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Roberto Yurisic, un chileno de 35 años dedicado al circo y al arte callejero, se convirtió en el primer organillero en China tras conocer a su esposa en un circo. Su historia de amor y dedicación lo llevó a adoptar este oficio ancestral chileno, manteniendo vivo un pedazo de su tierra natal a través de la música mecánica. A pesar de los desafíos, Roberto ha logrado conectar dos culturas a través de su organillo, siendo una rareza en las calles chinas y un puente cultural entre dos mundos aparentemente opuestos.
Roberto Yurisic tiene 35 años y hace casi dos décadas que se dedica al circo y al arte callejero. Santiaguino, payaso profesional, malabarista, músico y actor de teatro, su vida dio un giro inesperado cuando en 2017 viajó por primera vez a China para trabajar en un circo.
Lo que comenzó como algo temporal se transformó en un proyecto de vida: conoció a su actual esposa en una función de circo, se casó y decidió quedarse en el país asiático.
Hoy vive a 12 horas de diferencia horaria de Chile, pero mantiene vivo un pedazo de su tierra natal a través de un oficio que pocos conocen y menos practican: es organillero.
La historia de cómo un payaso chileno terminó siendo el primer organillero en China tiene tanto de casualidad como de nostalgia. Tras cuatro años encerrado durante la pandemia, cerca de la zona cero en Wuhan, Yurisic volvió a Chile a visitar a su familia. Al regreso, la pregunta era cómo llevar un pedazo de su país al otro lado del Pacífico. La respuesta llegó en forma de una caja de madera con manivela: un organillo.
Hoy, con su traje de época y su música mecánica, Roberto es una rareza en las calles chinas, un puente cultural entre dos mundos que parecían destinados a no encontrarse jamás.

Del circo chileno a las calles de China
—¿Cómo llegaste a dedicarte al arte callejero y al circo?
Soy payaso hace mucho tiempo, casi 20 años. En Chile traté de hacer carrera, hice mi compañía de payasos, mi propia tropa, que fue uno de mis trabajos más bonitos. Después me metí al Circo Jumbo, que es súper conocido, súper grande, es de Cencosud. Para un payaso es como estar en Hollywood, por decirlo de alguna forma.
Ahí me hice amigos de China, una tropa de contorsionistas, y me interesó mucho el idioma y la cultura. Cuando terminó la temporada, me gasté buena parte de la plata en venir a conocer el país. Me vine con mi papá, que partió siendo comerciante de Meiggs y después importando cosas de China. Ahí me hice amigos chilenos que trabajaban en el circo y me quedé.
—¿Y cómo conociste a tu esposa?
En una de las temporadas de circo que hice acá, conocí a mi esposa. Ella vino a una función y los payasos siempre sacamos a alguien del público para pasarla bien. En una de esas la saqué a ella.
Estaba tan guapa que, después de la función, yo nunca hago esto, no soy un barza, así que anda buscando minas en el circo, pero me quedé afuera esperándola a ver si la encontraba para saludarla, pedirle el WeChat, el WhatsApp de acá.
Por cosas del destino nos encontramos, nos caímos superbién; mi flaca es buena para la talla igual que yo. Ese mismo día salimos a comer, fuimos a bailar y desde ese día estamos juntos.
@betoyurisiccl Me invitaron como representante cultural de Chile al Spring Festival Año Nuevo Chino en la sede oficial de Yiwu. Más de 3 millones de personas asistieron, una locura!! Estuve 5 días tocando y al primer día en 2 hora vendí todo lo que tenía en la rosca y entregué todas mis tarjetas de presentación. Es mucho el interés y la curiosidad de los chinos por el organillo y todo el acto que estoy presentando, entre la música mecánica, los timbres y silbatos que toco, las Burbujas, el humo, los efectos especiales y la rosca llena de juguetes, remolinos, payasos y linternas chinas hace que la gente se acerque, el vestuario les encanta y más aún las mascotas mecánicas que interactúan y se mueven mientras la música suena. He recibido muchos comentarios de los chinos en persona y en Red Note 小红书 y 抖音, el TikTok chino apreciando mi trabajo y reconociendo lo que estoy haciendo como “esto es verdadero arte! Gracias por compartirlo con nosotros los chinos”. Palabras impagables. Me encanta mi organillo y lo que produce en la gente. Últimamente estoy muy ocupado y cansado todos los días armando linternas chinas y remolinos porque el stock no dio. Mande a hacer más tarjetas de presentaciones porque las primeras 200 se hicieron nada jaja mande a hacer 1000 unidades esta vez, más que nada para que el público pueda seguir mis redes sociales chinas y estar en contacto para contrataciones. Este segundo año mi nuevo camino como organillero estoy poniendo mucho esfuerzo en subir de nivel el