Hace menos de un mes, un pequeño de tres años fue arrojado por un hombre a un foso con cocodrilos, a casi 5 metros de profundidad, en un zoológico de Inglaterra. Ahora, su familia reveló las terribles complicaciones de salud del menor.
El sospechoso, de 30 años y con discapacidad intelectual, se encontraba de visita en el recinto de animales en cautiverio en la localidad de Cambridgeshire, acompañado de dos cuidadores, cuando perpetró el ataque.
Tras arrojar al niño desde 4,5 metros, fue arrestado bajo sospecha de intento de asesinato, de acuerdo a lo informado por el medio local DailyMail.
Niño arrojado a los cocodrilos
Casi un mes después de ser arrojado al foso con cocodrilos, el menor permanece hospitalizado tras someterse a siete cirugías, incluida una compleja intervención para reparar el daño neurológico en uno de sus brazos.
De acuerdo con su familia, el ataque le provocó fracturas en un brazo y la pelvis, además de severas lesiones causadas por la mordedura de un cocodrilo. También sufrió daños extensos en tendones, vasos sanguíneos y tejidos del brazo, el cuello, la cabeza y el rostro, por lo que debió ser operado de urgencia durante 12 horas.
La intervención más reciente consistió en un injerto de nervio, mediante el cual los médicos reemplazaron un nervio lesionado del brazo con otro extraído de su pierna.
Según explicaron los médicos, el objetivo era recuperar parte de la movilidad y funcionalidad de su mano izquierda, aunque los especialistas aún no pueden determinar si el procedimiento fue exitoso.
Aunque el menor se encuentra estable y ha mostrado señales de recuperación, su familia advierte que enfrentará un prolongado proceso de rehabilitación física y psicológica, con secuelas permanentes.