VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La famosa conductora de TV e influencer Sarah Khalifa, con más de 2.5 millones de seguidores en Instagram, fue condenada a la pena de muerte en Egipto por liderar una red criminal de tráfico de drogas y armas. Khalifa, conocida por su programa "Misión difícil" en al-Mehwar, enfrenta acusaciones de importar sustancias para fabricar drogas sintéticas. Las autoridades encontraron más de 750 kg de drogas y materiales en un laboratorio clandestino.

Cuando Sarah Khalifa fue detenida en abril de 2025, el caso causó un gran revuelo. La principal acusada era, de hecho, una famosa conductora de televisión y una influencer muy popular en las redes sociales, donde la seguían más de 2.5 millones de personas solo en Instagram.

La mujer de 39 años, quien también es empresaria, es conocida por su programa “Misión difícil” en el canal privado al-Mehwar, dedicado a temas de seguridad y criminalidad.

Según el diario al-Ahram, el tribunal penal de El Cairo “condenó a la productora Sarah Khalifa y a otros 11 acusados a la pena de muerte en la horca, por haber formado una organización criminal especializada en la importación de sustancias utilizadas en la fabricación de drogas, con el fin de venderlas”.

“Posesión y tenencia ilegales de armas de fuego y municiones”

También fueron condenados por “posesión y tenencia ilegal de armas de fuego y municiones”, según esta fuente y varios otros medios de comunicación gubernamentales, entre ellos Akhbar al-Youm.

Las autoridades incautaron más de 750 kg de drogas y materias primas utilizadas en su fabricación, así como herramientas y maquinaria en dos departamentos que servían como laboratorio, según al-Ahram.

Sarah Khalifa está acusada de ser la jefa de una banda de unas treinta personas que importaba los componentes necesarios para fabricar drogas sintéticas e inundar el mercado.

La abundancia de la droga “Made in Egypt” incluso había hecho caer el precio de los narcóticos.

En la legislación egipcia, la pena por tráfico de drogas es la muerte. Sin embargo, los condenados pueden presentar una apelación. Si se acepta la apelación, el juicio comienza de cero.