Ya sea por viajar, temas sociales, económicos, metas profesionales u otros motivos, cada vez más mujeres eligen postergar la maternidad. Por ejemplo, en Chile se ha presenciado una baja sostenida en la natalidad ya que, acorde a un artículo del Ministerio de Hacienda, en 2024 hubo una Tasa Global de Fecundidad de 1,03 nacimientos por mujer, mientras que en 2023 era de 1,16.
En ese escenario, para no privarse de la posibilidad de tener hijos a futuro, algunas personas optan por un tratamiento de preserva de la fertilidad, es decir, congelar óvulos. Si bien, antes no se consideraba un escenario ideal el tener hijos después de los 35 años, ya que bajan los índices de fertilidad, hoy los avances científicos han permitido postergar esta faceta de la vida y elegir distintas formas de cumplir el proyecto.
Como se explica desde la clínica especializada IVI, este tratamiento consiste en obtener ovocitos y conservarlos vitrificados hasta que la paciente decida utilizarlos. Así, cuando la paciente decida, puede descongelarlos y realizar una fecundación in vitro, ya sea con semen de una pareja o de un donante.
Pero ¿cómo funciona este tratamiento? Dr. Rodrigo Carvajal, especialista en medicina reproductiva de IVI Fertility, puntualizó que “para congelar ovocitos se requiere prepararlos y madurarlos con inyecciones subcutáneas por 10 a 12 días. Debemos realizar ecografías para controlar su crecimiento y respuesta a la medicación. Luego de ello debemos extraer los Ovocitos de los ovarios mediante un procedimiento mínimamente invasivo, bajo sedación y guiados con una ecografía transvaginal aspiramos los Ovocitos con una aguja”.
“Posteriormente, en el laboratorio los biólogos examinan el líquido recuperado de los ovarios para aislar los ovocitos. Se preparan con unos líquidos preservantes especiales que permiten congelarlos en una técnica que se llama vitrificación. Esta técnica permite que una célula se congele en segundos a – 196 grados Celsius en nitrógeno gaseoso sin que forme cristales de agua, por lo cual la célula no se rompe y preserva su calidad indefinidamente en el tiempo”, detalló el especialista.
¿Cuándo es recomendable congelar óvulos?
Si bien la mayoría de las mujeres congelan óvulos después de los 35, cuando ya tienen una vida estable laboral y económicamente, se recomienda que lo hagan antes de los 30, ya que la reserva ovárica es más alta.
En ese sentido, el especialista en medicina reproductiva explicó que “una paciente nace con una reserva de Ovocitos, detenidos en un estado intermedio de maduración. Estas células, a diferencia de otros tejidos que poseen células madre, no tienen la capacidad de regenerarse o multiplicarse”.
“Con el paso de los años, los ovocitos van acumulando daño, lo que provoca un descenso abrupto de la cantidad de Ovocitos a partir de los 32-35 años asociado a mayor riesgo de alteraciones genéticas del número de cromosomas que provocan embriones que no implantan, mayor riesgo de abortos e infertilidad. Por estos motivos, se recomienda que sea alrededor de los 30”, aseveró.
En números más concretos, desde la Clínica IVI indican que se requieren entre 10 y 12 óvulos para vitrificarlos, asegurando un embarazo, pero si la candidata sobrepasa los 35 años, lo recomendable es repetir el procedimiento, dado que la reserva ovárica es más baja.
En cuanto a las tasas de éxito, afirmaron que luego de congelar óvulos, la probabilidad de supervivencia de los ovocitos es de sobre un 97% una vez que son descongelados. No obstante, los índices de que una mujer quede embarazada varían entre un 40% y un 60%, pero se debe tomar en cuenta la edad, las características y demás condiciones de la paciente, consultando siempre con especialistas.