organillo como máquina de música y sorpresas, que es lo que me distingue de la forma tradicional de hacerlo. También, estoy diseñando y esforzándome en crear mis primeros productos y merchandising exclusivo del proyecto “Organillero de Chile” este año renombrado “Organillero Transpacífico de Chile- China 2026”. Gracias a todos por su apoyo contante durante estos años, voy a cumplir en un par de años más 20 años de carrera y es primera vez que estoy creando merchandising y productos de edición limitada como payaso y organillero. Si quieres seguir apoyando este proyecto puedes hacer donanciones directas a través de las estrellas de Facebook, suscribirte para contenido exclusivo o comprar productos de colección y juguetes con sentido, de madera, a cuerda y otros que lanzaré este año bajo el posible nombre de marca “Don Beto” o “Organillero Transpacífico de Chile”. Mi visión es crear y ofrecer productos que produzcan nostalgia y sean de buena calidad, que sean interesantes y estén llenos de estímulos sanos y representen cultura y una época antigua, la de nuestros abuelos y tatarabuelos, que disfrutaban de su niñez con juguetes más simples, de madera y sin baterías. Espero que puedas seguir conmigo, este año tendré muchas sorpresas para ti que te harán feliz! Mi mayor motivación en la vida, demostrar que se puede hacer todo lo que uno se proponga y compartir la felicidad real del corazón de Dios con la gente. #BetoYurisic #Organillero #贝多先生 #手摇风琴 #智利 ♬ original sound – Beto Yurisic
—¿Por qué decidiste quedarte en China y no volver con ella a Chile?
Pololeamos, se terminó mi visa y me fui para Chile. A los meses, ella tomó la decisión loca de ir a visitarme. Así estuvimos un tiempo. Tener una relación a distancia vale callampa, es lo peor del mundo. Así que decidí ponerle un anillo en el dedo.
Y ahí decidí hacer carrera acá. En esos viajes que me vine, también me desconecté mucho de mi pega en Chile; ya me dejaron de llamar porque no estaba, entonces empecé a echar raíz aquí de alguna forma.
—¿Qué es lo que más te gusta de China?
En un principio me gustaba mucho que la gente fuera muy amable. Uno tiene una impresión del chino en Chile que es como cerradito con su colonia; no se involucran con los chilenos, pocos hablan español.
La impresión que yo tenía era que eran súper pesados y muy cerrados. Pero acá la gente es muy amable, súper abierta. Yo quedaba loco, iba a cualquier lugar y la gente me invitaba a tomar té, a su tienda, a comer, una cuestión que en Chile ya no pasa.
Otra cosa que me gustó mucho es que China es muy avanzada, muy conveniente, muy rápida; te hablo de años atrás comparado con Chile de años atrás. Y muy limpio también.
—¿Qué extrañas de Chile?
Después de años acá, uno empieza a extrañar cosas que uno da por sentado, como el 18, pasar las fechas con la familia, más que la comida, comer con la familia.
El idioma es muy difícil, entonces comunicarse y hacer amigos acá también es súper difícil como extranjero si uno no habla chino. La soledad es súper fuerte. Entonces esas cosas me hicieron volver a mirar a Chile y empezar a extrañar, tocar música acá, cueca, cumbia.
Nosotros pasamos la pandemia acá encerrados, muy cerca de la zona cero allá en Wuhan, estuvimos como cuatro años encerrados. Queríamos puro salir. Apenas tuvimos la oportunidad, nos fuimos para allá a ver a mi familia. Y cuando volvimos, empecé a pensar cómo traerme un pedacito de Chile para acá, cómo meterlo en mi trabajo, más allá del payaso chileno. Y ahí nació lo de los organilleros.
El único organillero de China
—¿Cómo te convertiste en organillero?
Yo soy una persona que sigue mucho las cosas que me nacen en el corazón. Un día desperté y me puse a soñar cómo crear un espectáculo nuevo de circo, pero con elementos de Chile: con Chiloé, con los organilleros, con la música mecánica, un chinchinero.
Mientras estaba armando ese espectáculo, que todavía no lo estreno, me convertí en organillero. He pasado todo el tiempo ocupado haciendo eso, no he podido terminar el show, pero empecé a dedicarme al oficio casi por accidente.
—¿Cómo conseguiste el organillo?
Ha sido la tarea más difícil que he hecho porque no hay organillos; ya nadie fabrica en el mundo. Es un reproductor de música muy antiguo y la mayoría de las fábricas o talleres ya han desaparecido.
De chiripa, alguien me recomendó a Héctor Lizana, que es de la familia más antigua de chinchineros y organilleros de Chile. Mi compadre no vende organillos, pero tenía uno por ahí y me lo vendió. No son baratos; estamos hablando de millones de pesos por una antigüedad que yo nunca había pagado. Hice el esfuerzo, se lo compré, mi papá me ayudó desde Chile a traérmelo y me aproveché de traer un chinchín también.
