En el escenario latinoamericano de 2026, la disputa entre Chile y Perú por atraer capitales internacionales se intensifica y redefine el mapa de inversiones en la región. Mientras ambos países buscan consolidar su posición, factores como la estabilidad económica, la capacidad de ejecución de proyectos y el dinamismo en sectores estratégicos delinean diferencias palpables.
La pregunta sobre cuál de las dos naciones está logrando mejores resultados no solo abarca cifras, sino que revela los desafíos y ventajas que enfrenta cada economía ante la mirada de los mercados globales.
El contexto internacional favorece el flujo de capital hacia América Latina, aunque Perú no logra capitalizar plenamente ese entorno propicio para el crecimiento. Diego Cavero, CEO del Banco de Crédito del Perú (BCP), explicó que el producto bruto interno del país crecería 3,2% este año, un avance impulsado principalmente por el consumo interno.
No obstante, advirtió que los altos precios de los minerales podrían haber permitido un salto mucho mayor: “Los grandes proyectos en cartera son espectaculares, pero muchos están ‘por salir’ desde hace mucho tiempo y no terminan de activarse en la práctica. Al mismo tiempo, Chile y Argentina están jalando esa inversión”, señaló Cavero, según recogió Gestión.
La dinámica de inversiones evidencia un retroceso relativo para Perú frente a sus competidores directos. Cavero detalló que, aunque la inversión privada muestra signos de recuperación, el ritmo actual se mantiene por debajo del 16% de incremento observado en 2012.
Según el ejecutivo, “vamos a tener más competencia en la región con Chile, Argentina y Ecuador. Quién sabe, quizá mañana hasta Venezuela pueda atraer capitales”. Como ejemplo concreto, la empresa Teck priorizó invertir en Chile sobre el desarrollo en Perú.
La cartera peruana contiene 65 iniciativas mineras valoradas en 63.005 millones de dólares, pero más de 40 carecen de fecha de inicio o puesta en marcha.
Para el presidente de la Asociación de Centros Comerciales del Perú, Carlos Neuhaus, el exceso de trámites, la corrupción y la lentitud estatal han obstaculizado el despegue económico: “Lo que tenemos que romper es la inseguridad y la corrupción, eso significa no quedarse callado y denunciar cuando las cosas están mal”.
El desafío
Especialistas coinciden en que la falta de reformas estructurales limita la capacidad de Perú para competir. Cavero sostuvo que “el modelo (económico) ha funcionado, lo que no ha funcionado es la calidad de la inversión y del gasto público”.
Por su parte, el exministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú, Juan Carlos Mathews, enfatizó la necesidad de aprobar una ley de zonas económicas especiales privadas, declarando que esta podría convertir al país en un polo de atracción para compañías internacionales, especialmente de Brasil, interesadas en aprovechar los tratados comerciales de Perú para exportar hacia Asia.
Mathews subrayó que “Brasil está llamado a ser uno de los socios comerciales estratégicos más importante en los siguientes años. Hay empresas brasileras —de alimentos, de metalmecánica, manufactura de madera— que estaban exportando a Asia, particularmente a China, que pagaban 8% a 11% (de aranceles) porque no tienen un TLC.
Entonces, es una ventaja clave de acceder a esos mercados sin ese arancel si es que se desarrolla producción acá”. Además, el desarrollo del puerto de Chancay promete reducir tiempos logísticos y mejorar la competitividad para llegar a mercados asiáticos.
Chile se consolida
Mientras Perú debate reformas, Chile avanza en el fortalecimiento de su imagen como destino de inversiones. El informe del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, al que accedió BioBioChile, reconoce que Chile mantiene niveles de inversión estables y un perfil de riesgo bajo ante los inversionistas internacionales, a pesar de los desafíos globales.
Este desempeño contrasta con el panorama de Colombia, que, según el mismo informe, se ha transformado en la economía más riesgosa de la región. El deterioro fiscal y la caída de la inversión llevaron a Colombia del riesgo intermedio al peor escenario regional, con una reducción de la inversión del 23,4% del PIB en 2015 al 15,2% proyectado para 2025.
“Esto no solo implica que el país invierte menos que antes, sino que también ha perdido posición relativa frente a sus pares”, advierte el informe.
En cambio, tanto Chile como Perú han conseguido mantener la confianza de los mercados financieros, aunque el caso chileno resalta por la solidez de sus políticas y el menor costo de su deuda.
