Solo 40 salas de cine en todo el mundo podrán disfrutar La Odisea tal como fue concebida por el director británico Christopher Nolan. La adaptación cinematográfica del célebre poema homónimo de Homero fue filmada íntegramente para exhibirse en IMAX 70 mm, el formato de mayor calidad de imagen utilizado por el cineasta y al que muy pocos cines tienen acceso.
La Odisea, el primer largometraje rodado por completo en película IMAX, es una de las cintas más esperadas del año. Sin embargo, en Chile no será posible verla en el formato para el que fue creada.
Y es que en nuestro país no existen salas con proyección IMAX 70 mm, el sistema para el que Nolan diseñó esta adaptación, protagonizada por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway y Zendaya. Eso sí, cuenta con dos salas IMAX normales: Cinépolis Plaza Egaña y Cinemark Mallplaza Vespucio.
De hecho, Chile no es el único desafortunado. Ningún país de América Latina cuenta con una sala capaz de proyectar la película en su formato original, por lo que los espectadores no podrán apreciar la experiencia visual completa que el director diseñó para el público.
Los pocos países afortunados que sí podrán hacerlos son: Estados Unidos, Canadá, Australia, Reino Unido, Bélgica, República Checa y Francia.
Tecnología IMAX en La Odisea
IMAX es una tecnología cinematográfica diseñada para ofrecer una experiencia mucho más inmersiva que la de una sala convencional.
Se caracteriza por pantallas de gran tamaño, proyectores de alta resolución, un sistema de sonido de mayor potencia y una disposición de la sala pensada para potenciar la experiencia visual y auditiva.
Nolan ya había utilizado cámaras IMAX en varias de sus películas más aclamadas. Sin embargo, según consigna The Independent, estas eran demasiado grandes y ruidosas, lo que dificultaba la grabación de diálogos durante el rodaje.
Tras el éxito de Oppenheimer, el director e IMAX impulsaron el desarrollo de una nueva generación de cámaras, incorporando un silenciador conocido como “the blimp”, que permitió reducir considerablemente el ruido.
El nuevo modelo fue bautizado como “The Keighley”, en homenaje a los ejecutivos de IMAX Patricia y David Keighley. Este último falleció apenas tres semanas después de finalizar su trabajo en La Odisea.
Aun así, el nuevo sistema no estuvo exento de desafíos. Con el “blimp” instalado, la cámara alcanzaba un peso cercano a los 136 kilos. Además, cada carga de película duraba entre dos minutos y medio y tres minutos, por lo que era necesario reemplazar el rollo constantemente. Incluso, el equipo instaló un sistema de espejos para que los actores pudieran verse entre sí alrededor de la enorme cámara durante las escenas.
Pero todo ese esfuerzo se hizo con el mismo objetivo: ofrecer a los espectadores “algo especial”, manifestó Nolan, de acuerdo al medio.
“Buscan algo nuevo y emocionante, y eso es lo que intentamos ofrecer”, expresó. “La nitidez, la claridad y la profundidad de la imagen no tienen comparación”, dijo Nolan.
Y agregó: “Filmar en película IMAX 70 mm realmente hace que la pantalla desaparezca. Obtienes una sensación de 3D sin las gafas. Tienes una pantalla enorme y estás llenando la visión periférica del público. Los sumerges en el mundo de la película”.
La máxima experiencia no es para todos
Pero esa experiencia no estará al alcance de todos. El verdadero IMAX 70 mm proyecta la imagen en una relación de aspecto 1.43:1, casi cuadrada, que llena la pantalla de piso a techo.
En una sala convencional, en cambio, ese mismo material debe adaptarse a un formato panorámico de 2.39:1, lo que implica recortar parte de la imagen capturada por las cámaras IMAX.
Es la misma película y las mismas escenas, pero el espectador ve una porción considerablemente menor del encuadre original. En otras palabras, no observa exactamente la composición visual que Nolan registró durante el rodaje.
Por ello, menos de 40 salas en todo el mundo podrán proyectar La Odisea en auténtico IMAX 70 mm. Esta exclusividad ha generado críticas en redes sociales, donde algunos usuarios incluso han calificado la decisión del director como “elitista“.
Críticas en redes sociales