La madre subrogada que se negó a abortar al bebé que lleva en su vientre recibió buenas noticias: los padres biológicos que inicialmente la obligaban a cometer aquel acto por un problema de salud de su hijo cambiaron de opinión y ahora buscan salvarle la vida.
McKenna West, quien reside en Alaska, carga en su vientre a un bebé a quien llama Gabriel (Rumi es el nombre elegido por los padres biológicos), al que diagnosticaron una grave enfermedad cardíaca.
Durante una ecografía realizada a las 20 semanas de embarazo, se detectó que el feto padecía síndrome de hipoplasia del ventrículo izquierdo (HLHS), una afección cardíaca grave, pero tratable.
Madre subrogada se niega a abortar tras petición de padres biológicos
Tras conocer la condición, los padres biológicos, Nausheen Gilkar y Omar Ahmed, de California, le solicitaron abortar, amparándose en una cláusula del contrato de gestación subrogada que contemplaba la interrupción ante una anomalía fetal.
Pero West se negó y viajó a Texas, donde puede ser reconocida legalmente como madre del niño, y sostienen que solo viajaría a California si los padres garantizan que Gabriel podrá recibir tratamiento médico, según sus abogados.
Ante la disputa, el fiscal general de Texas solicitó al tribunal medidas para proteger al bebé, por lo que el juez ordenó que, tras el nacimiento, reciba estabilización y soporte vital médicamente indicados.
Además, la justicia prohibió que sea retirado del hospital donde sea atendido o trasladado fuera de Texas mientras no exista una nueva resolución judicial.
Padres cambian de opinión y optan por operación
Pero ahora, todo aquello dio un giro, pues los padres cambiaron de opinión respecto a que la mujer abortara a su hijo.
Según un documento judicial obtenido por TMZ, Nausheen y Omar decidieron que el bebé sea sometido al procedimiento de Norwood, después de consultar con médicos especializados.
El procedimiento de Norwood es una compleja cirugía a corazón abierto que se realiza en recién nacidos con síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo. La intervención permite que el lado funcional del corazón pueda bombear sangre hacia el resto del cuerpo.
El documento no especifica cuándo se realizará la operación, pero los padres señalaron que entregarán la fecha de manera privada si el tribunal la solicita.