—¿Cómo aprendiste a usarlo?
Héctor me enseñó cómo funciona todo el mecanismo. Lo difícil era, si se me echaba a perder alguna parte, cómo lo arreglo, porque no hay talleres, no hay nada. Traté de ser lo más cuidadoso.
Él, más allá de venderme el organillo, se convirtió en mi amigo, me apadrinó como organillero, me metió en la Corporación de Organilleros de Chile, que es una cuestión que no pasa mucho en el gremio porque el organillero se transmite de generación en generación. Es muy raro que alguien de afuera decida aprender el oficio.
@betoyurisiccl ¡Buena, Chiquillos lindos cuando eran guaguas! Les paso a contar en qué ando desde el otro lado del mundo. 🇨🇳🇨🇱 [Video por mi amada @mathidaaa ] Traer el organillo chileno hasta Qingdao ha sido una locura increíble. Mover el carrito frente al Mar Amarillo de China y ver cómo la gente se queda pegada con nuestra tradición es otro nivel; la pega ha estado intensa, pero el orgullo de representar nuestro oficio es gigante. Ahora mismo estoy dándole con todo en el Haiao Qingdao Polar Ocean Park. Hago 5 presentaciones al día (mañana y tarde) entre la plaza y el marco de fotos junto al mar. Estaré aquí hasta el 5 de mayo, y ojo, que el 6 y 7 se viene una ubicación sorpresa por la ciudad que pronto les revelaré a los chinos… 🤫 Esto es solo el arranque de mi Gira Mundial 2026 de mi querido Organillero Transpacífico de Chile. Les comparto por dónde andaré repartiendo música este año para que me sigan el rastro: • 🇲🇽 CDMX | 12 May – 1 Jun (Festival de Organilleros). • 🇩🇪 Berlín | 30 Jun – 6 Jul (Drehorgel Fest). • 🇳🇱 Ámsterdam | 9 – 20 Jul. • 🇨🇳 Yiwu | 25 – 31 Jul. • 🇨🇱 Valparaíso | Noviembre (¡Cerrando en casa!). ¡Gracias siempre por el aguante a la distancia! Un abrazo grande desde China a los viejos y nuevos amigos. 👋🎶 Beto Yurisic (贝多先生) #betoyurisic #organillero #organillerotranspacificodechile #手摇风琴 #贝多先生 ♬ sonido original – Beto Yurisic
—¿Qué representa hoy el organillo para ti?
Se ha convertido en todo para mí. Es como le dicen los organilleros allá, es como un hijo, uno lo cuida tanto. Se ha convertido en mi caballo de batalla para mostrar mi trabajo y también para conectar las dos culturas. El arte tiene un poder increíble para conectar a las personas de diferentes culturas y países.
En China todo es mucho negocio, los chinos son mucho negocio y los chilenos que vienen también vienen a eso en general, entonces arte mucho no hay. Me he dado cuenta de que el organillo tiene un poder muy grande para conectar Chile con China.
—¿Cómo es la reacción del público chino cuando te ve en la calle?
Lo bacán de los chinos es que por cultura son súper curiosos y no lo esconden. Ven algo nuevo y, sobre todo, si es gratis, se van a acercar; siempre se acercan, se amontonan y se ponen a grabar. Los niños se vuelven locos con las burbujas. Si les gusta, se ríen y te lo hacen saber.
Los chilenos somos más reservados, no nos gusta mucho quedar en ridículo en público, ser muy vulnerables. Son muy dulces, me dicen comentarios súper lindos: “Eres como un personaje de películas”, “es como una película de fantasía”, “es como un personaje de Willy Wonka”.
Es muy mágico para ellos que de una caja de madera salga música. Los más adultos no muestran mucha emoción, pero les gusta mirar, entender cómo funciona el mecanismo. Una curiosidad muy linda.
—¿Qué es lo que más te preguntan sobre el oficio?
Primero quieren saber de dónde soy, si soy americano, un espía gringo (risas). Lo primero es Chile, obviamente. Y ellos siempre conectan con Chile por el vino y la cereza, alguno que otro con Alexis Sánchez.
Hay gente que no tiene idea de dónde queda Chile, la mayoría. La segunda pregunta es cómo funciona. Mi organillo tiene una tapa que se abre y adentro tiene los rollos de música, la gente lo ve pasar mientras voy girando y eso le encanta.
—¿Has adaptado tu presentación a la cultura china?
Sí, por ejemplo, acá los chinos no dan propina por cultura; no se da propina en la calle o en el restaurante, en ningún lado, todo va incluido en el precio. Entonces no recibo propina y cuesta mucho que compren algo del carrito, los remolinos o postales que vendo.
