Chile vive una de sus crisis de empleo más duras: el desempleo alcanza su nivel más alto desde 2021 y golpea con especial fuerza a jóvenes y mujeres. En ese escenario, la educación técnico-profesional (TP) debería ser una de nuestras principales herramientas de desarrollo. Sin embargo, en época de transformaciones tecnológicas aceleradas, la formación técnica debe estar cada vez más articulada con los desafíos que enfrenta el mundo productivo y de servicios.

Desde Renca sabemos algo de esto: aquí, hace 60 años, abrió sus puertas Inacap con su primera sede del país y junto con eso hay más de 5.000 empresas que operan en la comuna. Por eso vemos con claridad tres desafíos que no podemos seguir postergando.

Primero, la puerta de entrada. Para muchos jóvenes, la práctica de enseñanza media TP es su primer contacto con el mundo del trabajo. Sin embargo, cada año cerca de 25.000 estudiantes de dicha modalidad de estudios no logran titularse simplemente porque no consiguen ese cupo.

No es un problema de talento ni de esfuerzo: es de coordinación. Los establecimientos no siempre tienen herramientas para conectarse con las empresas, y muchas empresas desconocen estos procesos o no ven su rol en ellos. En Renca, 300 de esos jóvenes se quedan cada año sin práctica. Por eso nos articulamos: colegios, Inacap, el municipio y los gremios empresariales, coordinando juntos para cerrar la brecha. A la fecha hemos cubierto 215 de esos 300 cupos. Lo que faltaba no era voluntad, sino ponerla en común.

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Segundo, la pertinencia. Necesitamos una formación conectada con el futuro, no con el pasado. Mallas influidas por la industria y ambiciosas frente a lo que viene: tecnologías más sostenibles, robótica, inteligencia artificial. Formar técnicos para empleos que están desapareciendo es defraudar el esfuerzo de miles de familias; formarlos para los empleos del mañana es abrir una puerta real de movilidad social.

Tercero, la conexión. Aun con buena formación y práctica, hacen falta mecanismos eficientes para vincular ese talento con el ecosistema productivo. Inacap lo entendió y hoy es parte de la cruzada por el empleo, con la campaña “Emplea x Chile” junto a la CPC. Desde Renca nos sumamos modernizando nuestras oficinas de intermediación laboral, para que el talento del territorio pueda impactar al país.

Los tres desafíos comparten una raíz: solo se resuelven articulando. Ser un país a la vanguardia productiva exige poner a empresas, gobiernos y educación a trabajar juntos por las necesidades del mañana. Y en esa articulación, los gobiernos locales tenemos mucho más que aportar de lo que suele reconocerse.

Hace 60 años, esta historia empezó en Renca. Hoy, desde el mismo territorio, queremos volver a estar a la vanguardia: articulando empresas, gobiernos y educación para los empleos de los próximos 60 años.

Claudio Castro Salas
Alcalde de Renca

Lucas Palacios
Rector de Inacap

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