El entorno macroeconómico favorable y la estabilidad institucional han permitido a Chile atraer proyectos relevantes, como la decisión de Teck de priorizar inversiones en este país.
Un nuevo rival
La competencia por la inversión en el sector extractivo no se limita a Chile y Perú. Bolivia emerge como un actor dispuesto a disputar el protagonismo regional, impulsando una reforma legal y fiscal para captar capitales externos, de acuerdo con lo informado por La República.
El ministro de Minería, Marco Antonio Calderón de la Barca, confirmó un plan que garantizará invariabilidad impositiva por 20 años y disminuirá gravámenes con el objetivo de dinamizar la llegada de nuevas inversiones.
“Bolivia fue, es y será minera”, sostuvo Calderón de la Barca. Los datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que el 78,8% de las exportaciones del país provino del sector minero durante el primer bimestre del año, cifra que supera largamente la participación de la minería en el comercio exterior de Perú y Chile en términos porcentuales recientes.
El saldo comercial positivo de 377 millones de dólares alcanzado en enero de 2026 refuerza la relevancia de la minería para la economía boliviana.
La reforma, respaldada por el Banco Mundial, busca simplificar procesos administrativos, proteger jurídicamente los contratos y eliminar trabas burocráticas. El régimen propuesto suprime el gravamen extra del 12,5% sobre beneficios excepcionales, manteniendo el impuesto del 25% y las tasas regionales del 5% por explotación de recursos. El rediseño legal prioriza recursos estratégicos como el litio y las tierras raras, con el yacimiento de Cerro Manomó como polo de desarrollo tecnológico.
Las autoridades bolivianas planean presentar la nueva legislación en julio, tras la Cumbre de Minería que reunirá a todos los eslabones de la cadena productiva. Los desafíos incluyen la fiscalización estatal rigurosa, la desburocratización y el combate contra la minería ilegal, que amenaza la sostenibilidad del sector.
Tecnología y telecomunicaciones
El sector de las telecomunicaciones representa otro terreno de competencia entre Chile y Perú, donde Entel acelera inversiones con un plan de cerca de 650 millones de dólares, según reportó BNamericas.
El 66% de estos recursos se destinará a Chile y el 34% a Perú. El CEO de la compañía, Antonio Büchi, afirmó: “La convicción de invertir para tener la mejor red es vital para nuestro éxito, pero la capacidad de atraer talento, nuestra obsesión por traer la mejor tecnología y transformarla en un servicio extraordinario para ayudar a que las personas y empresas tengan una vida mejor, como dice nuestro propósito, también son pilares esenciales”.
Durante el ejercicio anterior, la empresa desembolsó 457.000 millones de pesos en ambos países, representando el 15,1% de sus ingresos totales. El despliegue de 5G y la expansión de servicios fijos constituyen el eje del plan para 2026. En diciembre, Entel firmó concesiones para operar en la banda de 3.500 MHz en Perú, alcanzando cobertura 5G en 48 distritos de Lima Metropolitana y Callao, con 1,7 millones de clientes conectados a esta tecnología.
El negocio de fibra óptica también forma parte de la estrategia. En el último trimestre de 2025, Entel acordó con Wi-Net Telecom fortalecer la presencia de su red en Perú, lo que permitirá ofrecer internet de banda ancha a más de 3,1 millones de hogares y empresas en Lima, Callao y otras ciudades clave.
En Chile, la compañía mantiene un acuerdo similar con OnNet, ampliando la cobertura y capacidad de su infraestructura. Entel también lanzó servicios en alianza con Starlink, ampliando su portafolio digital en ambos mercados.
La compañía apuesta por el segmento empresarial mediante una nueva oferta de microcentros de datos de borde, en colaboración con la australiana Zella DC. La última junta de accionistas aprobó la incorporación de tres nuevos directores y la distribución de un dividendo de 255 pesos por acción.
El tablero regional
La pugna entre Chile y Perú por atraer inversiones internacionales, especialmente en minería y tecnología, se libra en un contexto donde la estabilidad institucional, la capacidad de ejecución y la apertura a reformas resultan determinantes.
Mientras Chile consolida su posición y Perú busca remover barreras estructurales, Bolivia emerge como contendiente con un ambicioso plan fiscal y legal. El sector de las telecomunicaciones, con Entel a la cabeza, suma otra dimensión a la disputa, reforzando la importancia de la infraestructura digital para el crecimiento económico.