A diferencia del organillero chileno, vendo postales con souvenirs de Chile. Les tengo que enseñar que lo que están viendo es un trabajo y que pueden, si les gusta, apoyar este oficio. Les digo que es la primera vez que viene a China, que soy único, que nunca van a ver otro.
Para las fiestas patrias de China en octubre o para el Año Nuevo chino en febrero, en vez de tener remolinos de Chile, tengo remolinos con la bandera china, linternas tradicionales, animales del zodiaco que traen luces adentro. Y ahora lo que hicimos, que no se había hecho nunca antes, es que le pusimos música china al organillo.
Mi organillo, a diferencia de los de Chile que funcionan con un cilindro de madera con todas las canciones seteada con clavos, también funciona con rollo de papel con hoyitos donde viene escrita la música. Todavía hay gente que hace eso en Europa; los mandamos a hacer allá y los trajimos para acá. Son unos rollos de papel gigantes, como de confort.
@betoyurisiccl Chiquillos lindos… ¡cuando eran guaguas! 👶🏻 ¿Qué lindo y emocionante video, no? ¡Esta fue la primera vez que llegué con EL organillo a una fiesta chilena en China! “Organillero Transpacífico de Chile” estará en la fonda más lejana del mundo: “La gran 你好 Com(P)adre”, organizada por @chilenosenshanghai este sábado 19 de septiembre de 2026 junto a @casachileshanghai y @cachipunband 🇨🇳. ¡Junto a ustedes haremos de la última fonda del Este un día para alegrarnos y celebrar todo lo que nos une! Obviamente estaré tocando música mecánica de organillo para recordar nuestra niñez y las dulces melodías de antaño. También llevaré una rosca llena de remolinos tricolores, burbujas y postales únicas para que te lleves un recuerdo exclusivo. ¡Nos vemos en Shanghái! Organillero Transpacífico de Chile 🇨🇱🫧 ¡Sigo de gira en mi segundo año por China, Asia y el mundo! Puedes agendar y contratar el Organillero Transpacífico de Chile para tu evento corporativo, privado o festival. Somos el único proyecto organillero y de patrimonio chileno en toda Asia. ¡Llevemos juntos un pedazo de Chile adonde estés! #betoyurisic #贝多先生 #OrganilleroTranspacifico #Chile #China ♬ sonido original – Beto Yurisic
—¿Puedes vivir del organillo en China?
No, el organillo en la calle todavía no me sustenta, no sustenta a mi familia como un trabajo a tiempo completo. Llevo haciendo esto 20 años y ser payaso significa entregarse por la gente.
Para entregarle alegría a la gente, uno tiene que tener cierta felicidad y contentamiento con la vida de uno mismo. Esa motivación de querer entregarle algo lindo a la gente, más que vivir solamente para mí mismo, es lo que me sigue moviendo.
El organillo anda en la misma línea que el circo; es una extensión más del oficio de entregar alegría, como decimos nosotros.
—¿A qué te dedicas además del arte?
Tengo dos trabajos. Uno es ser artista, donde tengo el organillo y soy payaso todavía. Y tengo otro trabajo de broker de comercio exterior acá en China. Tenemos una empresa con mi esposa donde ayudamos a chilenos a fabricar sus productos acá en China; se llama Fábrica en China. Entre los dos trabajos tratamos de sustentar las dos cosas. Es triste, pero entre más viejo me hago, digo: no quiero pasar hambre.
—Si tuvieras que elegir una melodía del organillo para explicarle a alguien de China qué significa ser chileno, ¿cuál sería?
Yo creo que sería el himno nacional. Les tocó el himno nacional en el organillo y se los canto también. Los organilleros chilenos no cantan en el organillo; los europeos sí lo hacían, pero en Chile no se hace.
Me encanta cantarle esa canción porque es la canción que todos los chilenos sabemos, de alguna forma nos gusta, es lo que más nos representa. A ellos les encantan estas pequeñas curiosidades tan simples como el himno nacional de Chile.
—¿Qué significa para ti mantener este oficio patrimonial estando tan lejos de Chile?
Nunca me he dedicado al patrimonio, nunca me he dedicado a un oficio patrimonial pensando en patrimonio, pero ahora es un mundo totalmente nuevo que me parece que vale totalmente la pena. Son cosas que no deberían perderse.
Todo este tiempo le he dado vueltas: es tan simple el oficio; de alguna forma es alegría. Qué ganas de que haya más cosas así, más chilenos interesados en estas cosas. Yo sé que no se enseñan en los colegios y es parte del interés de cada uno, pero sería tan lindo tener más chilenos dedicados a los oficios antiguos que hacían nuestros abuelos, bisabuelos. Se han ido perdiendo.
Eso es algo que me encantaría poder llevar con este proyecto, que se llama Organillero Transpacífico Chile. Yo creo que literalmente la semilla del organillero en China está plantada por Chile y eso nunca ha pasado.
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