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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Bangkok, Tailandia, una mujer fue rapada por trabajadores de un bar después de intentar escapar sin pagar una cuenta de 1.812 dólares. La joven, conocida por acumular deudas en locales, aceptó ser pelada a cambio de no ser entregada a la policía, según informó Viral Press. Imágenes virales muestran cómo firma un "contrato de compra de cabello" y le cortan el pelo al ras.

Un insólito y humillante episodio ocurrido en Bangkok, Tailandia, generó críticas luego de que una mujer fuera rapada por trabajadores de un bar tras supuestamente intentar abandonar el local sin pagar una millonaria cuenta.

La mujer que era conocida por acumular deudas en clubes y restaurantes de la zona llegó el pasado 25 de agosto a un popular local usando una identificación falsa, donde consumió unos 1.812 dólares (casi dos millones de pesos) en productos.

Tailandesa rapada por no pagar millonaria cuenta

Según Viral Press, posteriormente, habría intentado retirarse sin pagar, pero fue detenida y entregada al personal.

Ante su incapacidad para cancelar la deuda, la joven supuestamente aceptó que le afeitaran la cabeza a cambio de no ser entregada a la policía, lo que quedó evidenciado en imágenes que se volvieron virales en redes sociales.

En los videos aparece la mujer con un vestido blanco mientras aparentemente firma un “contrato de compra de cabello”. Luego, una camarera utiliza una máquina eléctrica para cortar su pelo al ras, que presuntamente sería donado.

Corte de pelo “fue demasiado lejos”

El caso provocó cuestionamientos en algunas comunidades. Por ejemplo, Be One Foundation, organización que apoya proyectos globales para reducir la pobreza extrema y mejorar las condiciones de vida en comunidades vulnerables, afirmó que el establecimiento “fue demasiado lejos” y calificó el procedimiento como ilegal.

Según la activista, un contrato firmado bajo coacción sería nulo y el hecho podría constituir agresión, coacción y detención ilegal, por lo que exigió una investigación por parte del Ministerio de Desarrollo Social y Seguridad Humana de Tailandia.