Una sesión fotográfica realizada en la ciudad de Jaipur terminó en indignación y en el centro de la polémica luego de que se viralizaran imágenes de un elefante completamente pintado de rosa brillante. Pero la controversia se intensificó tras confirmarse la muerte del animal.
La sesión fue calificada en general como “cruel” en redes sociales y repudiada por organizaciones de protección a los derechos de los animales, y reavivó el debate sobre su uso en proyectos artísticos y turísticos, al menos en India.
Muere elefanta pintada de rosado
Según información de The Independent, las imágenes fueron captadas en noviembre de 2025 por la fotógrafa rusa Julia Buruleva durante un viaje artístico en la región. En ellas aparece una modelo vestida de rosa posando sobre una elefanta llamada Chanchal, que fue pintada completamente con un intenso color rosado.
Las fotografías se publicaron inicialmente en redes sociales en diciembre, pero solo meses después comenzaron a circular masivamente por el Internet, generando diversas reacciones. Mientras algunos destacaron el valor visual de la propuesta, otros denunciaron lo que consideraron un acto de explotación animal.
Por otro lado, The Times of India agregó que la polémica aumentó cuando se conoció que Chanchal, de aproximadamente 65 años, murió en febrero, casi dos meses después de la polémica sesión.
Al respecto, su propietario aseguró que el fallecimiento se debió a causas naturales relacionadas con la avanzada edad del animal y descartó cualquier vínculo con las tomas fotográficas.
Niegan que pintura sea la causa de muerte
Según los cuidadores del elefante, el color utilizado fue “gulal”, un polvo vegetal tradicional que se emplea durante el festival de Holi y que, aseguran, no es tóxico. Según su versión, el pigmento se aplicó únicamente en un lado del animal, durante no más de diez minutos, y fue quitado inmediatamente después.
La propia artista defendió su trabajo y dijo que su intención era reflejar elementos culturales presentes en la vida cotidiana de la ciudad.
Sin embargo, organizaciones defensoras de los animales cuestionaron la práctica. Desde PETA India sostienen que el caso expone problemas profundos relacionados con el trato de elefantes en cautiverio, que con frecuencia son utilizados para paseos turísticos o espectáculos.
Aunque autoridades forestales indias señalaron inicialmente que no existían pruebas que vincularan la muerte del animal con la sesión, debido a la presión pública las autoridades se encuentran revisando el caso para determinar si se cumplieron los protocolos de bienestar animal.