Este jueves 26 de marzo las bencinas subirán entre $370 y $580 por litro, marcando el mayor incremento registrado en el último tiempo. Aunque es difícil amortiguar por completo sus efectos, algo que puede ayudar al bolsillo en estos momentos es aplicar la técnica del hypermiling: un método de conducción eficiente que busca maximizar el rendimiento del combustible mediante ciertos hábitos.
Se trata de un término acuñado en Estados Unidos por Wayne Gerdes, poseedor del récord mundial de eficiencia de combustible y experto en conducción eficiente, y fue popularizado en la década de los 2000 por conductores que competían para lograr recorrer la mayor cantidad de kilómetros posible con un solo tanque de combustible.
Cómo ahorrar combustible con la técnica del ‘hypermiling’
El consumo real de combustible puede variar significativamente según cómo los conductores manejen sus vehículos. En ese sentido, algunos principios clave del hypermiling que te pueden ayudar a optimizar tu consumo de bencina en el día a día son:
1. Respetar el límite de velocidad. Además de ser una práctica responsable, según explicó Gerdes para LA Times, la diferencia en el consumo de combustible entre 88 km/h y 120 km/h puede ser del 30% o más.
2. Disminuir el peso extra del vehículo. Revisa tu maletero y retira aquellos bultos que no sean indispensables; así evitarás transportar peso innecesario al conducir. Eso sí, aquello no significa que quites elementos de seguridad como el neumático de repuesto o las herramientas del auto.
3. Frenar lentamente. Evitar movimientos bruscos con tu vehículo es crucial para optimizar el rendimiento del combustible. Por eso, se recomienda frenar gradualmente en lugar de forma brusca, lo que además puede ayudar a prevenir accidentes.
En ese sentido, es clave prestar mucha atención al entorno y anticiparse a las condiciones del tráfico. Si observas un semáforo en rojo a lo lejos, reduce la velocidad gradualmente en lugar de frenar de golpe o, peor aún, acelerar muy rápido para intentar cruzar a tiempo.
“Adoptar una conducción suave y anticipativa, evitando aceleraciones bruscas, frenadas innecesarias y cambios de velocidad, hace la diferencia”, aseguró el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca, Gonzalo Pincheira Orellana, agregando que una conducción agresiva puede elevar el consumo entre 10% y 30%, especialmente en la ciudad.
4. Evitar pendientes (solo si es posible). Desde el blog de Ford, recomiendan “planificar rutas más horizontales”, siempre y cuando aquello no implique rutas mucho más largas que, a fin de cuentas, requieran mayor tiempo para ser transitadas.
5. No dejar el motor encendido durante periodos largos de inactividad. Esto consume más combustible del que se cree, por lo que apagar el motor en atochamientos o paradas largas puede ayudar a reducir el consumo.
6. Mantener los neumáticos bien inflados. Mantener los neumáticos con la presión adecuada mejora la eficiencia del vehículo. Esto, ya que cuando están desinflados, generan mayor resistencia y, por tanto, aumentan el consumo de combustible. Esto no es lo mismo que inflar los neumáticos al máximo. Desde Diario Motor sugieren “comprobar periódicamente que la presión de los neumáticos es la recomendada”.
“Neumáticos con baja presión pueden aumentar el consumo de combustible entre un 3% y un 5% y, del mismo modo, un motor con una mala mantención o con filtros sucios puede incrementar el gasto entre un 4% y un 10%“, complementó Pincheira.
7. Ojo con el aire acondicionado. Este puede aumentar considerablemente el consumo de combustible. Desde la sección especializada El Motor, de El País, sugieren también circular con las ventanillas cerradas, para mejorar la aerodinámica. Por obvias razones, esta última recomendación solo es viable en meses fríos.