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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un contexto de alta demanda en los servicios de urgencia por enfermedades respiratorias, es crucial saber cuándo acudir al hospital para no saturarlos, señala Patricia Donoso, directora de Enfermería en la UNAB. No todos los cuadros respiratorios requieren hospitalización, hay signos de alerta como dificultad para respirar o dolor en el pecho que sí ameritan atención inmediata. La experta destaca la importancia de usar adecuadamente los servicios de salud, acudiendo al lugar adecuado según la gravedad del caso, como CESFAM, SAPU o Salud Responde.

En un escenario de alta ocupación de camas críticas y de consultas por enfermedades respiratorias colmando las atenciones de urgencia, resulta clave saber cuándo es realmente crucial acudir al hospital para no saturar los servicios.

Para Patricia Donoso, directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, muchas personas siguen consultando en servicios de urgencia por cuadros que podrían resolverse en la atención primaria, mientras otros pacientes con patologías graves requieren atención inmediata.

“Utilizar correctamente la red de salud no significa dejar de consultar cuando existen síntomas importantes, sino acudir al establecimiento adecuado según la gravedad del cuadro. Esto permite entregar una atención más oportuna a quienes realmente presentan una urgencia médica”, explica la académica a través de un comunicado.

¿Cuándo sí corresponde acudir a urgencias?

La especialista sostiene que no todos los resfríos o cuadros respiratorios requieren atención hospitalaria. Sin embargo, existen signos de alarma que sí justifican una consulta inmediata.

Entre ellos destacan:

● Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
● Dolor intenso u opresivo en el pecho.
● Pérdida de conciencia o desmayos.
● Convulsiones.
● Sangrados que no se detienen.
● Golpes importantes en la cabeza o fracturas expuestas.
● Fiebre alta en lactantes menores de tres meses.
● Pérdida súbita de fuerza, dificultad para hablar o sospecha de accidente cerebrovascular.
● Reacciones alérgicas graves.

En cambio, un resfrío común, fiebre moderada que responde al tratamiento, dolor de garganta sin dificultad respiratoria o molestias respiratorias leves que no empeoran pueden ser evaluados en un CESFAM o SAPU, evitando una consulta innecesaria en los servicios hospitalarios.

Otra alternativa es Salud Responde (600 360 7777), que entrega orientación telefónica las 24 horas para ayudar a decidir cuál es el centro asistencial más adecuado según los síntomas.

“Los CESFAM, los SAPU y el servicio Salud Responde permiten orientar a las personas y resolver una gran cantidad de consultas sin necesidad de acudir a un hospital. Utilizar estos dispositivos de manera adecuada contribuye a descongestionar las urgencias y mejora la oportunidad de atención para quienes presentan cuadros graves“, señala Donoso.

En ese sentido, la académica de la UNAB argumenta que la prevención es la mejor estrategia para reducir las complicaciones y disminuir la presión sobre la red asistencial.

Entre las principales recomendaciones figuran:

● Mantener al día la vacunación contra influenza y otras enfermedades respiratorias.
● Lavarse las manos con frecuencia.
● Ventilar los espacios cerrados.
● Evitar la automedicación.
● Consultar oportunamente en atención primaria cuando se trata de personas pertenecientes a grupos de riesgo.

¿Cómo se priorizan las atenciones de urgencia en Chile?

ESI 1: Emergencia con riego vital.

El paciente debe recibir atención inmediata.
Ejemplos: Paro cardiorrespiratorio, o lesión traumática que no responde a estímulos.

ESI 2: Paciente de Alta Complejidad.
La atención debe ser a la brevedad o no más de 30 minutos.
Ejemplo: compromiso de conciencia, quemaduras de cara, cuello y/o genitales, sangramiento profuso.

ESI 3: Paciente de mediano riesgo o complejidad.
La atención debe ser antes de 1 hora y 30 minutos, pero dependerá de la cantidad de pacientes ESI 1 y ESI 2. También pueden ser derivados a un SAR.
Ejemplo: crisis hipertensivas (alza/baja de presión arterial), contusiones múltiples.

ESI 4: No Urgente / Baja complejidad.
Tiene carácter ambulatorio y puede ser atendido en el SAPU o SAR más cercano.
Ejemplo: cuadros gastrointestinales o respiratorios simples, dolor abdominal, reacciones alérgicas

ESI 5: No Urgente / Atención General.
No requiere una acción diagnóstica, terapéutica o de enfermería de forma inmediata. Será atendido cuando exista cupo disponible o puede asistir a un Cesfam.
Ejemplo resfríos y curaciones.

Cómo funcionan los 5 niveles de triage en Chile o el sistema de priorización de atenciones de urgencia en hospitales, clínicas y servicios de salud
Hospital de San Javier