Sociedad
Sábado 31 agosto de 2019 | Publicado a las 11:00 · Actualizado a las 11:01
Adolf Hitler vs Winston Churchill: una relación de odio que se extendió más allá de la guerra
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La historia, concretamente la Segunda Guerra Mundial, se encarg√≥ de unir por largos seis a√Īos a dos hombres con un evidente don de la palabra y oratoria convincente hacia sus partidarios. Ambos con cualidades y personalidades muy similares, pero ideolog√≠as diametralmente opuestas.

Winston Churchill y Adolf Hitler nunca se encontraron cara a cara en alguna reunión o conferencia, pero sus discursos y mensajes cruzados durante media década los llevaron a convertirse en los principales enemigos durante el conflicto más sangriento de la historia.

Corría mayo de 1940 cuando dos hechos clave ocurrieron en Europa. Por un lado Hitler comenzaba su invasión al oeste del continente, la que terminaría con la conquista de Bélgica, Holanda y Francia. Asimismo, Churchill asumía como Primer Ministro del Reino Unido, sucediendo a Neville Chamberlain.

Puede que la mera casualidad haya puesto a estos dos hombres en el foco de atenci√≥n del mundo durante ese tiempo. En ese entonces el l√≠der alem√°n buscaba que Inglaterra se declarara neutra dentro del conflicto, situaci√≥n que el jefe de Estado en Londres no acept√≥ por ning√ļn motivo.

Desde ese momento surgió, tal vez, una de las disputas de egos más intensas en lo que va de la historia, con descalificaciones mutuas, que pasaron más allá de lo diplomático o protocolar.

La tensi√≥n entre ambos lleg√≥ a tal punto que Hitler calific√≥ a su hom√≥nimo como un “vividor”, mientras que Churchill lo trat√≥ de “tirano de la peor cala√Īa”.

Churchill | Wikimedia Commons
Churchill | Wikimedia Commons

Una relación deteriorada con el tiempo

Winston Churchill relata en sus memorias que por la década de 1930 sentía curiosidad por conocer al hombre que se estaba encaminando firmemente para tomar el liderazgo de Alemania.

Por esos a√Īos, el presidente Paul von Hindenburg estaba bastante viejo y con una avanzada enfermedad, por lo que era inminente que Hitler ascendiera de Canciller a Presidente. El pol√≠tico ingl√©s sent√≠a deseos de hablar con √©l.

En sus escritos Churchill relata que llegó en septiembre de 1932 hasta Munich, en ese entonces quería conocer el lugar donde había combatido el Primer Duque de Marlborough, hacia el siglo XVI, debido a que estaba escribiendo su biografía.

Fue allí donde un joven llamado Ernst Hanfstaengl lo visitó en su hotel. En ese entonces este desconocido estaba encargado de asesorar a Hitler en temas comunicacionales, por lo que el inglés vio la oportunidad de concretar una reunión privada.

“En el hotel Regina se present√≥ herr Hanfstaengl, un joven alegre, locuaz, que habla muy buen ingl√©s, y parece amigo de Hitler. Lo invit√© a cenar y le dije que quer√≠a reunirme con √©l. √Čl me respondi√≥: ‘Es algo dif√≠cil de organizar, pero √©l viene aqu√≠ todos los d√≠as a las cinco de la tarde, y estar√° encantado de conocerlo”, escribi√≥.

“Yo en ese momento no ten√≠a prejuicios sobre Hitler, pero le pregunt√©, ¬ŅPor qu√© su jefe es tan agresivo con los jud√≠os? ¬ŅQu√© sentido tiene combatir a un hombre por su origen, por su cuna? No cabe duda que el joven le cont√≥ a su f√ľhrer esta conversaci√≥n, porque al otro d√≠a me dijo: ‘El encuentro es imposible. √Čl no vendr√° al hotel esta tarde’. Y bueno, as√≠ fue como Hitler perdi√≥ su √ļnica oportunidad de reunirse conmigo”, agreg√≥.

Hitler | Wikimedia Commons
Hitler | Wikimedia Commons

En sus memorias, Churchill sostuvo que pensó que los gritos nacionalistas de Hitler y su odio extremo hacia los judíos acabarían cuando fuera nombrado Canciller, pero no fue así.

El inglés habría quedado horrorizado con los crímenes que se cometieron durante la denominada Noche de los Cuchillos Largos de junio de 1934, la cual terminó con 219 muertos, todos ellos judíos.

Luego de conocer eso se dirigi√≥ a otros pol√≠ticos en la C√°mara de los Comunes de Londres: “Alemania est√° en manos de un criminal sin escr√ļpulos y una bomba de tiempo para la paz mundial. No podemos aceptar la supremac√≠a del sistema nazi”.

No obstante, el primer ministro Chamberlain parece tener una postura más pasiva respecto a Hitler, por lo que incluso se abre a negociar una sesión de terrenos en Polonia (Danzig) para evitar una futura invasión alemana por Europa.

Sin embargo, seg√ļn detalla el medio Infobae, Hitler sabe que para evitar una guerra con Reino Unido debe tener relaciones con Winston Churchill, asumiendo que en realidad es √©l quien asumir√° como jefe de Estado en unos a√Īos m√°s.

