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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El influencer británico-estadounidense Andrew Tate enfrenta 42 cargos en Reino Unido, incluyendo violación, imágenes sexuales de menores y pornografía extrema, además de un proceso abierto en Rumania por captar mujeres para producir contenido pornográfico. Tate y su hermano fueron arrestados en Miami por solicitud de Reino Unido. En total, Andrew enfrenta 42 cargos en UK, mientras que en Rumania se les acusa de explotación sexual. Los hermanos niegan los delitos y argumentan que son perseguidos por sus opiniones.

El influencer británico-estadounidense Andrew Tate enfrenta 42 cargos en Reino Unido, entre ellos diez por violación y 19 relacionados con imágenes sexuales de un menor y pornografía extrema. A estos se suma un proceso todavía abierto en Rumania, donde la Fiscalía sostiene que habría captado a mujeres mediante falsas relaciones sentimentales para obligarlas a producir contenido pornográfico.

La detención de Andrew Tate en Estados Unidos volvió a poner bajo la lupa el extenso historial judicial del creador de contenidos, conocido por difundir discursos misóginos y presentarse como un referente de la llamada “manósfera”.

Tate y su hermano Tristan fueron arrestados este sábado 18 de julio en Miami por alguaciles federales estadounidenses, pero no por una nueva causa penal iniciada en ese país. El procedimiento respondió a una solicitud de Reino Unido, que busca extraditarlos para juzgarlos por delitos que presuntamente cometieron entre julio de 2010 y agosto de 2017.

La magnitud de las imputaciones puede resultar confusa porque los hermanos enfrentan causas distintas en Reino Unido y Rumania, además de investigaciones y demandas civiles en Estados Unidos.

En el caso específico de Andrew Tate, la Fiscalía británica lo acusa de violaciones reiteradas, agresiones físicas, trata de personas con fines de explotación sexual, controlar la prostitución de otra persona y delitos relacionados con imágenes sexuales de menores.

Los 42 cargos contra Andrew Tate en Reino Unido

De acuerdo con el detalle entregado el 19 de julio por el Servicio de Fiscalía de la Corona de Reino Unido (CPS), Andrew Tate ya enfrentaba diez cargos vinculados con tres denunciantes: 3 cargos de violación, 4 cargos de agresión con resultado de lesiones corporales, 2 cargos de trata de personas y 1 cargo por controlar la prostitución de otra persona con fines de lucro.

No obstante, a ellos se sumaron otras 32 imputaciones, relacionadas con cuatro nuevas presuntas víctimas: 7 nuevos cargos de violación, 3 cargos por organizar o facilitar la trata con fines de explotación sexual, 3 cargos de agresión con resultado de lesiones corporales y 19 cargos adicionales por delitos vinculados con imágenes indecentes de un menor y pornografía extrema.

“Hemos decidido procesar a Andrew y Tristan Tate por nuevos delitos, entre ellos violación, organizar o facilitar la trata con fines de explotación sexual y delitos relacionados con imágenes indecentes de un menor”, declaró Malcolm McHaffie, jefe de la División de Delitos Especiales del CPS.

Por lo tanto, Tate enfrenta ahora un total de 42 cargos en Reino Unido, incluidos diez por violación. La causa completa contra ambos hermanos involucra a siete presuntas víctimas.

La Fiscalía británica no ha divulgado públicamente el relato individual de cada denunciante ni ha precisado qué hechos corresponden a cada uno de los 19 cargos relacionados con material sexual ilegal. La reserva busca proteger a las víctimas y evitar que la difusión de antecedentes pueda perjudicar un eventual juicio.

El delito de agresión con resultado de lesiones corporales —conocido en la legislación inglesa como assault occasioning actual bodily harm— supone que la presunta agresión habría provocado lesiones más importantes que una molestia pasajera, aunque no necesariamente heridas graves o permanentes.

