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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Expertos en salud bucal alertan sobre los riesgos de los kits de blanqueamiento dental caseros vendidos en internet, los cuales carecen de regulación y pueden causar daños irreversibles en la salud oral. A pesar de su popularidad y accesibilidad, estos productos pueden contener concentraciones excesivas de agentes blanqueadores, provocando quemaduras, erosión del esmalte y daños graves.

En Internet existe un sinnúmero de páginas y ofertas que ofrecen kits de blanqueamientos dentales caseros que no garantizan calidad, seguridad ni efectividad, y que en muchos casos terminan dañando la salud oral de quienes los usan sin supervisión médica, explican los expertos en salud bucal.

Eso sí, añaden que no se trata de algo que se deba evitar a toda costa, sino que hay que evaluar siempre con un profesional y asegurarse de que se trate de un producto que cuente con todas las regulaciones sanitarias; si no, tus dientes podrían lamentarlo.

Advierten por kits blanqueadores de Internet

En canales de venta libre, potenciados por plataformas como Temu, Aliexpress, MercadoLibre y Amazon, se ofrecen productos de blanqueamiento como tiras dentales a mil pesos, jeringas de gel a $1500 y hasta kits a $70.000, muchas veces sin contar con la verificación del Instituto de Salud Pública (ISP).

“Lo relevante aquí es contrastar el blanqueamiento dental profesional -realizado por un odontólogo, con diagnóstico previo- frente a los sistemas de venta libre que hoy se adquieren masivamente en plataformas de comercio digital”, explica en un comunicado Eduardo Magallón, académico de la Escuela de Odontología UC.

A diferencia de un tratamiento profesional, explica el especialista, en los productos comprados por internet no hay certeza real del principio activo ni su procedencia, lo que impide anticipar el riesgo para cada paciente. “El uso sin diagnóstico previo puede además agravar condiciones no detectadas como caries, recesiones o restauraciones defectuosas”, añade.

Una idea similar plantea Nilesh Parmar, un galardonado cirujano e implantólogo dental inglés, a la revista Medicina y Salud Pública. “Algunos kits de blanqueamiento no regulados pueden contener una concentración de agente blanqueador hasta 500 veces mayor al límite legal permitido”, explicó.

Según el experto, este exceso puede tener consecuencias devastadoras para la salud bucal, provocando quemaduras, erosión del esmalte y daños irreversibles. El especialista desaconseja usar kits no dentales vendidos en internet, calificándolos como peligrosos e ilegales. Sus altas concentraciones de peróxido o compuestos ácidos como el clorito de sodio, “pueden ablandar los dientes significativamente”, según evidencia publicada en el British Dental Journal.

¿Cuándo sí es seguro el tratamiento blanqueador?

Por su parte, Fulvia Kucharski, odontóloga experta en odontología restauradora y estética citada por La Vanguardia, atribuye la popularidad de los kits de blanqueamiento dental a que “son muy prácticos, fáciles de usar, con instrucciones claras y de fácil acceso”.

Eso sí, explica que estos productos sí funcionan, siempre y cuando se adquiera aquellos que cumplen con las normas sanitarias y tengan concentraciones bajas de agentes blanqueadores, lo que en Chile puede no cumplirse en aquellos sin autorización del ISP. “La menor concentración busca minimizar riesgos como la sensibilidad dental o la irritación de encías”, asegura.

Por lo anterior, su recomendación antes de buscar en el mercado un kit blanqueador es “acudir al dentista, comentar el deseo de mejorar el color dental y valorar, juntos (con el experto), la opción más adecuada según el caso, el tiempo disponible, el tipo de esmalte y las expectativas reales”, y concluyo: “El blanqueamiento dental no es un procedimiento cosmético, sino un acto sanitario”.

La misma conclusión es la que tiene Palmer, que añade que “solo los tratamientos realizados bajo supervisión profesional garantizan el equilibrio entre seguridad y eficacia”, mientras que los métodos no regulados, son un “riesgo innecesario para la salud dental”.

A su vez, Magallón llama a desconfiar de ofertas muy atractivas en precio o “promocionadas por figuras públicas sin respaldo clínico”, además de verificar que el producto cuente con registro sanitario del ISP y someterse a una evaluación odontológica previa.