La Corte Suprema acogió el recurso de amparo presentado por la defensa de Jeynner Alberto Olivero Álvarez, uno de los condenados en el megafraude a Fonasa, y dejó sin efecto la prisión preventiva que había sido decretada en su contra tras el veredicto condenatorio.
El máximo tribunal revocó la resolución de la Corte de Apelaciones de San Miguel que había rechazado la acción constitucional y ordenó restablecer las medidas cautelares que Olivero cumplía antes de conocer la condena: arresto domiciliario total y arraigo nacional, medidas que había mantenido desde diciembre de 2022. Además, ordenó su inmediata libertad, siempre que no estuviera privado de libertad por otra causa.
La prisión preventiva había sido decretada por el Séptimo Tribunal Oral en lo Penal de Santiago luego del veredicto condenatorio del 23 de junio. La decisión fue posteriormente confirmada por la Corte de Apelaciones de Santiago, considerando, entre otros elementos, el cambio en la situación procesal del acusado, la gravedad de las penas y el riesgo de fuga, especialmente considerando que otra imputada de la causa había abandonado el país.
Sin embargo, la defensa recurrió de amparo argumentando que la modificación de la cautelar había sido adoptada durante una audiencia que no estaba destinada inicialmente a discutir la prisión preventiva y antes de que la sentencia estuviera firme.
“Por lo tanto, nos pareció que fue una decisión ilegal y arbitraria, y que afectó la libertad individual de don Jeyner, y fue por esa razón que se presentó esta acción constitucional”, afirmó el abogado Mauricio Fariña.
La resolución de la Corte Suprema no dejó sin efecto la condena de Olivero Álvarez. Según explicó su defensa, esta continúa vigente y ahora cuentan con 15 días para presentar un recurso de nulidad.
Fariña adelantó que recurrirán, entre otras causales, por la situación de las magistradas que dictaron la sentencia, que se encuentran con cuaderno de remoción por viajes al extranjero con licencias médicas, aunque precisó que revisarán el fallo para determinar si existen otros argumentos que puedan invocar.
Olivero fue condenado en el marco de la investigación por el megafraude a Fonasa, que involucró delitos como asociación ilícita, fraude de subvenciones, lavado de activos y emisión de licencias médicas falsas.
Con la resolución de la Suprema, el condenado deberá continuar cumpliendo arresto domiciliario total mientras se resuelve la eventual impugnación de la sentencia.