tokio me sofoca. Hay demasiada gente caminando por todos lados y, sobre todo, por el tema del turismo. Está muy lleno de turistas y se nota, porque te das cuenta de que el turista va corriendo, de que quiere verlo todo y de que tiene pocos días”.

“Son detallitos que uno ve cuando ya vive acá”, recalca Matías a BBCL.

El día a día en Japón

Lara explica que Japón es un país seguro y tranquilo, en comparación con otras realidades. De acuerdo con el Índice Global de Paz (Global Peace Index), Japón ocupa el décimo lugar entre los países más pacíficos del mundo en 2026, con una puntuación de 1.489. Además, la nación aparece entre los países con mejor desempeño en la dimensión de Seguridad y Protección Social del índice, junto con Noruega, Finlandia, Islandia y Dinamarca.

“Tanto en Chile como en el resto de Latinoamérica, gastamos mucha energía a lo largo del día pensando en que nos podría pasar algo cuando estamos en la calle. Entonces, en Japón gastas menos energía y por lo tanto puedes enfocar tus pensamientos en otras cosas”, indica Lara.

“El hecho de que sea un país tan seguro y tranquilo, sobre todo cuando te alejas de las grandes urbes, es algo impagable. Creo que ningún trabajo podría pagarte lo suficiente como para compensar el vivir tranquilo. Si me pusieran en una balanza ganar bien pero vivir con inseguridad, o ganar menos pero vivir en paz, obviamente me quedaría con la segunda opción”, reflexiona.

La verdadera cara de los japoneses

A través de su canal de YouTube, Matías también registra las dificultades que ha vivido en el país, lo que difiere del contenido de otros realizadores, por ejemplo, en la búsqueda de un nuevo hogar.

“Nosotros queríamos arrendar un departamento, pero nos rechazaron. A pesar de que la persona que postulaba era Mayu —quien tiene un trabajo formal—, el que trabaja como freelancer soy yo. Ella fue quien postuló y el motivo del rechazo fue que había un extranjero. No sé cuál habrá sido la razón concreta, pero eso fue lo que nos dijo la agencia”, expresa.

“Mucha gente siente rechazo por los extranjeros. Según nos explicó el agente, últimamente han llegado muchas personas de países asiáticos. Hay personas de Vietnam, Tailandia, Filipinas o China que arriendan un departamento, pero después resulta que viven seis, siete u ocho personas dentro del departamento”, reflexiona Lara. “Como tengo tatuajes, pensé que ese era el motivo, pero averiguando es muy difícil que me hayan rechazado por algo tan específico como un tatuaje”, acota.

Por otro lado, el puentealtino revela que la imagen preconcebida del país asiático se ha derrumbado para él. “Cuando me vine acá tenía como cierta imagen de lo que es Japón. Por lo general, la gente dice que los japoneses son muy cerrados e incluso fríos. Sin embargo, de lo que me di cuenta aquí en Hokkaido es que te encuentras con personas muy cálidas, simpáticas, habladoras y acogedoras”.

Además, el chileno cree que un paso importante es poder hablar el idioma. “Hay mucha gente que lleva viviendo veinte años en Japón y no habla el idioma. Para mí, eso es una falta de respeto; al final, estás viviendo en un país que no es el tuyo y, al menos, deberías esforzarte por intentar hablarlo. Aquí la gente valora mucho ese gesto. Cuando te escuchan decir palabras en japonés, sienten que el extranjero se está esforzando y, por lo tanto, lo tratan mejor”.

El aprendizaje

Luego de encontrar un nuevo hogar y conocer una realidad tan distinta a Chile, Matías cree que Japón lo ha hecho un hombre más resiliente. “Creo que me hizo más fuerte mentalmente poder sentir que los problemas no son tan grandes como uno cree”.

Además, enfatiza que su esposa le ha permitido adoptar un enfoque equilibrado en su vida. “Ahora soy tranquilo porque mi pareja mi esposa Mayu, ella es supertranquila, entonces también yo he absorbido eso de a poco”.

Finalmente, Lara cree que tanto chilenos y japoneses comparten una esencia que los une. “Los japoneses son muy similares a los chilenos en ciertas cosas. Entonces, por eso también como que he hecho muy buen match. El chileno también respeta el espacio de los demás y aquí en Japón pasa exactamente lo mismo”.

Mayu