El insólito encuentro quedó registrado en las cámaras de seguridad que el hombre tenía instaladas en su casa. Ambos se miraron fijamente cara a cara durante unos segundos, hasta que el peludo animal escapó rápidamente del lugar.

Un gran susto se llevó un hombre estadounidense luego de encontrarse cara a cara con un gigantesco oso en el patio de su casa. El hecho quedó grabado en las cámaras de seguridad de la vivienda y muestra la reacción del sujeto ante la inesperada situación.

Todo sucedió en casa de David Oppenheimer, ubicada en Asheville, Carolina del Norte (Estados Unidos). El hombre de 53 años se encontraba solo y placidamente recostado sobre una silla cuando de la nada un insólito visitante se presentó en su jardín: un gran oso negro.

Tal y como se observa en el video, al dar vuelta su rostro, David da un pequeño salto y se topa con el gigantesco animal que estaba a una distancia aproximada de 2 metros. Ambos se miraron fijamente durante unos segundos y sin moverse de sus puestos.

El tenso encuentro culminó cuando el oso negro dio media vuelta y corrió rápidamente del lugar, siguiendo el mismo camino por donde entró a la casa del sujeto. En conversación con The New York Post, el hombre afirmó que no esperaba vivir dicho episodio. “Mis globos oculares ciertamente se estiraron”, dijo.

Hombre se topa con un oso en su patio

Sin embargo, Oppenheimer confesó que conocía de antes al peludo invitado, ya que el oso habitualmente hurguetea su basura y roba comida del comedero para pájaros que tiene instalado en su jardín.

Pese al gran susto que se llevó, David dijo que “los osos aquí (su vecindario) son muy pacíficos, este me tomó por sorpresa”. El hombre afirmó que el hecho lo tomó por sorpresa dado que no escuchó la alarma para estos animales que tiene instalada en su casa.

El sujeto de 52 años compartió en redes sociales el curioso encuentro con el gigantesco mamífero, donde varios usuarios quedaron asombrados con el hecho y destacaron que ambos se asustaron al verse frente a frente.

Vale señalar que en algunas zonas de Estados Unidos y Canadá es común que osos y otros animales salvajes merodeen por zonas residenciales en búsqueda de comida y agua. Si bien, en la mayoría de los casos los avistamientos no pasan a mayores, hay ocasiones en que se pueden producir accidentes graves.