Por su parte, la acusación por “controlar la prostitución con fines de lucro” implica que una persona habría dirigido o supervisado las actividades sexuales remuneradas de otra para obtener un beneficio económico. No equivale simplemente a participar en un negocio de contenido para adultos, sino que la Fiscalía debe acreditar la existencia de control y una finalidad de ganancia.

La acusación por trata y explotación sexual

Uno de los principales ejes de la causa británica es la presunta participación de los Tate en la captación o traslado de mujeres para explotarlas sexualmente.

Andrew enfrenta dos cargos anteriores de trata de personas y otros tres por organizar o facilitar la trata con fines de explotación sexual. La imputación no exige necesariamente que las víctimas hayan sido llevadas clandestinamente de un país a otro. En términos legales, la trata también puede producirse dentro de un mismo territorio cuando alguien organiza el desplazamiento de una persona con la intención de explotarla.

La Fiscalía británica todavía no ha entregado una narración completa de la forma en que supuestamente operaron los hermanos. Sin embargo, los cargos apuntan a que habrían intervenido en la captación o movimiento de mujeres para obtener beneficios mediante su explotación sexual.

Tristan Tate, por su parte, enfrenta 17 cargos: cinco por violación, seis por agresiones con lesiones, cinco relacionados con trata de personas y uno por agresión sexual. En conjunto, ambos hermanos suman 59 imputaciones en Reino Unido.

El caso de Rumania: falsas promesas de amor y contenido pornográfico

Las acusaciones británicas son independientes del proceso abierto en Rumania, país donde Andrew y Tristan Tate fueron detenidos inicialmente en diciembre de 2022.

En junio de 2023, la Dirección para la Investigación del Crimen Organizado y el Terrorismo de Rumania, DIICOT, acusó formalmente a los hermanos y a dos mujeres de integrar un grupo criminal organizado dedicado a la explotación sexual.

Según los fiscales rumanos, las víctimas habrían sido captadas mediante el llamado método loverboy: los acusados supuestamente simulaban mantener una relación amorosa con ellas, les prometían convivencia o matrimonio y las convencían de trasladarse a inmuebles controlados por el grupo.

Una vez allí, de acuerdo con la acusación, las mujeres habrían sido sometidas mediante intimidación, vigilancia constante, violencia y presión psicológica para producir material pornográfico destinado a plataformas de internet. Las ganancias presuntamente quedaban bajo el control de la organización.

La investigación identificó inicialmente a seis posibles víctimas y posteriormente elevó el número a siete. Andrew Tate también fue acusado de violar reiteradamente a una de ellas, mientras que los fiscales atribuyeron al grupo la creación de una estructura para controlar el trabajo y los ingresos generados por las mujeres.

No obstante, ese caso aún no ha llegado a juicio. En diciembre de 2024, un tribunal rumano determinó que el expediente no podía avanzar en su forma original debido a irregularidades procesales y lo devolvió a la Fiscalía para que corrigiera la acusación. La resolución no declaró inocentes a los hermanos ni cerró definitivamente la investigación.

Paralelamente, autoridades rumanas abrieron una segunda indagatoria por posibles delitos de trata de menores, relaciones sexuales con una persona menor de edad, lavado de dinero e intento de influir sobre testigos. Estas pesquisas también han sido rechazadas por los Tate.

Tate niega todas las acusaciones

Andrew y Tristan Tate han negado sistemáticamente haber cometido delitos. Sus abogados sostienen que las relaciones fueron consentidas y califican los procesos judiciales como una persecución dirigida contra los hermanos por sus opiniones y su notoriedad pública.

Tras la detención en Miami, su defensa volvió a cuestionar las imputaciones y el proceso de extradición. Los hermanos deberán comparecer ante la justicia estadounidense, que decidirá si corresponde entregarlos al Reino Unido.

La Fiscalía británica, en tanto, recalcó que la presentación de cargos no constituye una declaración de culpabilidad. Significa que los fiscales estimaron que existe evidencia suficiente para presentar el caso ante un tribunal y que llevar adelante el proceso responde al interés público.