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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El joven tenista italiano Jannik Sinner se coronó campeón del Masters 1000 de Roma al vencer a Casper Ruud, logrando así completar los nueve títulos de esta categoría y convirtiéndose en el jugador más joven en lograrlo. Sinner se unió a Nadal como los únicos en ganar los tres títulos Masters 1000 sobre tierra en una misma temporada, y conquistó seis de forma consecutiva.

Jannik Sinner conquistó este domingo el Masters 1.000 de Roma tras ganar al noruego Casper Ruud por 6-4 y 6-4 y completó así la colección de los nueve títulos del circuito en esta categoría, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia en lograrlo.

El italiano, que superó de forma solvente a Ruud, se unió a Novak Djokovic como el segundo jugador en ganar todos los títulos Masters 1000. Además, es el primero en ganar seis coronas sobre arcilla -Montecarlo, Madrid y Roma- de manera consecutiva.

Fue un comienzo brillante del noruego, quien con su primer saque no concedió ni un punto al italiano y consiguió romperle el suyo. En los primeros compases, Ruud lo vio más que posible.

El nórdico planteó el encuentro de forma inteligente, llevando a Sinner al extremo y buscando su cansancio con puntos arriesgados, sobre todo teniendo en cuenta que el italiano llegó mermado al encuentro tras episodios previos de molestias físicas.

Pero era la tarde de Sinner, quien comenzó a captar las intenciones de su rival y le dio la vuelta a la situación. Remontó y cerró la primera manga en 49 minutos, desatando la furia italiana en el Campo Central, que estaba hasta la bandera.

Sinner brilló en el segundo parcial. Se encontró con su tenis, hizo sufrir a su contrincante y lo obligó a reducir la agresividad y mostrarse más defensivo. A diferencia de su anterior partido contra Daniil Medvedev, el italiano no se mostró tan fatigado y dominó en el segundo set hasta la victoria, que cerró en una hora y 45 minutos.

No fue tan sencilla la corona como mostró hace dos semanas en Madrid, cuando batió a Alexander Zverev en tan solo 58 minutos. Ruud mostró valentía, coraje, y perdió, ante todo, de forma honrada. Peleando hasta la última bola.

El italiano no defraudó, cogió fuerzas y confianza de cara al prestigioso Roland Garrros, que nunca conquistó. Le sirvió Roma como antesala, y con la baja, como ocurrió en este torneo, de Carlos Alcaraz, el transalpino parte como gran favorito.