Es por eso que el propio líder alemán lo invitó a Berlín en dos ocasiones (1936 y 1937), pero Churchill no aceptó ninguna de ellas.

La terquedad del hombre hizo que Hitler se enfureciera y ordenara al embajador alem√°n en Londres, Joachim von Ribbentrop, que lo visitara en su oficina en Inglaterra.

Chamberlain dando la mano a Hitler | Wikimedia Commons
Chamberlain dando la mano a Hitler | Wikimedia Commons

En sus memorias Churchill recordó que Von Ribbentrop le informó que Alemania iba a expandirse, por lo que tenía que someter a países como Polonia, Checoslovaquia y Ucrania. El trato que le propuso fue la neutralidad de Inglaterra por la futura defensa de Alemania hacia la Commonwealth. El inglés no aceptó.

“Le dije que no permitir√≠a que Alemania ocupara Europa central y oriental. √Čl me dijo: ‘La guerra es inevitable’. A lo que expres√©: ‘Si de guerra se trata, le sugiero que no subestime a Inglaterra. Es un pa√≠s curioso, con una mentalidad que pocos extranjeros comprenden. Cuando se enfrentan a un gran desaf√≠o son capaces de reaccionar de modo imprevisible. Si nos arrastran a una nueva guerra mundial, Inglaterra lanzar√° al mundo entero en su contra‚Ķ ¬°c√≥mo la √ļltima vez!"”.

De acuerdo a Infobae, Hitler replic√≥ al d√≠a siguiente: “Si el se√Īor Churchill pasara m√°s tiempo con los alemanes, notar√≠a cu√°n demenciales y est√ļpidas son sus necias palabras. Quiere quitarnos nuestras armas para condenarnos una vez m√°s a nuestra suerte, como en 1918 y 1919. En ese caso, mi √ļnica respuesta ser√°: ¬°pas√≥ una vez, no volver√° a pasar jam√°s!”.

Esfuerzos de acercamiento no concretados

En 1941 ya estaba declarada la guerra entre Alemania e Inglaterra, justo ese a√Īo ocurri√≥ un hecho que hasta el d√≠a de hoy llama la atenci√≥n: la detenci√≥n de Rudolf Hess en Escocia.

Seg√ļn se detalla en el documental Hitler contra Churchill, combate del √°guila y el le√≥n, se trat√≥ de una operaci√≥n secreta iniciada por Hitler con su secretario personal (Hess). En concreto, este hombre vol√≥ hacia Reino Unido con un sobre para ofrecer un tratado de paz.

En ese tiempo, el l√≠der alem√°n estaba deseoso de “congelar” sus planes de invasi√≥n hacia Inglaterra para concentrar sus tropas en el ataque hacia la URSS. Hitler no quer√≠a abrir otro frente sin haber cerrado el primero.

En definitiva el plan fue un fracaso, ya que Churchill no acept√≥ tener una reuni√≥n con Hess ni menos leer el acuerdo de paz que hab√≠a sido enviado desde Alemania. El secretario del autodenominado F√ľrher ser√≠a detenido en Londres y pasar√≠a el resto de sus d√≠as en la c√°rcel.

Aquella informaci√≥n enfureci√≥ a√ļn m√°s a Hitler, quien despreci√≥ por completo a Hess y vio incrementado su odio hacia Churchill, quien ganaba popularidad en Reino Unido.

Rudolf Hess | Wikimedia Commons
Rudolf Hess | Wikimedia Commons

El citado documental detalla que una de sus secretarias relat√≥ que en ese momento vio a Hitler realmente ofuscado con “todo el mundo”. No era para menos, iba a invadir a la URSS sin antes haber derrotado a Inglaterra, grave error.

“Cada vez que el f√ľhrer nombra a Churchill dice ‘borracho, chacal, charlat√°n, mentiroso, mercenario de los jud√≠os’, y estrella platos y copas contra el suelo”, detall√≥ la mujer.

Por su parte, el inglés entiende que los planes de Hitler de invadir Rusia pueden fracasar rotundamente, por lo que incluso se atreve a ironizar con Napoléon (que también fracasó al invadir ese país).

“Nunca me gust√≥ comparar a Napole√≥n con Hitler, porque comparar a ese notable emperador y guerrero con un vulgar carnicero y jefe de bandidos es un desprop√≥sito”, dijo ante el parlamento.

El conflicto armado entre ambos pa√≠ses se denomin√≥ como “La Batalla de Inglaterra”, en la cual los aviadores alemanes tuvieron como objetivo derrotar a la Fuerza A√©rea Inglesa, lo que a priori posibilitar√≠a una invasi√≥n al pa√≠s por la v√≠a mar√≠tima.

El resultado fue catastrófico para Alemania, ya que la Royal Air Force derrotó a la denominada Luftwaffe en los cielos de Reino Unido.

Si bien este combate fue ganado por Inglaterra, los bombardeos alemanes a Londres y otras ciudades de Gran Breta√Īa no cesaron hasta 1944, cuando Alemania comenzaba a perder posiciones en Europa.

Cabe se√Īalar que el √ļltimo hombre que consult√≥ a Churchill respecto a su opini√≥n sobre Hitler fue el mariscal Bernard Montgomery, en 1949. En ese momento el di√°logo fue simple “¬ŅHitler era un gran hombre?’. ‘No. Cometi√≥ demasiados errores”.

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