Shai Gilgeous-Alexander sigue dominando la NBA. La estrella del Oklahoma City Thunder fue elegida nuevamente como el Jugador Más Valioso de la temporada y consiguió el premio MVP por segundo año consecutivo.
El canadiense, líder absoluto del vigente campeón de la NBA, se transformó en el decimoctavo jugador de la historia en ganar al menos dos premios MVP y en el decimocuarto en lograrlo de manera consecutiva.
“Su esencia nunca ha cambiado”, destacó el entrenador de Oklahoma City, Mark Daigneault. “Ha pulido detalles de su juego y de su liderazgo, como cualquier jugador joven que madura”, agregó.
La conquista de Gilgeous-Alexander también extendió el dominio internacional en la NBA. Con su elección, ya son ocho temporadas seguidas en las que el MVP nace fuera de Estados Unidos. Antes lo consiguieron Giannis Antetokounmpo, Nikola Jokic y Joel Embiid.
Además, por quinta campaña consecutiva, los tres finalistas del premio fueron jugadores internacionales. Jokic y el francés Victor Wembanyama acompañaron a “SGA” en la definición.
El base de Oklahoma cerró una temporada espectacular. Promedió 31,1 puntos por partido, solo detrás de Luka Doncic, y extendió a 140 su racha de encuentros consecutivos anotando al menos 20 puntos en fase regular.
A eso sumó otro reconocimiento individual importante: el premio al Jugador Más Decisivo del Año, galardón que ganó de manera aplastante tras recibir 96 votos de primer lugar.
Mientras tanto, Jokic volvió a quedar a las puertas del MVP pese a firmar números históricos. El serbio promedió triple-doble durante la temporada con 27,7 puntos, 12,9 rebotes y 10,7 asistencias por partido, aunque eso no le alcanzó para quedarse con el trofeo.
Ahora, Gilgeous-Alexander buscará cerrar otra campaña histórica cuando el Oklahoma City Thunder enfrente a los San Antonio Spurs en el inicio de las Finales de la Conferencia Oeste.