Sociedad
Martes 28 abril de 2020 | Publicado a las 08:35
Hemorragias cerebrales: la grave pero poco conocida secuela que puede provocar el coronavirus
Por Denisse Charpentier
La información es de Agencia EFE
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Cuando Raquel Teruel comenz√≥ a sufrir s√≠ntomas de la COVID-19 intent√≥ “mentalizarse” de que no ten√≠a la enfermedad, pero tras quince d√≠as “con mucha fiebre” tuvo que acudir al hospital de Guadalajara en M√©xico, donde de inmediato fue ingresada en la unidad de cuidados intensivos (UCI).

All√≠, tras una semana completamente sedada, Raquel comenz√≥ a tener “alucinaciones”, como pensar que “me tra√≠an all√≠ para matarme”, explica a Efe en una videollamada desde el Instituto de Enfermedades Neurol√≥gicas (IEN), donde recibe terapia de rehabilitaci√≥n.

“Notaba que la muerte me estaba arrastrando, llamaba a mis hijos para que me salvaran. Cuando me quitaron los tubos de la garganta sent√≠a que me daban vueltas y vueltas, unos ruidos parecidos a cuando se desenrosca un tornillo”, detalla.

En el hospital, esta mujer de 60 a√Īos sufri√≥ una de las consecuencias m√°s peligrosas de la pandemia poco conocidas hasta ahora, un ictus o ataque cerebrovascular.

Este tipo de hemorragia cerebral es causada por la inflamación descontrolada que el virus provoca en diversos órganos de los pacientes más graves.

“Me despert√© y no pod√≠a mover una parte del cuerpo. Me dijeron que ten√≠a que levantar la mano izquierda, pero no pod√≠a. En ning√ļn momento pens√© que aquello pod√≠a ser un ictus” subray√≥.

Raquel, se recupera en el IEN y ha comenzado una terapia de ejercicios para luchar contra las secuelas del infarto cerebral, que consisten en “ponerme de pie, darme masajes en la espalda y en las piernas. El trato ha sido fenomenal, estoy agradecida a los m√©dicos, celadores y auxiliares” a√Īade.

“Me siento animada, quiero hacer ejercicios para andar, llevar una vida normal”, explica, aunque volver a casa es un pensamiento que le “agobia” porque “no quiero que mis hijos y mi marido est√©n pendientes de m√≠. Estoy aprendiendo bien lo que hago aqu√≠ para luego hacerlo en casa yo sola”, insiste.

Secuelas inexploradas

El infarto cerebral y la fibrosis pulmonar, peque√Īas cicatrices en el tejido de los pulmones que impiden su correcto funcionamiento, son algunas de las secuelas m√°s serias, pero no muy conocidas, que el coronavirus puede desencadenar en los casos m√°s graves.

“Hemos tenido varios pacientes con ictus, cuadros neurol√≥gicos por minitrombos a nivel cerebral e incluso anemias, todo ello causado por la inflamaci√≥n en una fase aguda”, explica a Efe el doctor Fernando de la Calle, portavoz de la Sociedad Espa√Īola de Enfermedades Infecciosas y Microbiolog√≠a Cl√≠nica (SEIMC).

A estas patologías se unen otras como la encefalopatía hepática (imposibilidad del hígado de eliminar toxinas), la pérdida del gusto y el olfato o los fuertes dolores de cabeza.

Los pacientes críticos que han permanecido mucho tiempo en las unidades de cuidados intensivos también podrían sufrir secuelas físicas y psicológicas, como agotamiento muscular, nerviosismo, ansiedad, depresión o estrés postraumático.

Adem√°s, las autoridades sanitarias brit√°nicas se√Īalaron esta semana su “creciente preocupaci√≥n” por “un s√≠ndrome inflamatorio relacionado con la COVID-19” que est√° “surgiendo en ni√Īos del Reino Unido, o que pueda haber otro pat√≥geno infeccioso, todav√≠a no identificado, que est√© asociado a estos casos”.

Esta nueva patolog√≠a ocasionar√≠a inflamaci√≥n de los vasos sangu√≠neos, adem√°s de dolor abdominal y molestias estomacales, y afectar√≠a a los ni√Īos positivos en la prueba de coronavirus, aunque se desconoce de momento el n√ļmero total de menores afectados.

La ayuda psicológica, una gran aliada

La ayuda psicológica profesional es uno de los mecanismos más recomendados para luchar con las consecuencias emocionales de haber sufrido la pandemia y las patologías derivadas.

“Cuando ocurren este tipo de cosas siempre piensas que no te puede pasar a ti” explica a Efe Elsa G√≥mez, la hija de Raquel, quien subraya que hasta ahora no ha tenido “ayuda de ning√ļn profesional”, pero no descarta acudir a uno, porque “no es el hecho de haber vivido estas circunstancias, sino lo que viene despu√©s”.

“Que tu madre despierte despu√©s de haber estado entubada y te den la noticia de que, a consecuencia de esta enfermedad, ha sufrido un ictus, es lo m√°s duro que nos ha podido afectar psicol√≥gicamente” subraya.

Tambi√©n lamenta la inquietud causado por la escasa informaci√≥n recibida por parte del personal sanitario mientras su madre estaba hospitalizada: “A veces eran d√≠as enteros sin informaci√≥n… A m√≠ nadie me inform√≥ de que mi madre hab√≠a salido de la UCI, aunque entiendo que es un momento complicado y est√©n saturados” por la fuerte expansi√≥n de la pandemia, explica.

La pandemia mundial del coronavirus ha infectado a m√°s de 3 millones de personas y causado m√°s de 211.000 muertes en todo el mundo, mientras 210.773 solo en Espa√Īa, y ha costado la vida de 23.521 pacientes en el pa√≠s.

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